Las ex cajas de ahorro pierden fuelle en la España rural: cierran un 10% de oficinas en un año 

También se ha reducido en el último año el número de oficinas móviles y cajeros, lo que ha agravado el problema de exclusión financiera

Una oficina móvil de Caixabank.

Caixabank, Unicaja, Abanca, Kutxabank y el resto de entidades adheridas a CECA, principalmente ex cajas de ahorro, han cerrado en el último año un 10% de su red de sucursales en la España rural, hasta las 3.100. Desde el inicio de la pandemia, el ajuste ha sido del 15% y en total, han bajado la persiana más de 460 oficinas.  

Así lo pone de relieve un informe remitido por CECA, la Confederación Española de Cajas de Ahorros, donde se detalla que, en 2019, el número de oficinas en zonas rurales alcanzaba las 3.568. Esta cifra descendió en 2020 hasta las 3.446 y en 2021, ya eran 3.105.  

También se ha reducido en el último año el número de oficinas móviles, de 23 a 20. Por lo que han pasado de cubrir 175.234 kilómetros a través de ellas en 2020, a 166.334 kilómetros.  

Estos ajustes coinciden con los despidos colectivos que Caixabank y Unicaja han llevado a cabo en el último año con motivo de sus fusiones, el primero con Bankia y el segundo con Liberbank. Al integrase una entidad en otra se han producido solapamientos y se han llevado a cabo no solo recortes de personal, también cierres de oficinas y muchas de ellas, en la España vacía.  

Las zonas más despobladas del país están sufriendo desde hace años problemas de exclusión financiera por estos cierres, que vienen de lejos, tal y como ha reconocido el Gobierno, quien ha obligado a los bancos a poner en marcha un paquete de medidas para mitigar el impacto. 

Sobre todo, se ha instado a la banca a poner solución con el acceso al dinero efectivo, por el que se están viendo afectados hasta 665.000 españoles según los datos del Instituto Nacional de Estadística a cierre de 2021. En este sentido, las entidades se han comprometido a instalar cajeros en poblaciones de menos de 10.000 habitantes. 

La reducción del número de cajeros también ha sido considerable en el último ejercicio. Los datos de CECA muestran que el número de máquinas ha caído hasta las 19.624 desde los 20.906 de un año antes. Es decir, se han cerrado casi 1.300 en España tan solo en doce meses.  

Por este motivo, el Gobierno también ha aprobado este año la Ley de protección de los consumidores y usuarios frente a situaciones de vulnerabilidad social y económica, donde se avisa al sector financiero de que el cierre de las oficinas bancarias no puede llevar emparejado el cierre de sus cajeros automáticos externos. 

El objetivo que persigue esta norma es poner en marcha las medidas que se consideren oportunas para acercar los servicios financieros a todas las personas, “especialmente en el medio rural”. En este contexto, el Gobierno asegura que continuará impulsando líneas de actuación estratégica como la colaboración con Correos. 

Santander e Ibercaja ya tienen acuerdos con Correos

Esta colaboración implica que se instalen cajeros automáticos en las oficinas de Correos de pequeños núcleos de población que no cuentan con este tipo de servicios y también, la firma de acuerdos de colaboración con las entidades bancarias para la realización de operaciones de ingreso y retirada de efectivo. 

Actualmente, entidades como el Santander o Ibercaja ya tienen este tipo de acuerdos, mediante el cual, los clientes de una y otra entidad pueden sacar dinero o hacer ingresos en las más de 4.600 oficinas (2.282 de ellas en zonas rurales) que tiene la oficina de correo postal por toda España.    

Pero también Correos puede hacer llegar dinero efectivo a cualquier domicilio a través de los carteros. En total, ya son seis entidades españolas las que disponen de este servicio. Además de las mencionadas, se han cerrado alianzas en los últimos años con Banco Mediolanum, Evo Bank, Triodos Bank y Bancofar. Ahora, Moncloa quiere que esta fórmula se extienda por todo el sistema bancario.