Hacienda refuerza su plan para gravar a autónomos que hereden empresas familiares

La propuesta de Hacienda para fijar un tipo mínimo en el Impuesto de Sucesiones reabre el debate sobre el relevo generacional y el futuro de miles de negocios familiares

La propuesta de Hacienda para fijar un tipo mínimo en el Impuesto de Sucesiones reabre el debate sobre el relevo generacional y el futuro de miles de negocios familiares

La propuesta de Hacienda para fijar un tipo mínimo en el Impuesto de Sucesiones reabre el debate sobre el relevo generacional y el futuro de miles de negocios familiares

El Ministerio de Hacienda ha reactivado su propuesta para reformar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD) con el objetivo de introducir un tipo mínimo estatal que supondría de facto una subida de impuestos para miles de trabajadores por cuenta propia que reciben un negocio familiar en herencia.

Esta iniciativa, según Europa Press, se ha incluido en el nuevo modelo de financiación autonómica, presentado recientemente por el departamento que dirige la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con el argumento de reducir las diferencias fiscales entre comunidades autónomas.

¿Qué propone Hacienda exactamente?

La clave de la propuesta reside en establecer un tipo mínimo estatal para el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, de modo que todas las comunidades autónomas tendrían que aplicar como mínimo ese umbral en el impuesto. Según los compañeros del Diario AyE, aunque las comunidades seguirían gestionando el tributo, no podrían rebajar las bonificaciones por debajo de un nivel fijado por Hacienda.

Este mecanismo busca, según el Ministerio, armonizar la fiscalidad entre regiones y frenar la competencia fiscal a la baja que han protagonizado varias autonomías en los últimos años. Sin embargo, según adelantaba Europa Press, para asociaciones de autónomos y asesores fiscales, el resultado sería precisamente lo contrario: un encarecimiento de las transmisiones de empresas familiares.

Relevo generacional más caro

Hoy en día, muchas comunidades aplican bonificaciones elevadas o casi totales en el Impuesto de Sucesiones para facilitar el relevo generacional de negocios familiares. En regiones como Madrid o Aragón, tal y como indicaba Europa Press, estas reducciones hacen que heredar un negocio apenas suponga coste fiscal para el autónomo.

Con el tipo mínimo impuesto por Hacienda, los autónomos que reciban en herencia un negocio familiar, ya sea una tienda, un taller, una consulta profesional o cualquier otra actividad por cuenta propia, tendrían que pagar, según El Periódico, un impuesto aunque actualmente no lo hicieran gracias a las bonificaciones autonómicas.

Este cambio se sentiría especialmente en pequeños negocios con márgenes reducidos, donde la obligación de abonar un impuesto podría obligar al heredero a endeudarse, vender activos o incluso plantearse cerrar la actividad.

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una sesión plenaria extraordinaria, en el Senado, la semana pasada.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una sesión plenaria extraordinaria, en el Senado, la semana pasada.

Bonificaciones limitadas

Además, Hacienda quiere restringir la capacidad de las autonomías para ampliar las bonificaciones a grados de parentesco más allá del círculo directo (padres e hijos), lo que podría afectar, según El Periódico, a casos habituales en los que un negocio pasa de un familiar a otro, como ocurre con hermanos o sobrinos que llevan años trabajando en la empresa familiar.

Este aspecto genera especial preocupación dentro del tejido empresarial más pequeño, donde no siempre existe un heredero directo o los hijos no están interesados en continuar con la actividad. En estos supuestos, según Europa Press, la herencia del negocio a otros familiares puede ser una forma de garantizar la continuidad del trabajo y la viabilidad de la empresa.

Competencia fiscal entre autonomías

Durante los últimos años, varias comunidades han optado por bonificaciones agresivas en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones para atraer talento, retener población o incentivar la continuidad de negocios familiares. Por ejemplo, según el Heraldo de Aragón, la comunidad maña ha blindado una rebaja del 99% para autónomos y pymes, una medida que ha beneficiado a más de 28.000 trabajadores por cuenta propia.

Frente a esto, Hacienda defiende la necesidad de un marco común que evite grandes desigualdades territoriales, sin renunciar a que las autonomías puedan gestionar estos impuestos dentro de parámetros estatalmente definidos.

Hacia un sistema más justo

Los defensores del tipo mínimo argumentan a los compañeros del Diario AyE, que una armonización puede promover una mayor equidad entre españoles, evitando que el lugar de residencia determine el coste fiscal de una herencia. Sus detractores, en cambio, sostienen que desincentiva la cultura empresarial familiar y penaliza a quienes han construido negocios con esfuerzo y los quieren mantener dentro de su entorno social o familiar.

La nueva propuesta de Hacienda para introducir un tipo mínimo en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones ha reabierto un intenso debate sobre el futuro fiscal de los autónomos en España. Aunque persigue una mayor equidad territorial, expertos y asociaciones consultados por Europa Press, advierten de que podría traducirse en un encarecimiento significativo del relevo generacional de negocios familiares, con consecuencias directas para la supervivencia de miles de empresas pequeñas y autónomos.

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