H&M, como Inditex, minimiza el impacto de la guerra: “Oriente Medio representa una pequeña parte de las ventas”
La cadena de moda sueca cerró su primer trimestre fiscal, entre diciembre y febrero, aumentando su beneficio un 22,7% pero con caída de ventas
Tienda de H&M en el centro comercial Gran Vía de Vigo
La cadena de moda sueca H&M, una de las rivales tradicionales de Inditex, cae este jueves en la bolsa de Estocolmo por encima de un 2%. La compañía presentó los resultados correspondientes a su primer trimestre fiscal, entre los meses de diciembre y febrero. La firma ha ganado en rentabilidad, pero sus ventas han caído. Más allá de eso, su CEO, Daniel Ervér, ha minimizado el impacto de la guerra de Oriente Medio en el negocio del grupo, al operar bajo franquicia en los países directamente afectados. No obstante, ha indicado que un conflicto prolongado acabaría generando una presión inflacionaria en el consumidor.
H&M obtuvo un beneficio neto atribuido de 724 millones de coronas suecas, unos 67 millones de euros, en su primer trimestre fiscal, lo que supone un incremento del 22,7% respecto al resultado contabilizado en el mismo periodo del ejercicio precedente. No obstante, en el mismo periodo, las ventas de la multinacional se resintieron, anotándose una caída de un 10,3%, hasta llegar a los 4.590 millones de euros al cambio.
En este sentido, H&M precisó que sus ventas netas en moneda local bajaron un 1% interanual, ya que la comparación del dato en coronas suecas se vio afectado negativamente en nueve puntos porcentuales debido al fortalecimiento de la moneda escandinava.
Escaso avance en marzo
En todo caso, el mercado ha penalizado el bajo crecimiento que se ha anotado en el mes de marzo. En su comunicación, la compañía ha indicado que “prevé que las ventas del grupo en marzo de 2026 aumenten un 1% en moneda local en comparación con el mismo mes del año anterior”. El CEO del grupo, Daniel Ervér, indicó que se trabaja “en un entorno macroeconómico complejo, marcado por una creciente incertidumbre geopolítica”, situación por la que “la flexibilidad es más importante que nunca”.
En todo caso, como ya hizo el consejero delegado de Inditex este mes en la presentación de resultados anuales del grupo, la compañía ha minimizado el impacto directo en sus cuentas que puede tener la guerra de Irán. “La empresa está siguiendo de cerca la evolución de la situación en Oriente Medio y sus implicaciones para el comercio mundial”, asevera la compañía en su comunicación al mercado.
Temor a la prolongación del conflicto
Asegura que “gracias a la buena flexibilidad de la cadena de suministro y a la baja proporción de transporte aéreo, existen oportunidades para adaptar el flujo de mercancías a las nuevas condiciones”. En todo caso, y en una línea similar a la de la matriz de Zara, insiste en que “los mercados de Oriente Medio representan una pequeña parte de las ventas totales de la empresa y se gestionan a través de socios franquiciados”.
Cosa distinta es que el conflicto se alargue en el tiempo, lo que sí podría desembocar en una inflación que afectaría al consumo. En declaraciones a Reuters, el ejecutivo convino que “un conflicto prolongado, como el que se produce con los precios de la energía tan altos, generará presión inflacionaria sobre un consumidor que ya sufre una fuerte presión inflacionaria”.