Blas Herrero amplía capital en su banco luxemburgués junto a ‘los Albertos’

El hombre que quiso comprar la SER y El País se centra en sus otros negocios alejados del mundo editorial

Desde su intento fallido por hacerse con El País y la Cadena SER, el empresario Blas Herrero no ha vuelto a estar en el foco. El dueño de KISS FM, sin embargo, no ha perdido de vista sus otros negocios, sobre todo aquellos desligados del mundo editorial.

Así, según consta en información depositada en el registro mercantil de Luxemburgo el pasado 9 de febrero, hace apenas un mes, Herrero asistió a una nueva ampliación de capital de Banque de Dakar (BDK Financial Group), el banco hispanoafricano que creó hace años con empresarios de la jet madrileña para expandirse por los países de África que todavía tienen como moneda común el franco CFA.

La operación, que ascendió a apenas dos millones de euros, sigue a otras ampliaciones de capital que los accionistas de BDK han llevado a cabo en los últimos años. Herrero siempre ha acudido a través de su holding Radio Blanca SA, la sociedad de la que cuelgan la mayoría de sus negocios.

En concreto, se han realizado cuatro ampliaciones de capital en BDK en los últimos cuatro años. Suman aproximadamente 38 millones de euros (el capital social es de 138 millones). El motivo de estas inyecciones de dinero ha sido la necesidad de expandir el negocio por los distintos países de la región.

Los acompañantes de Herrero

En esta última ampliación, además de Herrero, participaron distintos accionistas de la entidad financiera. Fueron más de 15 accionistas, representados físicamente o jurídicamente a través de sociedades.

El socio que más capital desembolsó fue CINAINVEST Holding, S.A., una compañía con sede en la ciudad suiza de Nyon y de la que se desconoce quién es su titular.

También aparecen como participantes de manera indirecta los Albertos, cerebros de BDK Financial. Este binomio lo componen Alberto Cortina y Alberto de Alcocer. El primero es el accionista más significativo del banco, con casi el 31% de las acciones, de acuerdo al registro de beneficiarios del pequeño país europeo.

También participó en la ampliación de capital el consejero delegado de BDK, Alfredo Sáenz. Sáenz fue ex consejero delegado de Banco Santander durante la etapa de Emilio Botín como presidente y número dos de la entidad cántabra durante más de una década. Participó de la ampliación a través de una mercantil denominada Agreste SL.

No hay rastro, sin embargo, de la participación de otros miembros destacados como Alejandro Betancourt. El empresario venezolano, que se unió a estos empresarios en la aventura financiera, no aparece directa ni indirectamente en la operación. Betancourt es propietario en España de la cadena de gafas de sol Hawkers, una de las firmas del sector más reconocida entre el público joven.

BDK busca ser rentable antes de 2022

Conocer el estado real del negocio del banco BDK Financial Group es a día de hoy muy difícil. El grupo no presenta cuentas desde 2018, año en el que cerró con pérdidas de siete millones de euros y apenas dio indicadores de sus cifras de negocio.

Según señalaron anteriormente fuentes cercanas al proyecto, los números rojos se debieron al proceso de expansión en el que estaba inmersa la entidad. El objetivo de BDK es crecer por los países de África que están dentro de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA). De momento, ya tiene presencia en Senegal, Costa de Marfil, Guinea Conakry y Malí.

BDK se centra en los micropréstamos y en el segmento fintech, desarrollado desde las sociedades Credit Kash y Kash Kash, dependientes del grupo. La previsión es alcanzar la rentabilidad conjunta de todas las áreas antes de que termine este 2021, indicaron las mismas voces. 

Blas Herrero, el hombre que sacudió Prisa

Los movimientos de Herrero en BDK se produjeron el 30 de diciembre, a los pocos días de conocer que Prisa rechazaba su oferta de compra por El País y la SER. La propuesta, según publicaron varios medios, alcanzaba los 200 millones de euros.

El empresario asturiano lanzó esta oferta no solicitada al consejo de administración del grupo de medios, que por aquel momento registraba picos de tensión entre sus propios accionistas por el rumbo del proyecto.

Herrero aseguró que contaba con socios (que nunca desveló) para hacerse con el diario más leído en papel y la radio más escuchada, pero su oferta fue desestimada.

Por si fuera poco, el revuelo generado siguió los días posteriores. El propio Herrero afirmó en conversación con el diario El Mundo que había contactado con Prisa porque Joseph Oughourlian, máximo accionista y vicepresidente en ese momento, se lo había pedido.

Sin embargo, Oughourlian desmintió públicamente a Herrero a través de ABC, lo que enturbió todavía más las relaciones. Poco después, el inversor armenio conseguiría el cese de Javier Monzón y se haría con la presidencia de Prisa, donde dio entrada como socio al grupo francés Vivendi

Pero no se olvidó de Herrero, a quien hizo alusión en una entrevista en el diario El País: “Tú no puedes vender El País al dueño de Kiss FM. Me parece algo obvio, es imposible”.