S&P asigna provisionalmente a Prisa su nota más baja

La agencia sitúa al editor de 'El País' en "selective default", su nota más baja, mientras asigna la clasificación de su nueva deuda

Mientras Standard & Poor’s asigna la clasificación crediticia a la nueva deuda de Prisa, la agencia de medición de riesgos sitúa al editor de El País en “selective default”, la nota más baja que aplica. Sucede en un contexto en el que el grupo ha acometido una reestructuración en diciembre y su nuevo presidente, Joseph Oughourlian, ha puesto en marcha un plan de segmentación.

Prisa ha comunicado la nueva calificación provisional en que le ha situado S&P a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en un hecho relevante este miércoles. Hace poco más de un mes, el 2 de diciembre, el grupo comunicó al regulador que había suscrito con todos los acreedores el acuerdo pactado en octubre para refinanciar deuda por 1.148 millones de euros, en aras de reducir en un 30% esa cifra.

Entonces, también informó de la venta de Santillana España a la compañía finlandesa Sanoma, que finalmente se cerró este pasado 31 de diciembre por 465 millones de euros. Esta operación, que Prisa estimaba que tendría un impacto positivo en sus cuentas de 385 millones, al final lo fue por menos; en concreto, 360 millones. Una vez superada esta etapa, queda por ver cuál será su papel en la consolidación mediática que se prevé para este y el próximo año.

Interés de inversores

Además de la venta de la parte española de Santillana y del cese en diciembre de Javier Monzón como presidente del grupo (orquestado por Oughourlian, que ejerce ahora de presidente en funciones), Prisa ha suscitado últimamente el interés de varios inversores. Oughourlian ha transmitido que de momento no ve posible desprenderse de su negocio de medios, y más bien se vuelca en su objetivo de partir la empresa en dos: división de medios y división de educación.

Esto ha sido demostrado por su rechazo a dos ofertas en los últimos meses. En noviembre, el consejo de Prisa dijo que no de forma unánime a una oferta liderada por el empresario Blas Herrero, que pretendía hacerse con todo su negocio de medios de comunicación por unos 200 millones de euros. Y esta última semana, después de que Vocento comunicó a la CNMV que su consejo había analizado la posible compra de su cartera de medios, Prisa reiteró al regulador su negativa a vender.

Pero, como ha contado este periódico, el mercado espera una consolidación del sector de medios en los próximos meses. Y en ese sentido cabe recordar que el accionarado de Prisa está muy dividido, así que no solo pesarán los anhelos de Oughourlian de aplazar cualquier operación de momento, sino que también importará lo que decidan sus compañeros.