El Gobierno propone menos ventajas para las personas que sigan en ERTE

La prórroga de los ERTE contempla el mantenimiento de la prohibición de despedir pese a las reticencias de CEOE

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Miraciones, José Luis Escrivá, durante una intervención en el pleno del Congreso. EFE/Chema Moya

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Miraciones, José Luis Escrivá, durante una intervención en el pleno del Congreso. EFE/Chema Moya

Nueva reunión del diálogo social para la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y nuevo escollo entre los agentes sociales a causa de la última propuesta del Gobierno sobre la situación en la que quedarán las exoneraciones a la Seguridad Social tras el 31 de mayo, cuando vence la prórroga actualmente en vigor.

En la nueva reunión de la Comisión de Seguimiento Tripartita Laboral para abordar la cuarta prórroga de los ERTE, el Gobierno ha propuesto reducir las cuantías de las exoneraciones a la cotización fundamentalmente para los trabajadores que se mantengan bajo un ERTE y aumentar dichas exoneraciones para los que en cambio salgan del mecanismo y vuelvan a la actividad.

La propuesta no ha sido bien recibida por los sindicatos que rechazan la medida al exigir el mantenimiento de las exoneraciones como vía de mantener la protección para los trabajadores que tengan que verse inmersos todavía en un ERTE, paragüas bajo el que se encuentran actualmente en torno a 621.000 trabajadores, según los últimos datos de la Seguridad Social.

El secretario de Política Sindical de UGT, Gonzalo Pino, ha indicado que para su organización sindical la propuesta supone un “escollo” para la prórroga de los ERTE. Ante estas discrepancias evidenciadas en la reunión, a la que han asistido los secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, y de Seguridad social y Pensiones, Israel Arroyo, las partes se han citado a un nuevo encuentro para el próximo viernes 21 de mayo.

Por otra parte, fuentes del diálogo social han confirmado a Economía Digital que el planteamiento para la nueva prórroga de los ERTE mantendrá la prohibición de despedir durante seis meses en las empresas que se acojan a este mecanismos.

Esquema actual

El esquema de ERTE actualmente en vigor contempla tres modalidades, que pasan por los destinados a los sectores ‘ultraprotegidos’ y a las empresas vinculadas a su cadena de valor; los ERTE de impedimento de la actividad, y los ERTE de limitación, los dos últimos pensados para restricciones administrativas temporales adoptadas como medida de freno a los contagios de Covid (reducción de aforos o prohibición de apertura, por ejemplo).

En el caso de los sectores ‘ultraprotegidos’ y empresas de su cadena de valor, las exoneraciones en las cotizaciones son del 85% para empresas con menos de 50 trabajadores y del 75% para las que tienen más de 50 empleados, tanto para empleados reincorporados como para suspendidos.

En los ERTE por impedimento, las exoneraciones son del 100% para empresas con menos de 50 trabajadores y del 90% para las que tengan más de 50 empleados en plantilla. A los ERTE por impedimento pueden acogerse empresas de cualquier sector o actividad.

Por último, en los ERTE de limitación, a los que también pueden tener acceso empresas de cualquier sector o actividad, las exenciones se fijaron exenciones decrecientes, de forma que para las empresas de menos de 50 trabajadores fueron del 100% en febrero, del 90% en marzo, del 85% en abril y del 80% en mayo, mientras que para las que tengan más de 50 empleados fueron del 90%, del 80%, del 75% y del 70%, respectivamente.

Consenso para extenderlos al 30 de septiembre

Al margen de las discrepancias sobre las exoneraciones, fuentes del diálogo social explican a Economía Digital que hay consenso entre el Gobierno y los agentes sociales para que el nuevo acuerdo para la prórroga de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) se extienda cuatro meses más, desde el 31 de mayo que vence el plazo de la prórroga actual hasta el próximo 30 de septiembre, si bien tras el verano se evaluará la posibilidad de una nueva prórroga para el último trimestre.

