| Entrevista a Antoni Cañete

«La administración es una trampa que resta competitividad a las pymes»

El presidente de Pimec y de la Plataforma Contra la Morosidad e impulsor de Conpymes asegura que “que las pymes no se sienten en el diálogo social es una anomalía democrática muy grave”

Antoni Cañete, presidente de Pimec y de la Plataforma Contra la Morosidad e impulsor de Conpymes.Imagen: Pimec

Antoni Cañete vive un momento dulce. Acaba de terminar un tour por Cataluña como presidente de Pimec, cargo que estrenó en 2021, está renovando la patronal catalana de pequeñas y medianas empresas, y restaurando su sede, lanzó Conpymes también el año pasado y su Plataforma Multisectorial Contra la Morosidad ha cosechado un triunfo en el Congreso hace pocas semanas.

Pero está preocupado. Aunque sigue tan positivo como enérgico, ve la crisis provocada por el encarecimiento de la energía y las materias primas con inquietud porque las pymes lo están ya pasando mal, se han terminado los salvavidas del Covid y no ve a los gobiernos español y catalán trabajando para salvar la actividad económica. Aun así, en esta entrevista a Economía Digital lanza propuestas para ayudar a la viabilidad empresarial y económica.

Pregunta: ¿Cómo afrontan las pymes la inflación, los costes de las materias primas y de la energía?

Respuesta: Con mucha incertidumbre, inquietud y expectantes. Cada vez hay más inquietud, porque la incertidumbre es lo peor que puede haber en el ámbito empresarial y económico, el dinero es muy cobarde. Fuimos los primeros que advertimos de que la subida de las materias primas estaba afectando negativamente a las empresas, en septiembre del año pasado, y avisamos de que el 83% de las pymes ya estaban afectadas por estas subidas de costes. Y antes de la guerra de Ucrania, también dijimos que la subida de la energía ponía en peligro 320.000 puestos de trabajo en las pymes catalanas. La inflación es muy alta y las empresas no siempre pueden trasladarla al precio, lo que está produciendo una reducción de los márgenes. Tienes que tener en cuenta que las empresas, tras el Covid, han quedado con una deuda superior a la que tenían en 2019, y ahora les vendrán un incremento de los intereses, el fin de los ICO y la moratoria de los concursos, entonces están en una situación de incertidumbre, de wait and see.

Ha descrito la tormenta perfecta

Sí. Por ejemplo, una empresa que hace pintura para automoción y factura 5 millones de euros, el año pasado en enero tuvo una factura de 30.000 euros en energía; este año, con el mismo consumo, le ha llegado una factura de 100.000 euros, es decir, 70.000 euros de sobrecoste. Si lo multiplicas por 12, en un año son 840.000 euros de sobrecoste que la dejan sin márgenes, por lo que cada vez que arranca, pierde dinero. Aunque pueda aumentar precios, si puede, porque en automoción muchas veces está fijado para años, tiene un problema de viabilidad de la empresa.

¿Cuánto tiempo puede aguantar una pyme en estas circunstancias?

Depende de su endeudamiento. Si tienen la inversión amortizada y no tienen un problema de deuda, tendrán más resiliencia que las que tengan un pasivo más elevado.

«Las empresas, tras el Covid, han quedado con una deuda muy alta, y ahora les viene otra crisis»

¿Están teniendo acceso las pymes a los fondos europeos y los PERTE?

No. Es cierto que se han empezado a dar estos recursos, pero no en la cantidad que se debería, y hay que tener en cuenta varias cosas: hay una parte que se quedan las administraciones; otra parte se está haciendo a partir de las convocatorias tradicionales de las administraciones, ampliando las partidas. Lo único que está funcionando bien para las pymes es el kit digital, porque es obligatorio que vaya para las pymes y se ha hecho pensando en ellas, entonces no hay burocracia y tienen proveedores homologados. Es un plan de 3.100 millones y solo ha salido una convocatoria de 50 millones, le queda mucho recorrido, y ya hay más de 12.000 pymes que han accedido, pero hablamos de cantidades muy pequeñas, entre 3.000 y 12.000 euros de subvención. Si me preguntas que los recursos de los fondos están teniendo impacto en las pymes, yo te diría que no. Y los PERTE son más tractores que fuente directa de ayudas. Si queremos que los fondos sirvan para la economía real, hay que hacer algunos cambios

¿Qué cambios?

