Francisco Reynés, presidente de Naturgy Energy Group, la antigua Gas Natural. Foto: Naturgy
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Naturgy termina 2018 con pérdidas de 2.822 millones de euros, frente al beneficio neto del año anterior de 1.360 millones, por la depreciación de activos

Nahiara S. Alonso

Economía Digital

Francisco Reynés, presidente de Naturgy Energy Group, la antigua Gas Natural. Foto: Naturgy

Madrid, 30 de enero de 2019 (08:56 CET)

Naturgy, la antigua Gas Natural Fenosa, termina 2018 con pérdidas de 2.822 millones de euros, frente al beneficio neto del año anterior de 1.360 millones. Estas pérdidas se deben a la devaluación de activos de generación de electricidad convencional en España.

La empresa ya ha realizado una limpieza para dar una vuelta a sus cuentas y volver a cifras positivas. Así, a cierre del ejercicio la deuda financiera fue de 13.667 millones de euros, un 10% menos que a cierre de 2017, según informa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La compañía destaca que, sin este impacto extraordinario en las cuentas, el beneficio neto anual ordinario alcanzó los 1.254 millones de euros, un 57% más que el año pasado, gracias a la mejora de los negocios y al recorte de los gastos financieros por la optimización de la estructura de su deuda.

Evolución del resultado neto. Fuente: Naturgy

Evolución del resultado neto. Fuente: Naturgy

La compañía catalana, liderada desde hace casi un año por Francisco Reynés, cerró el ejercicio con un beneficio bruto de explotación o Ebitda de 4.019 millones, el 3% más que en 2017. En términos ordinarios, según la multinacional, el Ebitda habría alcanzado los 4.413 millones, el 11,8% más.

Además, la eléctrica anuncia que incrementó el dividendo el  30% en 2018, hasta los 1,30 euros por acción. Hasta 2022 lo subirá un mínimo de 5% anual. Debido al pago del dividendo y al programa de recompra de títulos, los accionistas fueron retribuidos con un total de 1.500 millones de euros.

Cierre de todas sus centrales de carbón

Naturgy ha anunciado este mes a los sindicatos su plan para cerrar todas las centrales térmicas de carbón activas de España. La empresa controla tres centrales: Narcea, en Asturias; Meirama, en A Coruña; y La Robla, en León, que echarán el cierre previsiblemente antes de junio de 2020.

El cierre forma parte de la apuesta de la compañía que preside Francisco Reynés por las renovables, con una inversión de 1.000 millones de euros. Naturgy decidió no ejecutar las inversiones necesarias para cumplir con los requisitos medioambientales que impone Bruselas

La mayoría de los trabajadores --230 contando con los que operan en Madrid para las centrales-- afectados por el cierre de las centrales de carbón serán recolocados. Solo saldrán los que se encuentren más cercanos a la edad de la jubilación, que suponen alrededor de la mitad de la plantilla.

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