Colonial admite retrasos y subidas de costes por la crisis de los suministros y el coronavirus

El sector lamenta un encarecimiento del 10% a la hora de construir inmuebles. La cotizada garantiza que la escasez no afectará a su rentabilidad y solo es un problema de tiempos

Una imagen Washington Plaza, el desarrollo que Colonial prepara en los Campos Elíseos de París.

La crisis de las materias primeras también se cierne sobre la construcción. Materiales como el acero o el hierro y artículos imprescindibles como la pintura sufren desde hace meses golpearon los precios y ralentizaron las nuevas promociones en marcha. Sumado al parón provocado por el coronavirus, el marco diseñado antes de 2020 es hoy mucho más difícil de cumplir. Así lo admite Colonial, que arrastra demoras de algunos meses en algunos inmuebles por entregar.

Durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, el consejero delegado de la cotizada, Pere Vinyolas, garantizó que no existe ahora mismo ningún “suceso disruptivo” que implique un fuerte impacto en los balances de la empresa. Sí existieron “retrasos de forma generalizada” en la construcción. Primero por la crisis del coronavirus y ahora por la falta de materiales.

“Las obras las hacen personas”, dijo refiriéndose al parón generalizado de la actividad que se produjo durante el segundo trimestre de 2020 por el estallido del coronavirus y el consecuente estado de alarma. “Luego existió el problema con los suministros en las obras que ya todos conocemos”, añadió.

El impacto en los tiempos no debería ser un inconveniente a la hora de rentabilizar los edificios. “Existe un decalaje en el tiempo, pero no una variación en las expectativas de rendimiento”, explicó. La razón: la mayor parte de las inversiones a estaban comprometidas y solo hubo que lamentar “pequeñas desviaciones en los costes”.

El sector lamenta una subida de los costes superior al 10% por el encarecimiento de las materias primeras

La planificación de la empresa logró limitar los efectos de una crisis de suministros que ya provoca una subida de doble dígito en el sector de la construcción. Según los datos del Colegio de Arquitectos Técnicos de Barcelona (Caateeb), el encarecimiento de los materiales incrementó el precio de levantar un edificio de oficinas hasta un 18%. El hierro y el aluminio de ventanas y estructura provoca que la escalada sea mayor que para las viviendas.

Celestí Ventura, el presidente de la asociación catalana, lamentó que el alza de materiales como el aluminio alcanzó el 30%.

También por encima del 10% estuvo la subida de costes para la constructora ACR. Especializada eso sí en el sector residencial, cifró el aumento en el 13,5% marcado por algunos materiales como el acero (+35% en lo que va de año), la pintura (+9,5%) o la carpintería (+18,3%).

Se acabaron los descuentos por la pandemia

Si bien Colonial arrastra todavía los efectos de la pandemia en la construcción, el virus ya se nota menos en las rentas actuales. El propio Vinyolas señaló que hace meses que terminaron los descuentos a los inquilinos por el golpe de la Covid-19.

El virus se deja notar eso sí en la cuenta de resultados. A pesar de disparar sus beneficios desde los 5 millones hasta los 184 millones por la revalorización de los activos, la socimi tuvo hasta septiembre un descenso de los ingresos por alquileres, que suben en París, pero caen tanto en Barcelona como en Madrid por una recuperación económica más lenta del país. “Francia ha despegado el vuelo antes, España acompaña con cierto retraso la recuperación económica europea”, comparó el consejero delegado de la organización.

Colonial por ello hace tiempo que decidió primar París que Barcelona y Madrid. Hoy más de la mitad de los ingresos proceden ya de la capital gala. El movimiento le dio la razón: los ingresos en París cayeron un 4% (+5,1% a superficie comparable) mientras el descenso alcanzaba el 18% en las dos ciudades españolas (+0,4% en Madrid y -3,7% en Barcelona, a superficie comparable).Leer más: Colonial alcanza el 98,3% de su filial SFL

“El incremento en París compenso la corrección temporal en el portafolio de Barcelona por las bajas de inquilinos en activos secundarios, que aún no han sido compensadas por las nuevas altas de clientes”, explicó la compañía.

Carles Huguet