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Alicante recibe con jolgorio al Banco Sabadel, pero su concejal de Hacienda amarga la fiesta: el beneficio económico de la medida será mínimo

David Placer

Economía Digital

La pequeña y la mediana empresa también buscan otras sedes sociales, como han hecho el Banco Sabadell y Caixabank.

Madrid, 06 de octubre de 2017 (17:40 CET)

Alicante estalla en júbilo. La noticia del traslado del Banco Sabadell de la localidad que lleva su nombre a Alicante ha sido recibido con un entusiasmo mayúsculo. La prensa celebra el regreso de la entidad que compró a un banco local (CAM) y que, de algún modo, ahora regresa.

Pero frente al jolgorio colectivo, es la propia concejal de la ciudad la que ha decidido poner una dosis de realismo. La llegada del Sabadell no es una gran noticia económica para Alicante.

“No estamos aplaudiendo con las orejas. El impacto será más bien modesto, muy pequeño. Todavía no hemos hecho números ni cálculos. Es muy precipitado. Pero, en un presupuesto de 248 millones de euros anuales, tengo la impresión, personal, y no sé si estoy muy equivocada, de que el beneficio por impuestos podría ser inferior al 1% del presupuesto anual”, ha explicado a este diario la concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Alicante, Sofía Morales.

El beneficio para Alicante de la llegada del Sabadell podría ser inferior al 1% del presupuesto de la ciudad 

La concejal tiene un equipo de economistas a quien ni siquiera se ha atrevido a preguntar cuál es el impacto real a la llegada del Sabadell. Ser trata de un cálculo complejo en el que influyen muchas variables y que el gobierno local se tomará con tiempo.

El 1% del presupuesto en Alicante se traduce en unos 2,5 millones de euros, que da para la construcción de alguna escuela o algún polideportivo. De todas formas, el Ayuntamiento está convencido de que el impacto, más que económico, será desde un punto de vista de imagen. Una capital de provincia tiene la capacidad de atraer la sede social a uno de los grandes bancos españoles.

Los otros impuestos

El beneficio directo para el municipio receptor de un gran banco o una gran empresa es el Impuesto de Actividades Económicas, IAE. Este será un tributo que directamente beneficiará a  ciudad de Alicante, pero no se espera que se traduzca en grandes cantidades.

Otro de los tributos es el impuesto a las transacciones económicas que incluyen operaciones como reducciones y ampliaciones de capital y que se tributan en Alicante porque esas operaciones se deben registrar en las notarías de la ciudad.

Pero el traslado sí genera un reparto impositivo indirecto que resulta mucho más difícil que calcular. Se trata de lo que recibe el municipio por el Impuesto de Sociedades. Se trata de un tributo que recauda de forma directa la Agencia Tributaria pero que posteriormente se distribuye de forma proporcional según el peso económico de cada localidad.

La concejal, que forma parte del grupo socialista y que apoya un gobierno junto con Guanyar Alacant (Podemos) y Compromís, está convencida de que este movimiento será temporal. Tal vez la sede social del Banco Sabadell regrese tarde o temprano a su localidad de origen cuando las turbulencia amaine en Cataluña. Entonces, Alicante se volverá a quedar de nuevo sin un gran banco. 

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