Oliu prevé un año de digestión por la CAM

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ADQUISICIÓN

El presidente del Banc Sabadell, Josep Oliu

08 de diciembre de 2011 (14:07 CET)

Banc Sabadell ya es sistémico. La adjudicación de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) por el Banco de España ha permitido a los catalanes colarse en el grupo de cabeza del sistema financiero español. Hará compañía a CaixaBank entre los cinco grandes.

La operación tardará un año en culminarse y 24 meses en desplegar todas las sinergias. Sin embargo, las primeras proyecciones ubican desde ya a la entidad resultante como el quinto mayor banco del país. Pero “esto no es lo que importa”, ha remarcado un resarcido presidente del Sabadell, Josep Oliu, que persiguió al Pastor hasta hace unas semanas.

Lo verdaderamente destacable para la cúpula del Sabadell es haber logrado el tamaño suficiente para superar el actual ciclo económico. “Es indudable que sólo sobrevivirán las entidades de cierto tamaño”, ha remarcado Oliu. “Para nosotros tiene un interés estratégico por que esta operación, aunque mayor que las anteriores, está alineada con la estrategia de crecimiento del Sabadell, que ha permitido convertirnos en una franquicia implantada en el conjunto del territorio español”.

Será una operación dura que “requerirá el mejor managament y nuestros mejores hombres y mujeres”. “Nadie nos ha regalado nada”, sentencia Oliu, a pesar de la inyección del Fondo de Garantías de Depósitos (FGD) --alimentado por todo el sector-- y de la liquidez que logrará la CAM al amparo del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).

Además, el entorno “económico no está en su mejor momento, ello explica la cuantía de las coberturas que hemos fijado quienes hemos presentado ofertas” (formalmente, sólo fue el Sabadell).

Hasta 5.800 millones de euros serán aportados a los fondos propios de la CAM. De ellos, 5.300 proceden del FGD mientras que los otros 500 millones emanan de fondos ya existentes. Esta inyección tendrá un impacto financiero inmediato: en primer lugar, saneará el balance de la caja de ahorros y consecuentemente, debido a esta operación de limpieza, los riesgos del Sabadell a los aspectos tóxicos --créditos y activos inmobiliarios-- serán “sustancialmente menores”.

El plan de rescate 'lógico'

El modelo por el que finalmente se ha optado para sanear la CAM tiene “toda la lógica” para Oliu. “Es una operación de rescate bancaria y por lo tanto debe ser el FGD quien haga frente a la situación, el Frob es un organismo extraordinario. El reparto de las actuaciones corresponde exactamente con los objetos fundacionales de cada organismo”. Por otra parte, el Sabadell deberá ampliar capital para digerir la operación, “es el coste de la absorción: un euro y la creación de capital interno”. Hasta 2.200 millones de euros, de los que 800 se amasarán en obligaciones preferentes del Sabadell.

Serán los tenedores de las cuotas participativas de la CAM quienes, al parecer, asumirán pérdidas desde el primer momento. “Valen cero”, ha sentenciado Oliu, que ha evitado admitir que estos inversores serán perjudicados.

El adelgazamiento de la CAM

Es la sexta operación de compra que asume el Sabadell en su historia y la mayor hasta la fecha. “Somos especialistas en integraciones”, ha recordado el consejero delegado del banco, Jaume Guardiola. “Creemos que en términos de empleo es la mejor solución para la CAM”.

Pero dicho esto, aviso a navegantes: sobran 300 oficinas en la red resultante. “Quiero mandar un mensaje de tranquilidad a la red de oficinas de la CAM, fuertemente castigada en los últimos tres años, siempre hemos conservado todo el empleo posible”. Oliu se da un año para reorganizar el grupo y asegura que a 8 de diciembre de 2012 la CAM ganará dinero.

El Sabadell se desentenderá de la obra social de la caja, aunque mantendrá “las mejores relaciones posibles con la Fundación que por ley deberá gestionar este aspecto tras segregar el negocio bancario”, recuerda Oliu.
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