La entrada de fondos en Urbanitae encalla tras tres meses de retraso por desacuerdos en el precio
La operación de 20-30 millones para remodelar el accionariado Urbanitae debía cerrarse en noviembre
Los directivos de Urbanitae.
Urbanitae, la plataforma de crowdfunding inmobiliario, anunció el pasado otoño una operación para reconfigurar su accionariado que debía materializarse antes de que acabara 2025. Sin embargo, a finales de enero de 2026, el proceso permanece en punto muerto, según ha podido conocer este medio.
«En teoría, la venta parcial va a ser en semanas», reconoce a este periódico una fuente del sector. La frase, cargada de escepticismo, resume el clima que rodea a una operación que prometía ser rápida.
«Me refiero a si se produce, porque nos dijeron que iba a ser en noviembre… y estamos a finales de enero y nada«, añade la misma fuente.
El diagnóstico del bloqueo es claro: «Hay interesados, el tema es que la valoración de la compañía es alta». Esta frase encierra la esencia de cualquier proceso de venta fallido o retrasado.

Urbanitae, consciente de su posición dominante en el mercado español y de sus cifras de crecimiento, habría puesto sobre la mesa una valoración que los potenciales compradores consideran excesiva. El resultado: conversaciones que se alargan, ofertas que no llegan y un calendario que se incumple sistemáticamente.
La operación, tal como adelantó El Confidencial, consistía en movilizar entre 20 y 30 millones de euros —equivalentes al 10%-15% del capital— para facilitar la salida de antiguos accionistas y dar entrada a family offices y promotores inmobiliarios.
No se trataba de captar dinero nuevo mediante una ampliación de capital, sino de redistribuir la propiedad existente. Un movimiento que permitiría a los inversores iniciales monetizar parte de su apuesta y a la compañía reforzar sus vínculos.
Según la información publicada inicialmente, el 80% del capital estaría ya comprometido, lo que permitiría cerrar la operación en dos fases: la primera en octubre de 2025 y la segunda a finales de ese año, pero como este medio ha podido conocer, aún no se ha cerrado ningún acuerdo.
Los bloques de participación se diseñaron para no superar el 1%-2% individual, con tickets medios de entre cuatro y cinco millones de euros. Una estructura que buscaba atomizar el riesgo y garantizar que el control permaneciera en manos del equipo directivo liderado por los fundadores Diego Bestard y Jorge Gutiérrez.
El retraso acumulado, ya son tres meses desde la fecha prevista para el cierre final, plantea interrogantes sobre la solidez de esos supuestos compromisos. En el mundo de las fusiones y adquisiciones, el interés expresado verbalmente y el dinero sobre la mesa son dos cosas radicalmente diferentes.

Urbanitae puede presumir de cifras sólidas que respaldan sus aspiraciones. La compañía ha superado los 180 millones de euros en devoluciones a inversores tras completar 68 proyectos, con una rentabilidad media del 12,2% anual que se alinea con las previsiones iniciales.
Su expansión internacional en Portugal y Francia añade argumentos a favor de una valoración premium. Y su nueva línea de negocio, Direct Investment, que permitirá a particulares comprar viviendas completas para alquiler, proyecta un volumen de entre 400 y 500 millones de euros para finales de 2027.
Pero los números, por buenos que sean, no garantizan que un comprador esté dispuesto a pagar el múltiplo que pide el vendedor.
¿Quiénes son los accionistas de Urbanitae?
El accionariado actual de Urbanitae incluye nombres relevantes como KFund, All Iron Ventures y Andbank España, además de los fundadores. Todos ellos buscan maximizar el retorno de su inversión, pero quizá sus expectativas no coincidan con lo que el mercado está dispuesto a pagar hoy.
Mientras tanto, el mercado observa. El crowdfunding inmobiliario español ha demostrado su viabilidad, pero sigue siendo un nicho relativamente joven donde las valoraciones carecen de referencias consolidadas.
El desenlace de esta operación, si finalmente se produce, marcará un precedente importante para futuras transacciones en el sector.
