Mango desata las críticas por equiparar la 40 con una talla grande

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El director de responsabilidad social corporativa, Xavier Carbonell, está en el epicentro de la polémica

El empresario Isak Andic

11 de diciembre de 2013 (20:00 CET)

Mango presentó este martes la última línea de moda del grupo, Violeta. La multinacional presidida por Isak Andic ha adaptado su patrón a cuerpos curvilíneos y comercializará a partir de la próxima primavera una colección de moda joven con tallas de la 40 a la 52. Pero la intención de dar respuesta a un target bastante abandonado, según fuentes de la compañía, ha hecho el efecto boomerang y ha desatado un escándalo con la empresa catalana en el punto de mira.

“Para Mango, la 40 es una talla grande”, señala una petición on line para eliminar la nueva línea que cuenta ya con más de 12.000 firmas. A ello, se le deben sumar las críticas en las redes sociales e incluso las de algunas formaciones políticas, como las juventudes del PSC.

Apología de los trastornos alimentarios

El director de responsabilidad social corporativa del grupo, Xavier Carbonell, está en el epicentro de la polémica. Se le responsabiliza de hacer apología a la anorexia y la bulimia por equiparar la 40, 42 y 44 a una talla grande. “Este tipo de campañas solo ayudan a que las jóvenes se sientan aún más condicionadas para ser delgadas. Miles de chicas se van a sentir atacadas e insultadas al ser consideradas tallas grandes”, añade el documento que corre por la red.

La compañía intenta sacar hierro al asunto, aunque declina hacer comentarios sobre las quejas on line. Mango se remite a la nota en la que daba a conocer la línea Violeta. “En ningún momento se señala que la 40 es una talla grande”, indican sus portavoces.

Error de comunicación


La palabra maldita no aparece en ninguna ocasión en todo el documento. “La clave de este nuevo proyecto está en el cuidado de los detalles técnicos de patrón talla a talla y en poder ofrecer una colección de calidad para cualquier momento del día, dirigida a una mujer actual y exigente que quiere sentirse guapa, sexy e ir a la moda”, afirma en el texto.

El fallo de Mango, según los expertos consultados, está en la forma en que ha presentado la nueva línea. Señalan que les ha faltado incidir en la estrategia de comunicación precisamente para remarcar que no es una línea de moda para tallas grandes, sino que se trata de prendas pensadas para mujeres con curvas. Un error que ahora será más complicado enmendar.

Las ‘esclavas’ malditas

No es la primera ocasión en que la multinacional tiene que lidiar con una crisis debido a un fallo de marketing.

Mango tuvo que pedir perdón públicamente en Francia y rebautizar dos pulseras y un collar el pasado marzo por un error gramatical que levantó polvareda en el país. Nunca ha reconocido públicamente si esta polémica tuvo efectos económicos en el negocio galo.
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