La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. EFE/Ballesteros
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La deuda pública neta en manos de extranjeros aumentó en 28.470 millones de euros en 2018, después de dos años de ajuste de las administraciones

Madrid, 16 de abril de 2019 (09:39 CET)

El ajuste económico que tanto ha demandado Bruselas a España se olvidó en 2018. El año pasado, las cuentas públicas de 2018 volvieron a incidir en el incremento del déficit estructural. Así, las administraciones volvieron a pedir prestado en el exterior para financiar el ritmo del gasto, con una deuda pública del 97% del PIB.

En los dos últimos años, las administraciones habían hecho un esfuerzo por reducir su endeudamiento con el exterior, pero en 2018 todos los avances saltaron por los aires​. Según las cuentas financieras publicadas por el Banco de España, la deuda pública neta en manos de extranjeros (deuda y préstamos) aumentó en 28.470 millones de euros, según publica El Confidencial.

En total, la deuda se incrementó un 5,3% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que significa un crecimiento superior al PIB, de modo que se incrementó la ratio de endeudamiento. Esta es la primera vez en tres años que las administraciones elevaron su deuda con el exterior, rompiendo así con dos años de ajuste.

La mayor parte de este pasivo está conformado por valores representativos de deuda (básicamente, letras y bonos), cuyo montante supera los 517.000 millones de euros. El resto, 78.000 millones, lo conforman préstamos y créditos al sector público.

Más de 555.000 millones en manos de extranjeros

En 2018, por primera vez en la historia, la deuda pública en manos de extranjeros superó los 550.000 millones de euros, alcanzando los 561.160 millones, según los datos del Banco de España descontando la deuda externa en manos de las administraciones públicas.

Esta cantidad, que supone el 46,4% del PIB, significa el mayor riesgo posible para la economía española: el país vuelve a endeudarse, como hizo antes de la crisis, pero con la diferencia de que, esta vez, el punto de partida es mucho peor.

En el año 2003, cuando empezó a incrementarse la deuda pública, su peso sobre el PIB apenas alcanzaba el 20,6%. Sin embargo, ahora es más del doble. Tal situación hace que España sea muy dependiente de la financiación exterior y que pueda atravesar graves problemas, en un futuro, si el flujo de crédito hacia el país se frena.

El sector privado realizó un esfuerzo de contención y redujo en 33.600 millones de euros la deuda privada en manos extranjeras

Mientras el sector público volvía a las andadas con la deuda externa, el sector privado siguió realizando un esfuerzo de contención, en especial en el caso de las empresas. La deuda privada en manos extranjeras se redujo en 33.600 millones de euros a lo largo del año, lo que sirvió para compensar el desequilibrio del sector público.

De esta forma, gracias al desapalancamiento del sector privado, la deuda externa de España con el exterior se redujo en 5.200 millones de euros, el 0,9% menos. España suma ya cuatro años consecutivos reduciendo su endeudamiento con el exterior, aunque también es cierto que el ajuste de 2018 fue el menor de todos.

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