El Gobierno se escuda en los variables para mantener el recorte salarial en Paradores

El salario en la cadena de hoteles Paradores se resiente por la falta de viajeros

Paradores

Imagen de archivo de un trabajador de la firma estatal Paradores

Todos los componentes del sector hotelero han sufrido el coronavirus. Los clientes han dejado de viajar, las empresas han registrado cifras de caída de actividad sin precedentes y los trabajadores han visto mermados sus ingresos. En Paradores, cadena de propiedad es pública  — el Gobierno es el dueño a través de la Dirección General de Patrimonio del Estado — , tampoco han esquivado estos efectos.

La llegada del coronavirus, como sucedió en toda la industria hotelera, tuvo un efecto inmediato. Las medidas para frenar la propagación del coronavirus no dejaban otra salida que cerrar todos los Paradores (más de 97 en España) durante los tres primeros meses de la pandemia, especialmente abril y mayo.

Acto seguido, llegó el planteamiento de las primeras medidas por parte de la dirección. En abril, Paradores comunicó al comité de empresa que necesitaba reducir gastos de algún modo, porque había cerrado sus puertas desde el 16 de marzo y se desconocía cuándo reanudaría su actividad.

Esquivado el ERTE, la solución para los trabajadores pasaba por dos alternativas: la primera, cobrar el 100% del salario base, incluidos complementos, pero renunciar a la prima de producción. La segunda opción era que los empleados escogieran los días de parón como días de vacaciones para cobrar el sueldo íntegro.

Así, muchos meses después, con los peores momentos superados, los sindicatos reconocen una pérdida de su capacidad adquisitiva por la crisis del coronavirus y la nula voluntad de la empresa para reparar dicho daño.

Y es que las nóminas de la mayoría de sus trabajadores se han recortado por su modelo de retribución, reconocen fuentes sindicales de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el más representativo en las administraciones públicas, en conversación con Economía Digital.

La merma del salario a percibir se debe a que en los contratos de los trabajadores de Paradores pesa mucho el variable mencionado que compone la prima de producción, cuyo resultado final lo marca el nivel de ocupación de cada hotel.

Los sindicatos mantienen que el recorte no es un asunto menor. Las cantidades pueden alcanzar porcentajes significativos de la nómina, de entre el 30% y en algunos casos incluso el 50%.

“La mitad de la plantilla no llega ni a los 1.000 euros”, afirman desde CSIF. Paradores siempre ha desmentido que exista algún empleado en plantilla que cobre menos del SMI.

Protocolo covid y contratos temporales

La batería de quejas de la plantilla de paradores incluye también aspectos relativos a la jornada laboral y al tipo de contrato que abunda en la cadena hotelera.

En CSIF afirman que los contratos temporales son de 1 día o, a lo sumo, de 14. En febrero del pasado año ya advirtieron que uno de cada tres trabajadores es temporal.

A ello se suma que, bajo el protocolo actual de actuación originado por el coronavirus, se han ralentizado todos los procesos de limpieza de habitaciones y otras tareas.

Este medio ya explicó en noviembre que los trabajadores habían solicitado sin éxito que las condiciones de trabajo debían ser similares a las fijadas antes de la crisis sanitaria.

“No damos abasto”, trasladaron las fuentes consultadas, que añadieron que el día a día de los trabajadores era más incómodo por la implementación de dichas medidas de seguridad.