¿Cómo era Inditex cuando Amancio Ortega la sacó a bolsa? Cinco veces menos tiendas y cosía solo en España y Portugal
El 23 de mayo se cumplen 25 años del salto al parqué de la textil; el valor de la compañía se ha disparado un 1.600% desde entonces, cuando, según su folleto de emisión, abrir una tienda de Zara “costaba unos 300 millones de pesetas”
El 23 de mayo de 2026 se cumplen 25 años del salto a bolsa de Inditex, periodo de tiempo en el que su capitalización se ha incrementado un 1.600%
El próximo 23 de mayo se cumplirán 25 años desde que Inditex saltó a bolsa. Desde entonces hasta ahora, su valor bursátil se ha estirado más de un 1.600% y la compañía ha disparado todas sus métricas. De los 340,4 millones de euros que se anotó de beneficio neto en el ejercicio 2001 ha pasado a 6.220 millones de ganancia en 2025. La estructura del grupo también ha cambiado en este tiempo, tal y como queda reflejado en el folleto de emisión con el que la compañía de Amancio Ortega desembarcó en el Ibex. Hace ahora un cuarto de siglo, la multinacional de Arteixo sumaba 1.080 tiendas en 33 países, cinco veces menos que en la actualidad, cosía principalmente en talleres de España y Portugal y gastaba entre 250 y 300 millones de las antiguas pesetas en sacar al mercado cada nueva tienda de Zara.
El 23 de mayo de 2001, Inditex saltó al parqué en una operación capitaneada por el ya fallecido José María Castellano. Hace 25 años, el folleto de que los de Arteixo trasladaron al supervisor bursátil apostaba por colocar sus acciones a un precio que oscilaba entre los 13,5 y los 14,9 euros, de forma que la compañía se valoraba a sí misma en unos 9.200 millones de euros. Una cantidad que, hoy en día, si se tuviera en cuenta la inflación, rondaría los 14.500 millones de euros. Sin embargo, su capitalización actual dista mucho de esa cifra. En la actualidad, el valor que le otorgan los inversores supera los 157.000 millones de euros, lo que la convierte en la primera compañía de Ibex y la sitúa entre las 10 mayores cotizadas de la zona euro. Además, su valor bursátil llegó a sobrepasar los 180.000 millones este 2026, antes del estallido del conflicto en Oriente Medio.
La salida a bolsa de Inditex, por la que se colocó en el mercado el 26,09% de su capital social, fue el germen de la fortuna multimillonaria de Amancio Ortega y su familia, así como otros accionistas. Pero, ¿Cómo era la textil de hace 25 años? El folleto de emisión que precedió a su salto al parqué da una imagen de los volúmenes de la multinacional de Arteixo en 2001.
La expansión de un gigante
Hace 25 años, los administradores de Inditex que sacaron a bolsa la compañía indicaban al mercado que Inditex estaba conformada por Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka y Stradivarius. Oysho estaba a punto de saltar al mercado y todavía no se había desarrollado el concepto de Zara Home. A finales de enero de 2001, en el preludio de su salto a bolsa, sumaba 1.080 tiendas en 33 países, de las que el 84% eran propias y el resto franquiciadas. A cierre del ejercicio 2025-2026, el pasado enero, sumaba 5.460 establecimientos en todo el mundo.
La marca estrella del grupo, Zara, cerró el pasado ejercicio con 1.500 tiendas en todo el mundo, 1.265 de gestión propia y 235 franquicias. Cuando comenzó a cotizar, tenía 449 establecimientos repartidos en 29 países, siendo tan sólo un 6% franquicias.
En 2001, José María Castellano explicó a la prensa que la operación de salida a bolsa de Inditex no se llevaba a cabo “para captar recursos, sino por una razón de continuidad”. Aseguró entonces que la multinacional no precisaba de liquidez para financiar su expansión, pero convino que la operación la convertiría “en un referente para el mercado”, que cada vez le exigiría mejores resultados y dividendos, como así ha sido.
El precio de crecer
En cualquier caso, el folleto de salida a bolsa de Inditex también evidencia que, en plena expansión, la multinacional asumía fuertes costes para poder abrir sus tiendas. El documento remitido a la CNMV explicaba que solo entre enero de 1999 y enero de 2001, la compañía abrió 332 nuevas tiendas. Ahora, apuesta por reducir aperturas y centrarse en la apertura de grandes flagships.
Ese crecimiento acelerado, claro, también significaba fuertes desembolsos. “A efectos indicativos, el coste medio aproximado de apertura de una nueva tienda de Zara en un local de alquiler se sitúa entre los 250 y los 300 millones de pesetas, y el número medio de empleados en una tienda de Zara es de aproximadamente 40 personas”, explicaban.
Cadena de suministro
Una de las grandes ventajas de Inditex frente a sus competidores está en su amplia cadena de suministro, que le permite esquivar muchas crisis globales, precisamente como el cierre del estrecho de Ormuz. La multinacional trabaja con 10 clústeres cercanos a sus grandes áreas de diseño: España, Portugal, Marruecos, Turquía, India, Pakistán, Bangladés, China, Camboya y Vietnam. De estos, los proveedores con mayor carga de trabajo son los de sus denominados “mercados de proximidad”, es decir, España, Portugal, Marruecos y Turquía. Su apuesta por estos territorios les permite “tener flexibilidad y control sobre el proceso, y así adecuar la oferta comercial a los cambios de tendencias que puedan surgir”.
En 2001, una Inditex menos global, centraba principalmente su cadena de suministro en España y Portugal. De nuevo en el folleto de salida a bolsa se explicaba que “los productos que vende el grupo Inditex se fabrican o provienen principalmente de España, Portugal y algunos países europeos”. “Por lo que respecta a los talleres externos utilizados por el grupo en el cosido de las prendas, el 96% de los mismos se encuentran ubicados en España y Portugal”, indicaba.
Apuntaba entonces la compañía que “un incremento de los salarios en dichos países podría implicar un aumento de los costes de producción y una disminución de los márgenes operativos, lo que podría entrañar la necesidad para el grupo de buscar nuevas regiones para la fabricación de sus productos”.
Una salida a bolsa que fraguó fortunas
En su salida a bolsa, la matriz de Zara apostó por colocar en el mercado el 26,09% de su capital social, incluyendo también esta cantidad los títulos correspondientes a las opciones de compra de las entidades colocadoras, los green shoes. El su primera jornada en bolsa, el valor concluyó la sesión con una revaloración del 22,45%.
Según su folleto de salida a bolsa, del 22,69% del capital social de Inditex sacado a oferta, sin tener en cuenta los green shoes, el 44,59% se reservaba en este caso para tramo minorista, el 12,97% para inversores institucionales españoles, un 38,91% para internacionales y un 3,53% para empleados. La salida a bolsa fue fundamental para fraguar parte de la actual fortuna del clan Ortega, y es que en el folleto de emisión, la compañía indicaba que los accionistas que se habían adherido a la oferta de venta eran Amancio Ortega, Rosalía Mera, Dolores Ortega Renedo, Sandra Ortega, Primitiva Renedo Oliveros, Marta Ortega Pérez, Josefa Ortega Gaona, José María Castellano y Juan Carlos Rodríguez Cebrián.
Teniendo en cuenta el número de acciones con las que contaba antes de la oferta y después de ella, y haciendo una aproximación, Amancio Ortega se podría haber embolsado cerca de 1.300 millones con esta operación, frente a unos 640 de la ya fallecida Rosalía Mera, 182 de Sandra Ortega, 104 de Dolores Ortega y 90 de la propia Marta Ortega.