Las rencillas entre Indra y la industria española de defensa amenazan contratos de más de 5.000 M

Indra, la vasca Sapa y Santa Bárbara, filial de la estadounidense General Dynamics, mantienen profundas diferencias que amenazan proyectos de defensa multimillonarios.

Archivo – Fachada de la sede de Indra, a 5 de febrero de 2025, en Madrid (España).

Las rencillas entre Indra y otras compañías españolas de defensa, amenazan contratos valorados en más de 5.000 millones de euros.

Las diferencias entre la compañía presidida por Ángel Escribano y otras grandes empresas del sector, como la vasca Sapa, o Santa Bárbara, ponen en peligro la colaboración en grandes proyectos militares en un momento crítico, por la elevada tensión geopolítica y los conflictos bélicos en Ucrania u Oriente Medio, y el requerimiento de incrementar el gasto en armamento por parte de la OTAN y la Administración Trump.

La vasca Sapa, de la familia Aperribay, no ve con buenos ojos la fusión proyectada entre Indra y la empresa familiar de su presidente,  Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), valorada entre 1.000 y 2.000 millones de euros.

A su vez, Indra recela de un acuerdo de extensa colaboración firmado el pasado año entre Sapa y la estadounidense General Dynamics.

Y Santa Bárbara Sistemas, filial española de General Dynamics, ha recurrido ante el Tribunal Supremo un contrato de 3.000 millones de euros adjudicado a una empresa conjunta formada por Indra y EM&E.

Indra, Escribano, Sapa y Santa Bárbara

El proyecto de fusión planteado el pasado año entre Indra y Escribano supone un evidente conflicto de interés que requiere la aprobación de organismos reguladores del mercado y la competencia, además de los miembros del consejo de administración.

La fusión va con retraso y ha perdido fuelle, ante las dudas regulatorias que genera la operación.

Como publicó el mes pasado este diario, el consejo de administración de Indra acordó, según las fuentes consultadas por este diario, aguardar a tener las auditorías de 2025 tanto de Indra como de EM&E, lo que retrasaría aun más la aprobación de la fusión planteada.

El pasado mes de octubre Sapa Transmission, filial en Estados Unidos del grupo Sapa, y General Dynamics Land Systems anunciaron la ampliación de su alianza estratégica para el desarrollo cooperativo de vehículos next gen del Ejército norteamericano, en la que Sapa se centra en el desarrollo de las transmisiones.

De acuerdo con su Plan Estratégico 2025-2030, Sapa prevé tener una importante participación en los contratos tanto de EE UU como de España. Durante los últimos 20 años, la compañía ha participado en un total de 17 programas conjuntos.

El acuerdo entre Sapa y General Dynamics llamó la atención de Moncloa, que propició un encuentro celebrado en noviembre entre Ibon y Jokin Aperribay y el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Jokin Aperribay, de Sapa Plasencia, y Pedro Sánchez, el pasado mes de noviembre. Moncloa

Indra, participada en un 28% por la Sepi y en un 14% por EM&E, recela de esa colaboración entre Sapa y General Dynamics. Tanto Indra como la multinacional estadounidense y su filial Santa Bárbara cada vez ocultan menos sus diferencias.

En marzo del pasado año, en el Congreso de los Diputados, Ángel Escribano reveló que Indra había tratado de adquirir Santa Bárbara Sistemas, y cargó contra la matriz estadounidense de la empresa española.

A mediados de este año el presidente de Indra reveló que había tratado de adquirir Santa Bárbara Sistemas, y cargó contra la gestión que la multinacional estadounidense había hecho de su filial española.

«No ha habido inversión, no ha crecido, más bien ha destruido casi todo el tejido industrial que tuvo la que fue en su día la gran empresa Santa Bárbara«, lamentó Ángel Escribano en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. «Por ese motivo, desde Indra se lanzó una opción para comprar las capacidades y pagar por el uso de ellas», añadió.

Recurso en el Supremo

El Gobierno aprobó en octubre un Real Decreto que regula la concesión directa de préstamos para «el desarrollo industrial de programas especiales de modernización», entre ellos, uno de 1.181 millones de euros (ATP Ruedas) y otro de 1.821 millones (ATP Cadenas) a una agrupación de empresas creada por Indra y EM&E.

El mes pasado Santa Bárbara Sistemas recurrió ante el Tribunal Supremo para requerir que se suspenda cautelarmente la concesión de créditos por esos 3.000 millones de euros a la unión temporal de empresas constituida por Indra y EM&E, para financiar los programas de compra de nuevos obuses de cadenas y ruedas.

El director general de Santa Bárbara Sistemas, Alejandro Page.

La filial española de la estadounidense General Dynamics asegura que la UTE entre Indra y Escribano no tiene, ahora mismo, capacidad para desarrollar el contrato. Al contrario que Santa Bárbara, que asegura que dispone ya de todo el diseño y patentes necesarias para llevarlo a cabo.

Alejandro Page, vicepresidente de General Dynamics European Land Systems (GDELS) y director general de su filial española, ha asegurado en la mañana del lunes que los 1.200 empleados de Santa Bárbara se sienten «frustrados» y «despreciados» por la adjudicación del Gobierno.

«Santa Bárbara tiene ya la capacidad para desarrollar el programa; Indra y Escribano la podrán tener en el futuro, pero ahora no«, aseguró el lunes Alejandro Page, vicepresidente de General Dynamics European Land Systems (GDELS), en un encuentro organizado en la sede de Santa Bárbara en Madrid con medios de prensa.

Los vehículos 8×8

Indra, Sapa, EM&E y General Dynamics participan en el consorcio Tess Defence, liderado por la compañía presidida por Ángel Escribano, que cuenta con un contrato valorado en unos 2.000 millones de euros para la fabricación de 348 vehículos de combate sobre ruedas (VCR) 8X8 Dragón.

Las empresas aseguran que las diferencias actuales entre los socios no inciden en Tess Defence. Pero es difícil pensar que las rencillas entre unos y otros no estén afectando al desarrollo de los 8×8, necesarios para el Ejército de Tierra.

Ángel Escribano, presidente de Indra, saluda al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en presencia de la Ministra Margarita Robles, a finales del pasado año en Madrid. INDRA

El pasado mes octubre, en una visita a Indra, la Ministra de Defensa, Margarita Robles trasnsmitió «su preocupación» a Ángel Escribano por los retrasos en las entregas acordadas de los 8X8.

La semana pasada, en la celebración del Spain Investors Day, Margaria Robles lamentó que enfrentamientos entre la industria francesa y la alemana esté provocando retrasos en el mayor proyecto de defensa aérea de la Unión Europea, el FCAS, valorado en más de 100.000 millones de euros, y en el que también participan Indra y otras compañías españolas.

Sin embargo, no hay que irse fuera de España para ver como rencillas entre diferentes empresas amenazan proyectos multimillonarios de defensa.

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