Los trabajadores de Caixabank se blindan contra la reforma laboral

stop

Sindicatos y dirección se comprometen a negociar cualquier medida de ajuste de plantilla así como a estimular la productividad y eficiencia

El consejero delegado de Caixabank, Juan María Nin, y el presidente de la entidad, Isidro Fainé

26 de abril de 2012 (20:55 CET)

La Caixa deberá negociar obligatoriamente con los sindicatos cualquier medida de ajuste que quiera tomar respecto a la plantilla de Caixabank. Este es el principal compromiso que la dirección de la institución financiera y todos los sindicatos han plasmado negro sobre blanco en el nuevo acuerdo colectivo, el documento que adapta la reforma laboral y el convenio sectorial a la gestión de personal del banco catalán.

El sindicato mayoritario, Comisiones Obreras (CCOO), destaca que es un pacto que garantizará la ocupación y que no se apliquen decisiones traumáticas unilaterales para ajustar la plantilla. “Entendemos que el contexto es de pérdida de puestos de trabajo y precisamente por ello debemos redundar en el clima negociador, el diálogo tiene que ser la pauta de cara al futuro”, según la máxima representante de CCOO en Caixabank y consejera de La Caixa, Dolors Llobet. El sindicato admite que “nos hemos blindado contra la reforma laboral”.

Los cambios legislativos no han sido ningún caldo de cultivo para las prisas. Las conversaciones se han producido según los tempos habituales y se han desarrollado bajo un clima de tranquilidad y sin escollos destacables. Caixabank quería primar criterios de competitividad y eficacia, características que considera necesarias para capear el temporal, a pesar de que es una de las entidades más solventes de Europa sin recibir ayudas públicas.

Mejoras

Por lo demás, Caixabank mejorará el sueldo de sus empleados con incrementos que van desde los 2.393,14 euros hasta los 20.967,19 euros al año según la categoría profesional. Quedan salvaguardados los complementos de antigüedad y las ayudas por hijos, entre otros beneficios que mejoran el convenio que regula las relaciones laborales en el sector.

Al final, La Caixa mantendrá la paz social con la unanimidad de los sindicatos (CCOO, SECPB, UGT y SIB han rubricado el pacto) tras algunos casos delicados que han perturbado a la plantilla, como los episodios de estrés en varias oficinas por la derivada de la presión de los clientes con respecto a las participaciones preferentes y su canje.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad