Ignacio Rivera (Estrella Galicia) deja la presidencia del Instituto de la Empresa Familiar
El presidente de Hijos de Rivera cede el testigo a Eloi Planes, presidente de Fluidra, que reivindicó en su primer discurso tras el traspaso de poderes la "mirada a largo plazo" de la empresa familiar en un mundo "cada vez más acelerado"
Ignacio Rivera y Eloi Planes durante la asamblea general del Instituto de la Empresa Familiar / Instituto de la Empresa Familiar
La Asamblea de Socios del Instituto de la Empresa Familiar ha elegido por unanimidad a Eloi Planes como nuevo presidente de la institución. El nombramiento del también presidente de Fluidra, quien fue propuesto el pasado mes de marzo por la junta directiva, pone fin a la etapa de dos años de Ignacio Rivera al frente de la organización. El ejecutivo gallego expresó a su salida del cargo su compromiso con el Instituto de la Empresa Familiar y su disposición para apoyar al nuevo presidente.
«Comencé esta etapa con mucha ilusión, aunque también con un gran sentido de la responsabilidad por representar a miles de empresas familiares de todo el país. He podido escuchar muchas historias de ilusiones y superación, y he podido ver la diversidad y riqueza de nuestro territorio. He comprobado todo lo que tenemos en común: una forma de vivir la empresa y de mirar al futuro. También he tenido la suerte de poder comprobar el compromiso y la preparación de nuestros jóvenes. Las futuras generaciones de la empresa familiar llegan con ganas, valentía y sueños muy grandes. Por mi parte, en este tiempo he intentado aportar mi grano de arena para acercar la realidad de la empresa familiar a la sociedad española, poniendo el foco en nuestro impacto positivo y en nuestra forma de cuidar el origen, a las personas, a nuestros aliados y al planeta. El Instituto de Empresa Familiar es un gran instrumento para defender los intereses de las empresas familiares, que son los de España», dijo el presidente ejecutivo de Hijos de Rivera en su cuenta de Linkedin.
Su sucesor en el puesto, Eloi Planes, se convierte en el decimoséptimo presidente del Instituto por un periodo de dos años no prorrogables, como estipulan los estatutos. La decisión se ha tomado en el marco de su Asamblea General, celebrada en la Fundació Joan Miró de Barcelona, en una jornada marcada por el ofrecimiento de las empresas familiares a aportar su visión de largo plazo para la solución de los retos a los que se enfrentan España y Europa en el contexto actual. El acto ha contado con la clausura del conseller de la Presidència de la Generalitat de Catalunya, Albert Dalmau.

Presidente con la mirada larga
En sus primeras palabras como presidente, Planes ha agradecido la labor llevada a cabo por Ignacio Rivera durante su mandato y ha puesto en valor el trabajo que el Instituto viene desarrollando desde hace años en defensa de la empresa familiar, así como el papel clave que estas compañías desempeñan en el desarrollo económico, la cohesión social y la generación de empleo en España. “Vivimos un momento exigente, en el que muchas certezas que parecían sólidas se están cuestionando y en el que, a veces, incluso parece que se estén perdiendo referencias y valores importantes”, apuntó el líder de Fluidra.
En este contexto, Planes ha reivindicado el papel de la empresa familiar como parte fundamental de la solución por su capacidad de aportar “esa mirada más a largo plazo, en un mundo cada vez más acelerado, incierto y volátil”, destacando su capacidad para generar estabilidad y aportar valor económico y social. Asimismo, ha defendido la necesidad de “un país y una Europa que acompañen, que generen confianza y que den estabilidad, porque competir en el mundo no depende solo de las empresas, sino también de la fortaleza del entorno que las rodea”. “Hay cuestiones esenciales que requieren grandes acuerdos como país, más allá de ideologías o ciclos políticos”, ha afirmado.
“La competitividad no es un concepto abstracto. Es lo que permite que nuestras empresas crezcan, generen empleo y aporten valor”, ha añadido Planes, quien ha insistido en que, “si queremos competir en Europa y en el mundo, necesitamos un país con visión de largo plazo, ambición y capacidad de ejecutar”. “Los empresarios no somos el problema frente a los retos actuales, sino una parte fundamental de la solución”, ha concluido.