El Gobierno ya se había comprometido en varias ocasiones a extender este mecanismo de protección de empleo a todo el ejercicio 2021, por lo que el consenso de fijar un plazo para la cuarta prórroga hasta el 30 de septiembre, si bien fuentes del diálogo social explican que previsiblemente tras el verano se abordará una nueva negociación para una nueva prórroga para el menos el último trimestre de 2021.

En @empleogob seguimos abordando con diálogo social las soluciones que necesitamos para defender el empleo y mejorar las condiciones laborales.

Incentivos a la reincorporación

Por otra parte, se contempla a priori, por tanto, el mantenimiento en condiciones similares del esquema actual de los ERTE, con tres modalidades destinados a los sectores ‘ultraprotegidos’ y a las empresas vinculadas a su cadena de valor, los de impedimento de la actividad y los de limitación.

No obstante, parece seguro que se volverá a incorporar incentivos a la reincorporación de los trabajadores mediante mayores descuentos en las cotizaciones sociales. En el propio Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia remitido a Bruselas el Gobierno establece un “mecanismo transitorio de ERTE hasta finales de 2021 que impulse la reincorporación de los trabajadores”

Esta es precisamente la postura de la vicepresidenta segunda, Nadia Calviño, y del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, quienes abogan por incentivar las reincorporaciones de los trabajadores que siguen en ERTE a la plantilla para contener el gasto público e impedir que la deuda y el déficit sigan aumentando. En consecuencia, los empleados que sean recuperados de su suspensión de empleo tendrían una bonificación de alrededor del 85% para las empresas con menos de 50 trabajadores y del 75% para el resto.

El año pasado se acordó una prórroga de los ERTE con incentivos a la reincorporación para fomentar la reactivación de cara al verano, si bien más tarde se regresó al modelo de protección del empleo ante el endurecimiento de las restricciones por el empeoramiento de las cifras de contagios, y ahora podría volver a recuperarse el esquema con incentivos a la reactivación laboral.

Por el contrario, la ministra de Trabajo Yolanda Díaz aboga por mantener el esquema actual sin modificaciones de calado, ya que “lo que funciona no hay que tocarlo” y el último modelo ha sido “muy positivo”, aunque ya ha admitido que ”seguramente habrá que hacer ajustes”. En cualquier caso, ha trasladado en las últimas semanas “tranquilidad” a trabajadores y empresas de que este mecanismo de protección se mantendrá “todo el tiempo que sea necesario”. 

Prohibición de despidos

Por otra parte, fuentes del diálogo social señalan que en la nueva prórroga se mantendrá la actual prohibición de despedir durante seis meses para las empresas en procesos de ERTE. En anteriores negociaciones para extender este mecanismo desde la patronal ya intentaron sin éxito eliminar el requisito de la prohibición de despido para incluir a trabajadores en ERTE, pero tanto el Ejecutivo como los sindicatos rechazan de pleno esa petición.

Desde CEOE llevaban tiempo reclamando que los ERTE se extendiesen hasta final de año, algo que Calviño ya sostuvo hace dos semanas cuando afirmó que los ERTE y todas las medidas de protección se extenderían “todo 2021 y todo lo que sea necesario”, y ha corroborado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, estos últimos días.

Por su parte, fuentes sindicales señalaron a Economía Digital la coincidencia de tener que prorrogar los ERTE más allá del 31 de mayo, si bien subrayan la importancia de pensar en una fórmula similar a este mecanismo de protección para los periodos de normalidad y sobre las bonificaciones a la reinserción creen que si tiene efectos se tendría que discutir, aunque recuerdan que se ha recogido en las sucesivas prórrogas. 

Para los sindicatos lo prioritario es que la última opción que tengan las empresas sea el despido y se introduzca una restricción en la contratación temporal y de la posibilidad de despido para que sea mucho más complicado recurrir a ello.