Escuela de cuidadores: Aprender a cuidar para querer mejor

La web miradasconalma.org y Fundación “la Caixa” cuentan cómo Cecília ha aprendido a cuidar de su marido Pere con mayor seguridad, apoyo, información y conocimiento

“Cuidar al cuidador” es el nombre de unos de los talleres que imparte la Escuela de Cuidadores. También podría ser la manera de explicar en tres palabras cuál es el propósito de este Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación ”la Caixa”. 

Esta semana la publicación Alma recoge el testimonio de Cecília y su marido Pere. Cecília es alumna de la Escuela de Cuidadores en la que se imparten talleres orientados a personas que tienen a su cargo a seres queridos con enfermedades avanzadas. Cuando Cecília conoció la existencia de esta escuela “no dudó un segundo” en apuntarse.  

Cecília cuida cada día a su marido Pere, enfermo de parkinson. Su caso no es muy diferente de los miles de personas —la mayor parte de ellas mujeres— que en España dedican las 24 horas del día a cuidar a un ser querido con una enfermedad avanzada. Personas que confían en saber cuidar a un paciente al que quieren. 

Formación e información, y apoyo emocional 

Pero la realidad es tozuda y dura. Y el cansancio, el estrés y el día a día hacen mella rápido en los cuidadores. Hasta el punto de que, por mucho que quieran a quien cuidan, los cuidadores llegan a sentir que no son capaces de atender a la persona enferma como es debido. Que la tarea les sobrepasa. 

El año pasado la Escuela de Cuidadores formó y apoyó a más de 1.100 personas 

En el caso de Cecília encontró en la Escuela de Cuidadores el apoyo emocional que necesitaba. Amplió sus competencias y aprendió nuevas técnicas y terapias; para cuidar a su marido Pere, y para cuidarse a sí misma.  

Aunque para Cecília el mayor avance está en el área emocional, que hace que se sienta apoyada y comprendida y más segura en los cuidados que dedica a su marido Pere, en la Escuela de Cuidadores también ha aprendido “un montón de recursos que nos han mejorado notablemente la vida.” 

Aprender a cuidar para querer mejor 

“No se puede cuidar a nadie si antes no aprendemos a cuidarnos a nosotros mismos”, dice Gustavo Levit, director de la escuela. Por eso la Escuela de Cuidadores ofrece cursos como “Confort físico. Cuidarse para cuidar” o “Buen trato”.  

Los talleres se ofrecen también en formato virtual, por lo que resultan accesibles para quien necesita realizarlos desde su casa para no desatender a la persona que depende de ella. Como en el caso de Cecília: “me lo pusieron todo tan fácil y me atendieron de una forma tan cercana y sencilla, que seguirlos en formato virtual me ha resultado de lo más fácil.” 

Gracias a estos talleres Cecília aprendió a cuidarse para cuidar, y aprendió cuidar para “querernos más en una situación que no es fácil para ninguno”, añade. 

Lea la historia completa de Cecília en la web miradasconalma.org.