La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, cuando anunció la compra del Popular. Ahora empiezan los recortes y prejubilaciones. EFE

Los nuevos prejubilados del Santander tendrán 55 años

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El Santander negociará con los sindicatos rebajar hasta los 55 años las prejubilaciones para minimizar el impacto del ERE en los servicios centrales

Xavier Alegret

La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín, cuando anunció la compra del Popular. Ahora empiezan los recortes y prejubilaciones. EFE

Barcelona, 14 de noviembre de 2017 (04:55 CET)

Este jueves se inician las conversaciones formales entre Banco Santander y los sindicatos del Santander y del Popular para negociar el recorte de más de 2.000 personas en los servicios centrales de ambos bancos. La entidad quiere minimizar las medidas traumáticas y para ello está dispuesta a rebajar las prejubilaciones hasta los 55 años.

El banco presidido por Ana Botín comunicó la semana pasada su intención de reducir en un tercio los servicios centrales de la entidad, que sumando al Popular, ocupan a unas 6.000 personas. El plan pasa por reducir plantilla en 1.500 personas y trasladar 575 más a otras áreas de negocio.

El recorte afectará a los servicios centrales del Santander en Madrid, así como a las unidades de recuperaciones y control de red en varias provincias. Respecto al Popular, quedarán afectados todos los servicios centrales, auditoría, recuperaciones y prevención de riesgos laborales en Madrid y A Coruña. Los traslados se producirán en las áreas de tecnología y operaciones del Popular.

El Santander negocia reducir de los 58 a los 55 años las prejubilaciones para duplicar los afectados

Las conversaciones oficiales, con el contador legal de un mes en marcha, no han comenzado todavía –lo hacen este jueves–, pero el banco y los sindicatos han tenido ya tres reuniones previas para empezar a sentar las bases de la negociación. En la última, este lunes, el banco concretó las afectaciones previstas y se abrió a discutir las propuestas de UGT y CCOO, según informaron fuentes sindicales.

En las anteriores reuniones, los sindicatos pidieron al Santander que rebajara la cifra de afectados, que incrementara el número de traslados y que potenciara las medidas voluntarias: que rebajara la edad para prejubilarse y que hiciera una oferta atractiva para incentivar las bajas voluntarias.

Fuentes sindicales explicaron que la propuesta inicial del banco era que las prejubilaciones afectaran al personal a partir de 58 años, pero tras la última reunión, el banco está dispuesto a aceptar a partir de los 55 años, como le pedían los sindicatos.

El ERE afectará a 1.500 trabajadores del Santander y el Popular, más 575 traslados

El cambio es significativo, ya que supone poner las bases para que el ERE salga adelante sin conflictividad laboral. Por los recortes hechos en los últimos años, especialmente en el Popular, el personal de más de 58 años es escaso: menos de 200 personas, según los sindicatos (150 del Santander y 50 del Popular).

Con estas cifras, solo saldrían el 15% del total de afectados previsto inicialmente en el ERE. Si abarcan a partir de los 55 años, desde la UGT calculan que la cifra puede duplicarse, por lo que la posible cifra de forzosos se reduce. Eso sí, incrementa la factura de las prejubilaciones.

En cualquier caso, Botín tendrá que rascarse el bolsillo con una buena oferta para el resto de afectados, para que sean bajas incentivadas, no forzosas, y se mantenga la paz social. Desde el Santander no quisieron comentar el estado de las negociaciones pero reiteraron su intención de pactar las medidas con los sindicatos y sin medidas traumáticas.

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