Onur Genç, el díscolo de BBVA que nunca apostó por el Sabadell

El CEO de la compañía no contemplaba con buenos ojos la operación de fusión de ambos bancos

BBVA y Sabadell rompieron este viernes las negociaciones para su fusión. Fuentes de la entidad dirigida por Carlos Torres alegaban que “los términos económicos no han sido los esperados” tras examinar concienzudamente las posibilidades de integración.

Tal y como han venido contando varios medios de comunicación, como el caso de VozPópuli, el consejo de administración se desarrolló con muchas asperezas puesto que Onur Genç se opuso a la fusión con Banc Sabadell para comprar Garanti. 

Fuentes de la propia compañía desmienten que Onur Genç se haya empeñado en acudir al mercado turco y adquirir el 100% de la entidad otomana. Si bien es cierto que “BBVA se siente muy cómodo con su posición en Turquía”, no parece, al menos a corto plazo, que el banco se tire a la piscina.

Unas declaraciones confusas

Pero sea cuestión económica o estratégica, lo cierto es que el CEO de BBVA nunca terminó de ver con alta estima la fusión, que ha terminado rompiéndose, con el Sabadell. Hace dos semanas, Genç echó un jarro de agua fría a las ascuas de la fusión con unas declaraciones que no pasaron del advertidas.

El directivo del banco azul llegó a decir que “no había ninguna prisa en fusionarse con Banc Sabadell”, al que llegó a catalogar de “competidor”. “Se están sacando demasiadas conclusiones de una fase preliminar”, dijo el 18 de noviembre ante los medios de comunicación.

Además, el CEO pedía al consejo de administración que “no se sintiera presionado” por los rumores, dejando entrever que el propio directivo no conseguía ver del todo la operación de fusión para crear el segundo mayor gigante bancario en España.

La llegada en 2017

Onur Genç tenía, aparentemente, entre ceja y ceja acudir al mercado turco y dejar enfriar la relación con Banc Sabadell, puesto que consideraba prioritario que BBVA controlara Garanti antes que la fusión con la entidad española. La intención del consejero delegado era comprar el 100% de Garanti, filial turca, que ya controla con el 50%, lo que costaría aproximadamente lo mismo que el banco catalán, unos 2.000 millones. 

Sede central del BBVA en Bilbao (Vizkaya) / EFE

BBVA entró en Turquía con la compra de un 25% del capital de Garanti en 2010. En los años sucesivos ha aumentado su participación hasta casi la mitad del accionariado. En todas estas operaciones ha invertido algo más de 7.000 millones de euros. 

Fue en 2012 cuando Onur Genç entra en el radar de BBVA puesto que en ese año realiza el desembarco el banquero turco a Garanti, como vicepresidente ejecutivo en la entidad otomana. La buena gestión y la cordial relación con Carlos Torres propició que en 2017, el presidente de la entidad lo llamara a filas para ser el consejero delegado del banco de origen vasco.

Amante de la ciencia

Nacido en Trebisonda (Turquía) en 1974, tiene 44 años. Está casado y es padre de mellizos de 16 años. Tal y como reza en su perfil en las redessociales, le gusta viajar, practicar deporte y leer libros de ciencia, economía e historia.

Después de ser de los mejores cinco estudiantes en las pruebas de acceso a la universidad, de un total de 1,2 millones de estudiantes, en 1995 se graduó con un Bachelor of Science (B.S.) en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Boğaziçi (Estambul, Turquía), obteniendo el nº 1 de su promoción. En 1997 se inscribií en un Master of Science (M.S.) en Administración Industrial en la Carnegie Mellon University (EE.UU.), consiguiendo la nota media máxima (4.00 sobre 4.00) y varios reconocimientos (“Henry Ford II Scholar Award” y “Outstanding Academic Achievement Award”).

Dolores de cabeza

Como se subrayaba anteriormente, fuentes de BBVA señalan que se sienten “muy cómodos” con la posición actual en Turquía. Algo que llevaría a dos lecturas diferentes de este episodio. La primera de ellas, que la presión de Onur Genç por acometer nuevas inversiones en Turquía es fuerte y podría llegar a incrementar la participación en la filial de este país, o bien que, el control de casi el 50% es suficiente para la compañía y no quiere arriesgar más de la cuenta con su exposición en territorio otomano.

Porque la gestión en el país de Onur Genç no está siendo nada sencilla para BBVA. De los casi 7.000 millones invertidos, apenas le quedan 2.000 millones de euros tras los deterioros llevados a cabo y las minusvalías latentes que la entidad sufre. No se puede olvidar tampoco el alto ratio de mora que tiene Garanti en Turquía, que ya hizo rebajar los objetivos anuales, elevando así el coste de riesgo. 

Además, este verano, el Banco Central de Turquía decidió mantener los tipos de interés 8,25%, “para continuar con el proceso de desinflación sostenido y lograr un menor riesgo soberano”, dejando la lira turca en un escenario de depreciación frente al resto de monedas europeas y asiáticas. El Gobierno otomano entiende que es la mejor manera de reactivar la economía después de la pandemia mundial, algo que desaconsejan los economistas.

TSB, de fondo

Sea como fuere, la opción de unión se ha ido al traste, en buena parte por la filial de Banc Sabadell en Gran Bretaña. Onur Genç mostró “nulo interés” por TSB, ya que tal y como informa finanzas.com, la sobrevaloración de la entidad era de aproximadamente 500 millones euros, por lo que BBVA se negó a pagar la prima exigida en la ecuación de canje.

Fue por esta razón por la que BBVA presentó una oferta a la baja por el Banc Sabadell, que según fuentes del sector, la cifra no alcanzaría ni los 2.500 millones de euros, una cantidad que no estaba dispuesta a rebajar el banco catalán.

Pero es que TSB tampoco le cuadra a la compañía presidida por Josep Oliu ya que en la mañana del viernes, Sabadell se apresuraba en emitir un Hecho Relevante en el que explicó que “priorizará el mercado doméstico como fórmula para incrementar la eficiencia en el uso del capital y los recursos del grupo”. El objetivo es “aumentar la rentabilidad y la creación de valor para los accionistas”.