Que se hagan preconvocatorias, es decir, que no te encuentres una convocatoria en agosto o que tienes 15 días para entregar la documentación, porque muchas veces a las pymes les cuesta enterarse de estas convocatorias. También pedimos lo que hicimos con el kit digital, que Albert Martínez (director de red.es) nos sentó y nos preguntó qué necesitamos las pymes, que es información y acompañamiento. A diferencia de la gran empresa, a la pyme, si no la acompañas, no participará en los fondos europeos, porque es burocracia y no saben cómo hacerlo.

«No podemos perder actividad económica, esa debería ser la prioridad de los gobiernos»

¿Cómo valora la gestión de los fondos que están haciendo el Gobierno y las administraciones?

¿Sabes la frase de “entre todas la mataron y ella sola se murió”? Todo el mundo está poniendo buena voluntad, el problema es que tenemos una administración preparada para no dar dinero, es tan garantista que todo es muy difícil. Ahora que tiene que dar dinero, es muy burocrática.

¿Hay sensibilidad de los gobiernos hacia las empresas?

Si me preguntas si la prioridad de los gobiernos es mantener la actividad económica para afrontar la crisis, yo te diría que queda mucho por mejorar en este sentido. Se están haciendo muchas más acciones en el ámbito social que en el económico.

¿No se debería?

Sí que hay situaciones que hay que atender, pero hay que priorizar la actividad económica, no me cansaré de repetirlo, porque nos jugamos el presente y el futuro del país, y no hablo de empresarios y trabajadores, hablo de actividad, porque si cierran las empresas, no habrá nadie que pague los impuestos, y además perderemos empleo. No podemos perder actividad económica, esa debería ser la prioridad.

«Madrid favorece la actividad económica; Cataluña debería tener más sensibilidad»

¿Cómo valora la llegada de un hombre de la empresa como Jaume Giró a la Consejería de Economía de la Generalitat? ¿Hay más política económica?

Sin duda tiene más sensibilidad por el ámbito de la inversión y el mundo de la empresa. Lo que le pedimos cuando nos hemos reunido con él es que tenga en cuenta que la presión fiscal en Cataluña es mucho mayor que en otros territorios, y eso nos merma competitividad. Él está dispuesto a escucharnos: cuando se habló de subir impuestos a las pymes, se comprometió con nosotros a no hacerlo, y no lo ha hecho, por lo que ha complido este compromiso. Pero nosotros le pedimos, además, que la fiscalidad sea competitiva para nuestras empresas en general y para las pymes en particular.

¿Cataluña es un infierno fiscal?

Yo no sé si diría infierno, pero sí te puedo decir es que jugamos el partido con una mano atada a la espalda y a la pata coja. Que tengamos un diferencial tan importante en el impuesto de patrimonio o de transmisiones con respecto a otros territorios, e incluso de IRPF, nos impacta.

¿Cómo impacta?

Por ejemplo, en este escenario de crisis tendrá que haber muchas fusiones y absorciones para que muchas empresas no cierren. Por eso tendría que haber un plan de choque, para que las empresas salgan reforzadas, y es imprescindible tener las condiciones fiscales que favorezcan la viabilidad de las empresas. No puede ser que dos empresas se tengan que fusionar para sobrevivir pero el impuesto de transmisión se lo dificulte.

«En fiscalidad, las empresas catalanas salimos a jugar con una mano atada a la espalda y a la pata coja»

¿Los empresarios prefieren un modelo fiscal a la madrileña?

Madrid está tomando una serie de decisiones en una línea, que es favorecer la actividad económica. Creo que nosotros, más allá de entrar en guerras de por qué pasa, deberíamos tener más sensibilidad hacia la actividad económica.

Le he preguntado por Giró. Y el consejero de Empresa, Roger Torrent, ¿es sensible a estas peticiones?

La interlocución con la consejería es muy buena, y con voluntad de escuchar e intentar ayudar. Las intenciones son buenas pero las posibilidades de llevarlas a cabo son escasas porque no tiene suficientes recursos.

¿España es un infierno burocrático?

