El ERE del BBVA tiene en vilo a más de 800 empleados en Galicia

Ante el anuncio de un ERE por parte del BBVA, con más de 800 empleados en Galicia, las centrales sindicales temen “más cierres de sucursales en el rural”

Carlos Torres, presidente del BBVA. EFE

Carlos Torres, presidente del BBVA. EFE

BBVA reunirá el próximo viernes a los sindicatos para empezar a negociar un ERE tanto en servicios centrales como en el red comercial cuyo alcance está todavía por definir, aunque las estimaciones iniciales indican que podría afectar a unas 3.000 personas, aproximadamente el 10% de la plantilla. En Galicia, con un cuadro de personal de más de 800 personas, los sindicatos han lanzado la voz de alarma. Aseguran que la plantilla gallega “ya está muy apretada” y temen que el anuncio de banco derive en el cierre de más sucursales en el rural.

El secretario de la sección sindical de la CIG en el BBVA, Miguel Fernández, prevé que el ERE “incida notablemente” en Galicia por el cierre de oficinas, “que ellos dicen que no son suficientemente rentables”. “No es que no sean rentables, sino que para ellos no son suficientemente rentables”, advierte, a la vez que pone el foco en los servicios en el rural gallego.

Reducción durante el pasado año

El sindicalista señala que ya el pasado año “cerraron muchas oficinas del rural” en municipios como A Pastoriza, Ferreira de Pantón, Sober o Abadín, en los que era la única sucursal. Además, denuncia que en 2020 ya hubo un recorte de casi un 8% de empleados.

Según apunta la CIG, a 31 de diciembre de 2020, había en Galicia 862 trabajadores, después de una reducción de casi el 8% de empleados, pues un año antes había 934. Por provincias, el reparto es el siguiente: son 445 en A Coruña; 231, en Pontevedra; 114, en Lugo; y 72, en Ourense.

El ERE del BBVA tiene en vilo a más de 800 empleados en Galicia
Imagen de una oficina del BBVA. Europa Press

Protestas

Todo ello, después de que en las últimas semanas personal del BBVA haya protagonizado protestas en Galicia por recortes de servicios en lo que consideran «una digitalización forzada», lo que «conlleva una exclusión financiera de gente». «Llegan al punto, desde el mes pasado, de cobrar por sacar de tu propio dinero en ventanilla», lamenta.

Miguel Fernández se queja de que trimestalmente ya se producen cierres de oficinas en la comunidad gallega, a lo que se suma unos «ritmos de trabajo que son insoportables» para los empleados.

CCOO: “No hay suficiente personal”

En esta línea, el responsable del sector financiero de CCOO en Galicia, Jorge Villarino, remarca que el BBVA es «una empresa con beneficios», por lo que el ERE tiene que ser «por temas organizativos», aunque «no se conoce ni siquiera el modelo de banco que se quiere implantar».

Indica que, de momento, solo hay “estimaciones” de que el despido colectivo puede afectar a más de 3.000 empleados en España, pero no hay datos del impacto en Galicia. Además, prevé que el viernes sigan sin conocerse cifras y solo se avance en la composición de la mesa negociadora, con el horizonte de la junta general de accionistas del 20 de abril.

Según Comisiones Obreras, la plantilla de Galicia ya está muy mermada en este momento, de forma que “se llegan a cerrar sucursales cuando hay bajas”.

Mientras, Beatriz Meilán, de UGT, llama a esperar a la reunión del viernes y al avance de la mesa negociadora para conocer la afectación que habrá en Galicia.

Anuncio del ERE

La entidad ha asegurado en una carta dirigida a los empleados que su objetivo es explorar conjuntamente fórmulas que permitan minimizar el impacto en la plantilla.

En la carta, BBVA apoya su decisión en el contexto de «profunda transformación» para el sector, marcada por una enorme presión competitiva, bajos tipos de interés, la adopción acelerada de los canales digitales por parte de los clientes y la entrada de nuevos actores digitales.

El banco considera que para garantizar su competitividad y la sostenibilidad del empleo a futuro, resulta «imprescindible» continuar trabajando de forma aún más decidida en reducir su estructura de costes. En este sentido, ha asegurado que pretende abordar el proceso con actitud dialogante, con el compromiso de seguir criterios de objetividad y con la voluntad de llegar al mejor acuerdo posible para todos.