El Banco de España empuja a la Sareb a liquidar sus fondos

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Los FAB, vehículo exclusivo del 'banco malo' para atraer inversores por sus beneficios fiscales, dejan de tener sentido tras enfocar la gestión a la venta minorista con la nueva norma contable

El presidente de Sareb, Jaime Echegoyen

Madrid, 18 de abril de 2016 (01:00 CET)

Los fondos de activos bancarios (FAB) que el Gobierno constituyó en 2012 para uso exclusivo de la Sareb han dejado de tener sentido. Con ellos, se buscaba una vía alternativa para que el banco malo –ahora presidido por Jaime Echegoyen– tratara de obtener una mayor rentabilidad a la gestión de sus activos y sus socios se aprovecharan de importantes ventajas fiscales.

Pero sus resultados no han sido los esperados y los cinco que se crearon llevan el marchamo de disolverse.

El cambio en la estrategia a seguir en la gestión de activos a partir de ahora, con la norma contable del Banco de España, que obliga a valorar individualmente y de manera periódica todos los inmuebles de la Sareb, provoca que estos fondos dejen de tener sentido.

Además, desde el banco malo se confía en que la labor de los cuatro servicers (Haya, Servihabitat, Altamira y Solvia) sea lo suficientemente efectiva para que, a través de la venta minorista, se superen con creces los rendimientos que, a la vista de los resultados, los FAB no estaban reportando.

De momento, dos de estos fondos –Corona y Crossover I–, tras quedarse sin activos por la venta a sendos inversores y el alto coste que supone su mantenimiento, quedarán disueltos a lo largo del presente ejercicio. Y los otros –Bull, Teide y May– seguirán el mismo camino más pronto que tarde.

Corona, tesorería para su extinción

Tras ser vendidos al fondo Blackstone, el 23 de diciembre de 2014, los cuatro edificios de oficinas que formaban la cartera del FAB Corona, por 81,3 millones de euros, durante 2015 los activos inmobiliarios del fondo tuvieron un saldo nulo.

Y sus activos financieros se elevaban a 677.000 euros de tesorería y 19.000 euros de cuotas impagadas derivadas de los arrendamientos de los inmuebles. La tesorería se corresponde con una reserva operativa para atender a los gastos que se deriven de la extinción del fondo. 

Deterioro de los suelos del FAB May

Sareb y un fondo suizo, socios en el FAB Crossover I, tomaron misma decisión de venta el pasado mes de octubre de 2015, cuando transmitieron los ocho suelos de su cartera a Neinor por 58,5 millones de euros, amortizando todo el capital y el pago de intereses de toda la financiación que obtuvo cuando fue constituido en diciembre de 2014. 

Al margen de estos FAB, de los que el banco malo ya se ha prácticamente desvinculado, existen otros tres en los que todavía sigue presente de manera activa. En el fondo May, al que Sareb aportó el 5% de los casi 58 millones de euros que costó el traspaso parcelas, durante 2015 se registró un deterioro de 700.000 euros, ya que seis de estos activos tenían un valor de tasación actualizado inferior a su precio de compra.  

Millonaria reversión de provisiones por deterioro

En cuanto a Bull y Teide, los de mayor volumen de activos, con miles de viviendas y plazas de garaje, en 2015 Sareb y los fondos con los que está asociado han proseguido vendiendo a manos llenas. El FAB Bull transmitió el pasado ejercicio 389 inmuebles por casi 22 millones de euros e ingresó algo más de 140.000 euros por rentas.

De esta manera, su cartera se veía reducida a 489 activos –en su mayoría viviendas terminadas– valoradas en algo menos de 40 millones, gracias a una fuerte reversión de anteriores provisiones practicadas. Los 4,25 millones registrados por este concepto en 2014, quedaban reducidos a poco más de 284.000 euros en 2015. 

Por lo que al fondo Teide se refiere, en 2015 logró cerrar la venta de 733 inmuebles por un montante de 54 millones de euros, dejando su portfolio con 952 activos, valorados en algo más de 52 millones de euros, gracias también a una reversión de deterioros por 1,1 millones de euros.
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