Portugal mueve ficha para aprovechar la huelga de la estiba

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El puerto de Leixoes, en Oporto, emerge como alternativa para las empresas del noroeste español y de Castilla y León, tras una inversión de 430 millones de euros

Vista general del puerto de Leixoes, en Portugal, en una imagen de archivo.EFE/FERNANDO VELUDO

A Coruña, 02 de marzo de 2017 (05:00 CET)

Lo que para unos es un problema, para otros es una oportunidad. Y así lo ha sabido ver el puerto de Leixoes (Oporto), en el norte de Portugal, que aspira a convertirse en los próximos años en un hub internacional y referencia de la cornisa atlántica en tráfico de mercancías. Para ello, acaba de presentar un nuevo plan de mejoras, con una inversión global de 430 millones de euros, con el que espera elevar un 73% el tráfico de contenedores y un 44% la mercancía general en la próxima década.

En esta estrategia juega un papel fundamental la captación de nuevos tráficos, y la huelga de estibadores convocada para este mes de marzo en los puertos españoles puede contribuir a ello. De hecho, la proximidad de Leixoes y sus buenas conexiones con el noroeste español y algunas zonas de la meseta lo convierten, junto con el de Marsella, en Francia, en la alternativa ideal para las empresas españolas que necesiten mover mercancías por vía marítima.

Pérdida de competitividad

El profesor de la Universidade da Coruña Fernando González Laxe señalaba en un reciente estudio que el movimiento de contenedores en el puerto de Leixoes entre enero y octubre de 2016 duplicó de largo lo que se movió en los puertos gallegos (550.747 TEU frente a 232.462), su inmediato competidor. Lo más alarmante, destacaba, es que la brecha aumenta cada año y los puertos del noroeste español no hacen mucho por evitarlo. Esa falta de visión, esa estrechez de miras a la hora de favorecer la competitividad de los territorios es la que están aprovechando en el norte de Portugal para captar nuevas inversiones, señala Laxe. 

Un claro ejemplo es lo que sucede con el Puesto de Inspección Fronteriza (PIF) de Vigo, por el que han dejado de pasar en los últimos meses miles de toneladas de pescado por trabas burocráticas. En Navidad, las empresas de la zona ya optaron por Oporto para descargar el marisco ante el temor a no poder abastecer a sus clientes por los retrasos a la hora de sacar la mercancía del puerto. Ahora, algunas de ellas valoran la posibilidad de establecerse en el entono de Leixoes, donde el precio del suelo es otro de los atractivos. Y no solo ellas, también firmas de otros ramos, como el de la automoción. 

También desde el interior

La situación se repite en empresas de Castilla y León. El director de la Aduana de Salamanca -Citycesa, David Sánchez, señala que los clientes de este centro logístico se están viendo afectados por el descenso en el ritmo de trabajo de los estibadores en varios puertos españoles, lo que les lleva a considerar a Portugal como "la opción más conveniente para poder fletar en el menor tiempo posible sus productos al exterior".

La proximidad geográfica, sus menores niveles de saturación, la celeridad en las entregas o sus buenas conexiones internacionales, son para Sánchez las principales bazas con las que juegan los puertos lusos, tanto el de Leixoes como el de Lisboa. Con huelga o sin ella, las autoridades portuarias españolas deberían tomar buena nota de ello si quieren evitar la fuga de tráficos.
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