Iberdrola y Finsa crearán casi 40 empleos directos con su planta pionera de biometanol en Caldas de Reis

El vicepresidente económico de la Xunta, ha asegurado que es "uno de los proyectos más disruptivo" de los que se encuentran en la candidatura gallega a los Next Generation

El vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Industria e Innovación, Francisco Conde, en las instalaciones de Foresa

El vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Industria e Innovación, Francisco Conde, en las instalaciones de Foresa

El vicepresidente económico de la Xunta pasa revista a la planta de metanol verde que Foresa (filial química de Finsa) e Iberdrola en el municipio pontevedrés de Caldas de Reis. La iniciativa, denominada como Green Umia, permitirá la producción de cerca de 3.000 toneladas anuales de metanol verde y la creación de 35 empleos directos.

Según Conde, este es «uno de los proyectos más disruptivos» desde «el punto de vista de la sostenibilidad y descarbonización en Galicia es la construcción de una planta de metanol verde que estará integrada en el proceso productivo de Foresa«.

En esta misma línea, ha señalado que esta iniciativa «es relevante» desde el punto de vista técnico, ya que integra en una misma localización la producción y el uso industrial de hidrógeno para obtener metanol verde, que usará la energía eólica como fuente de suministro eléctrica.

Iniciativa pionera

Conde ha recalcado que en Europa «no se fabrica metanol verde» y este será uno «de los primeros proyectos que va a permitir este tipo de integración dentro de una planta industrial». Conde también ha apuntado que el proyecto fue declarado por la Xunta como Iniciativa Empresarial Prioritaria y que cuenta con una inversión de 40 millones de euros.

Según el vicepresidente económico gallego, este es uno de los proyectos «más destacados» que integran la candidatura gallega a los fondos europeos Next Generation. A su juicio, esta planta generará un efecto arrastre en el tejido económico local y de los alrededores. Así, «velará por el menor impacto industrial», puesto que dispondrá de una planta de tratamiento que permitirá aprovechar los flujos de aguas residuales «reduciendo las cantidades que se precisan en el proceso industrial».