El presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, y el consejero delegado de Nissan Motor Iberica, Genís Alonso, en una rueda de prensa. Foto: Efe/Alejandro Garcia

Los comités de Nissan piden ayuda a Sánchez tras el desplante de Colau

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Los comités de empresa de Nissan han enviado una carta a la ministra de Industria, Comercio y Turismo para convocar una reunión urgente

Lorena Martín

El presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, y el consejero delegado de Nissan Motor Iberica, Genís Alonso, en una rueda de prensa. Foto: Efe/Alejandro Garcia

Barcelona, 25 de abril de 2020 (18:20 CET)

La empresa Nissan se encuentra ante una situación complicada después de presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en sus plantas en España por la dificultad de producir a causa del impacto del coronavirus. Por ello, los comités de trabajadores de la compañía automovilística ha enviado una carta a la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, solicitando una reunión urgente que trate la "delicada situación" que atraviesan las plantas de la compañía en España, entre ellas las de Barcelona. 

Esta petición surge precisamente después de que desde el Ayuntamiento de Barcelona se echara un jarro de agua fría a las peticiones de auxilio de la planta barcelonesa. Mientras los trabajadores de la automovílista pedían ayuda ante una situación desesperada, la teniente de alcalde del consistorio barcelonés y mano derecha de Ada Colau, Janet Sanz, sostenía que debía aprovecharse la crisis del coronavirus para aplicar una "reconversión" industrial para abandonar la industria automovilística tradicional.

Los trabajadores de las plantas barcelonesas han convocado una huelga indefinida porque temen se puedan aprobar expedientes para cubrir todo mayo y junio —e incluso más allá— sin que haya garantías de que se realice en las mejores condiciones. Lo único que prevé Nissan en Barcelona, por el momento, es subir sus persianas de forma excepcional y temporal para cumplir con un pedido de Mercedes Clase X, cuyo trabajo finalizaría en junio.

Por el contrario, en Ávila se retomará la actividad el próximo lunes en la factoría de Las Hervencias, donde veinte trabajadores se encargarán de la reconversión de la planta en un centro de producción de recambios para la Alianza Nissan-Renault. El grueso de la producción se iniciará una semana más tarde y ahora la compañía debe centrarse en garantizar todas las medidas de seguridad.

La compañía japonesa cuenta con fábricas en Barcelona, Ávila y Cantabria con una plantilla directa de unos 4.000 trabajadores, aunque su actividad da empleo a unas 25.000 personas de empresas proveedoras y auxiliares.

La situación que vive actualmente Nissan no es más que la evolución de un descenso pronunciado de la producción en España anterior ya a la crisis, lo que se ha visto agravado en los últimos meses por la pandemia. La planta de Zona Franca (Barcelona), concretamente, estaba operativa a menos del 25% de su capacidad por la falta de carga de trabajo ya antes de la crisis.

No se prevé la reapertura en Barcelona hasta septiembre

Con esta situación, los sindicatos temen que la compañía japonesa esté buscando la manera de acabar por cerrar las plantas en toda Cataluña. Y es que, la fábrica catalana es una pieza muy pequeña en el complicado ecosistema europeo de la empresa japonesa. De hecho, el grupo se replantea desde hace meses su presencia en Europa, donde las ventas no dejan de caer año a año a pesar del éxito del modelo Nissan Qashqai.

Bloomberg informó en octubre que el fabricante sondeaba deshacerse de sus centros productivos en el continente europeo ante la crisis que vive en el territorio. Las ventas cayeron en 2019 el 20%, por lo que la próxima estrategia podría ser centrarse en las plantas asiáticas mientras su socio Renault se encarga de las instalaciones europeas.

Mientras tanto, y pese a la insistencia de los comités para conocer los planes de futuro de la firma en España, la dirección de Nissan en Europa ha anunciado que hasta el verano no dará a conocer el plan industrial para los centros barceloneses y que no prevé que la producción total arranque antes de septiembre.

"No podemos permitirnos destruir 25.000 puestos de trabajo y crear graves consecuencias económicas y sociales, que especialmente repercutirían en las zonas donde están ubicados los diferentes centros de trabajo de Nissan Motor Ibérica", advierten los comités en la carta remitida a la Reyes Maroto. En ella, piden con urgencia una reunión a la titular de Industria y quedan a la espera de su respuesta.


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