Carlos Torres y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA, quieren pasar página con el anterior equipo ejecutivo. EFE

BBVA encaja sin inmutarse el enésimo golpe sobre su banco turco

stop

Moody's alerta de que el rating de la banca en Turquía está en riesgo por las nuevas medidas sobre las divisas

Cristina Triana

Economía Digital

Carlos Torres y Onur Genç, presidente y consejero delegado de BBVA, quieren pasar página con el anterior equipo ejecutivo. EFE

Madrid, 28 de mayo de 2019 (04:55 CET)

El flujo de noticias negativas para el banco turco de BBVA, el Grupo Garanti, se producen de forma intermitente desde que estallara la crisis de la lira turca el verano pasado. El último que ha dado un disgusto al banco ha sido Moody's, que el pasado lunes adelantó que las nuevas medidas de control anunciadas por el regulador y supervisor financiero del país, BRSA, eran negativas para la calificación crediticia del sector.

Desde el pasado 20 de mayo, en otro intento de evitar nuevas caídas de la moneda turca, los bancos están obligados a retrasar un día las liquidaciones de las compras de divisas extranjeras en operaciones de más de 100.000 dólares. Esta medida es aplicable a clientes particulares y, según Moody's, puede provocar que los depositantes pierdan confianza en sus entidades.

Este nuevo riesgo, sin embargo, fue pasado por alto por la cotización de BBVA el lunes, que se anotó un 0,24% en bolsa. En un año, el banco presidido por Carlos Torres se deja un 18%, frente al descenso del 12% que acumula Santander.

Independientemente del daño reputacional que pueda estar sufriendo por las filtraciones del Caso Villajero, que presuntamente implicarían a su histórico ex presidente, Francisco González, en escuchas ilegales, la mayor parte de la diferencia en la caída está relacionada con la crisis en Turquía y también con los problemas de Argentina.  

BBVA confía en Turquía

La nueva medida anunciada por Turquía, no es la única que se ha conocido en el último mes. El 15 de mayo, el gobierno del país introdujo un impuesto del 0,1% sobre la venta de divisas extranjeras. Para Moody's esta decisión puede impulsar el proceso de dolarización de la economía y presionar todavía más a la lira, que ya se deja un 15% respecto al dólar en lo que llevamos de año. Las acciones de BBVA, sin embargo, se anotan un 8,6% en 2019.

Aunque BBVA siempre ha mostrado su confianza en Garanti y en la perspectivas a largo plazo de la economía turca este optimismo no es secundado por todos los analistas.

Durante la presentación de sus resultados del primer trimestre de 2019, BBVA afirmó que esperaba un mejor comportamiento de la economía turca

"A principios del 2019, la actividad siguió cayendo pero podría empezar a recuperar. Los tipos de interés seguirán elevados mientras que no se resuelva la presión cambiaria y se modere la inflación", predijo al comunicar sus cifras hasta marzo.

Los analistas de Moody's también reconocen que las medidas de estabilización adoptadas por Turquía han relajado las tensiones, pero pronostican una contracción de la economía del 2% y una tasa de inflación del 18,5% este ejercicio. Asimismo, alertan contra la desconfianza que está creando en los mercados las medidas poco convenciales aplicadas por el gobierno y por la transparencia de sus políticas.

El punto débil de los beneficios del banco

Los resultados del BBVA están reflejando la mala evolución de Turquía. En el primer trimestre, la aportación de Garanti a las cuentas de BBVA se redujo un 7,7%, hasta los 142 millones. El peor epígrafe fueron los deterioros por variaciones en el valor de los activos, que aumentaron más de un 70%. No obstante, la actividad puramente bancaria de Garanti fue positiva; con mejoras en los márgenes -el de intereses creció un 20% y el bruto un 15,5%- y en las comisiones, que aumentaron un 25,8%. 

Aunque desdibujado por la crisis en Turquía y Argentina, BBVA sigue impulsando su digitalización (el mercado turco va especialmente avanzado en este campo) y mejorando su eficiencia. En una reciente presentación a inversores, BBVA destacaba que ya se había situado en el 48,1% en el primer trimestre, frente al 49,3% con el que despidió 2018 y que esta cifra era un 60% mejor a la de sus comparables europeos. 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad