Euroespes gana la guerra judicial contra el director general que echó por filtración de secretos

El TSXG ha dado la razón a la biotecnológica gallega tras ejecutar el desistimiento de contrato de su 'número dos' por revelar las claves de una plataforma aún en desarrollo a posibles socios brasileños

Ramón Cacabelos durante una intervención en la Televisión de Galicia (TVG)

Ramón Cacabelos durante una intervención en la Televisión de Galicia (TVG)

Euroespes dobla el pulso en los tribunales a su penúltimo director general. La sección primera de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha desestimado el recurso de suplicación que su antiguo alto directivo (Tomás de la Calzada) presentó contra la compañía con sede en Bergondo por su despido fulminante en 2021.

A través de una reciente sentencia, el TSXG priva al exdirector general de Euroespes de una mayor indemnización tras ser cesado antes de que superase el año completo en el cargo. No en vano, el alto ejecutivo fue contratado en mayo de 2020 en virtud de un contrato temporal hasta agosto, fecha a partir de la cual se convirtió en indefinido.

Sin embargo, su etapa como número dos de Ramón Cacabelos al frente de la cotizada en el BME Growth, concluyó en febrero de 2021. Fue entonces cuando, como recoge la sentencia, el presidente de Euroespes, «tras consultar a los consejeros y directivos, tomó la decisión de proceder al desistimiento del contrato del actor lo que se hizo de urgencia de un día para otro al haberse perdido la confianza en el alto directivo».

Facilitó las claves de una plataforma a posibles socios

El desencadenante último de esta decisión tuvo lugar en enero de 2021. Durante una reunión celebrada ante «posibles socios/colaboradores brasileños», el por aquel entonces director general de la biotecnológica gallega les facilitó las claves para el acceso a la plataforma Mylogy, que estaba todavía en desarrollo.

Tras conocer los hechos, el presidente de Euroespes citó a De la Calzada a su despacho. Allí habría reconocido, según recoge la sentencia, que facilitó estas claves, lo que originó «una fuerte discusión entre los dos». Tras este desencuentro y después de valorar la situación con el resto de consejeros, Cacabelos procedió «al desistimiento del contrato», algo que, según consta en la sentencia, «se hizo de urgencia de un día para otro al haberse perdido la confianza en el alto directivo».

La decisión fue ratificada por el consejo de administración en su reunión de marzo de 2021 y se materializó en un desistimiento de contrato y no mediante un despido. Tras este movimiento, la sentencia recoge el abono «de siete días de salario por año de servicio con el límite de seis mensualidades», así como «una indemnización equivalente a los salarios correspondientes a la duración del periodo incumplido» por la falta de tres meses de preaviso.

«Infracción muy grave» en el código disciplinario

Las indemnizaciones eran, a juicio del exdirector general, insuficientes, motivo por el cual acudió a unos tribunales que ahora le dan la espalda. Y es que la sección primera de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) apunta, entre otras cosas, al código disciplinario de Euroespes (que data de 2018), en cuyo subapartado III del apartado tercero tipifica como infracción muy grave el hecho de «revelar las informaciones, datos, informes o antecedentes a los que haya tenido acceso en el desempeño de su cargo, incluso cuando haya cesado en él».

En este caso, la comunicación de las claves de la plataforma Mylogy cuando estaba aún en fase de desarrollo desencadenó este choque. Se trata de la plataforma digital de medicina genómica para particulares y profesionales que Euroespes desarrolló de la mano de más de 50 personas del entorno médico, científico y bioinformático.

Mediante Mylogy se elabora un perfil farmacogenético a los distintos pacientes con el objetivo de que tanto el propio cliente como el médico o el farmacéutico conozcan qué fármacos o tratamientos pueden provocar reacciones tóxicas o efectos adversos. Para ello la compañía analiza variantes farmacogenéticas localizadas en los 60 genes más relevantes que responden a más de 1.200 fármacos.