Sí. España es una dictadura de las leyes minimizada por el incumplimiento de las mismas. El volumen de legislación y de normas que tenemos y complejidad a la hora de elaborarlas tiene su sentido, porque que sean complejas beneficia más a unos que a otros, no es inocente. Se necesita una reforma en profundidad de la administración, que se llevará un tercio de los fondos Next Generation, por tanto tenemos la oportunidad para hacerla menos burocrática, más eficaz y más eficiente. Pero se necesita valentía y liderazgo para llevarlo a cabo. Actualmente, la administración es una trampa que nos resta competitividad.

La batalla por las pymes

Antoni Cañete. Imagen: Pimec

Usted impulsó la creació de Conpymes. ¿Es necesaria una patronal como Pimec a nivel estatal?

En la cena de los Premios Pimec lo dije, delante del presidente del Gobierno: hasta que las pymes no se sienten en el diálogo social con voz propia, este país no habrá acabado su transición democrática. Llevamos más de 45 años de democracia; si las pymes son el 99,8% de las empresas, más del 70% del empleo y más del 60% del PIB, que no estén con voz propia en el diálogo social es una anomalía en la representatividad de la pequeña y mediana empresa que hasta Europa se lo ha dicho a España. Hemos creado Conpymes, que es la primera organización representativa de pymes con dimensión, porque era necesario y tienen que estar en el diálogo social.

Pero no habéis conseguido la representatividad.

Aquí el problema es que Conpymes tiene la condición para estar en el diálogo social, pero lo que ha contestado el Ministerio de Trabajo es que no tiene calculadora, no tiene máquina para contarlo. Es como si un nuevo partido político no se puede presentar a unas elecciones. ¿Es bestia o no es bestia? Pues esto es lo que pasa en la representatividad empresarial a nivel de España. No de Cataluña.

«Que las pymes no estemos en el diálogo social es como si un nuevo partido político no se puede presentar a las elecciones»

Lo han denunciado, ¿verdad?

Lo reclamamos a la Audiencia Nacional, pero iremos a donde haga falta, incluso a nivel europeo. Desde un punto de vista democrático, el hecho de que las pymes no tengan voz propia en el diálogo social es una anomalía muy grave.

Está Cepyme.  

Sí, pero en el momento en el que en una misma organización tienes representados El Corte Inglés y la tienda de al lado, te juro que la decisión no la toma la tienda de al lado. Todos países de Europa, incluso la propia UE, tienen una patronal de grandes empresas y otra de pequeñas, separadas. El día que Cepyme pida un régimen sancionador a las empresas morosas, que denuncie que pagamos la energía más cara de Europa, que reclame que las pymes tengan cuota en la compra pública, o que su fiscalidad es más elevada, entonces te diré que defienden a las pymes. Pero ahora, la voz de Cepyme no es de las pymes.  

«Cuando Cepyme denuncie la fiscalidad más elevada que sufrimos las pymes, o que pagamos la luz más cara de Europa, entonces dirá que las defienden»

¿Y en Cataluña quién las representa? Porque Josep Sánchez Llibre dijo hace dos semanas que Foment era también la patronal de las pequeñas y medianas empresas.

Foment y Pimec representan al empresariado, y una no es más que la otra, lo hacemos en paridad, estamos ambas sentadas en el diálogo social en igualdad, y ese es el gran éxito de las pequeñas y medianas empresas en Cataluña. Tenemos un mapa patronal como el europeo, con una organización que defiende los intereses de los grandes y otra, las de las pymes. Que Sánchez Llibre dijera que también nos representa, estamos encantados de la vida de que también quiera defender a las pymes. Encantados, pero entonces que también reclame los sobrecostes que tenemos en el precio de la energía, que pida el régimen sancionador…

¿Cómo va su batalla contra la morosidad empresarial y de las administraciones?  

Hemos hecho muchos avances. Fíjate que la crisis anterior, la de 2008, nos pilló con una media de pago de 166 días de las administraciones; esta crisis, nos pilla con poco más de 60 días. Donde seguimos teniendo un problema importante es en el ámbito privado, porque hay algunos intereses que hacen que no haya un régimen sancionador. Pero hemos continuado con esta cruzada, y hace dos semanas en el Congreso se aprobó la Ley Crea y Crece, y es muy importante: a partir de ahora, cualquier empresa de más de 50 trabajadores que se presente a un concurso público, tendrá que presentar un documento conforme paga en plazo. Y eso lo hemos conseguido Pimec y la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad.

Xavier Alegret