Ignis, clave para Alcoa y el hidrógeno en Galicia, ultima el salto a bolsa en busca de liquidez

El grupo de Antonio Sieira, que lidera las ayudas para nuevos proyectos renovables en la comunidad con el valle del hidrógeno de A Coruña, podría debutar en el parqué después del verano

El grupo de renovables Ignis, promotor del valle del hidrógeno de A Coruña, ultima su salida a bolsa

El grupo de renovables Ignis, promotor del valle del hidrógeno de A Coruña, ultima su salida a bolsa

El proceso de descarbonización y la irrigación de fondos Next Generation atrajo nuevos actores con nuevos proyectos industriales a Galicia. Uno de ellos fue Ignis, que en un periodo corto de tiempo pasó de proponer una planta de amoníaco verde en Punta Langosteira a convertirse en promotor de un valle del hidrógeno en A Coruña, mientras su primer accionista, Ignis EQT (ahora Trento EQT), sellaba con Alcoa el acuerdo sobre el que pivota la viabilidad de la planta de San Cibrao. Con estos poderes en territorio gallego, una cartera de 10 gigavatios bajo gestión –propios y de terceros– y otros 30 gigavatios en desarrollo repartidos en 10 países, el grupo de Antonio Sieira prepara su salida a bolsa para después del verano.

La apuesta de Ignis es compleja. La incertidumbre sobre los precios de la energía en el mercado eléctrico ha hundido el valor del megavatio y ha complicado la financiación de los propios proyectos, incluso aquellos con un desarrollo más avanzado. La compañía cuenta con plantas en operación –300 megavatios térmicos procedentes de dos plantas de cogeneración y un ciclo combinado de 275 MW en Zaragoza; y 367 megavatios fotovoltaicos– y actividad internacional, lo que facilita el salto. Por otro lado, el debut en el parqué abre una vía para obtener liquidez y desarrollar los proyectos.

Los ubicados en Galicia, la planta de amoníaco del puerto exterior de A Coruña y otra de generación de hidrógeno también en esa provincia, cuentan con el respaldo del fondo estadounidense KKR, con el que creó la plataforma conjunta P2X, enfocada a la descarbonización de la industria pesada mediante la producción de hidrógeno, e-fuels, amoníaco y combustibles sostenibles.

Un salto de más de 1.000 millones

El grupo energético cuenta con el respaldo de Citi, Morgan Stanley y el Santander en su camino hacia el debut en bolsa, con una valoración inicial que se situaría entre los 1.000 y los 1.500 millones. La compañía y sus asesores están actualmente en una ronda de contactos con inversores internacionales para captar entre 300 y 500 millones con una oferta pública de suscripción (OPS) y que habría dado sus primeros pasos con una presentación a fondos de inversión en Londres, según avanzó Expansión.

Los planes de Ignis también incluyen la posibilidad de que su socio egipcio Hermes, con un 32% del capital, se desprenda de parte de sus títulos. El resto de la compañía está en manos de Antonio Sieira y un grupo de fundadores y directivos que controlan el 67% restante. En las últimas cuentas presentadas, correspondientes al ejercicio de 2024, Ignis alcanzó una cifra de negocio de 217,5 millones, logró un resultado de explotación de 66 millones y generó unos beneficios de 42,3 millones, más del doble que un año antes. La deuda financiera neta se situaba en los 215,8 millones.

Ecoener y Acciona Energía

Los últimos grupos de renovables que dieron el salto a bolsa en España fueron Ecoener y Acciona Energía, ambos vinculados a Galicia. El primero por origen, tanto del fundador, Luis de Valdivia, como de la empresa, con sede en A Coruña. Ecoener cumplió el cuatro de mayo cinco años de periplo en el parqué, periodo en el que duplicó sus ingresos, pasando de los 40 a los 85 millones. En la actualidad cuenta con unos 815 megavatios en operación y construcción, seis veces más que en su debut, y con 935 gigavatios/hora generados, casi el doble que en 2021. Sin embargo, la cotización de la compañía decayó un 27%, situando su valor en bolsa en los 256 millones.

Algo similar ocurre con Acciona Energía, el tercer mayor operador eólico en Galicia con cerca de 550 megavatios. El grupo de la familia Entrecanales se depreció un 20% desde el salto al parqué, donde tiene una capitalización de 7.800 millones.

El proyecto gallego de Ignis

Ignis presentó un doble proyecto en Galicia. A través de la filial Armonía Green promueve una planta para la producción y exportación por vía marítima de amoníaco verde en Punta Langosteira. Esta instalación se emplazaría en 103.000 metros cuadrados en el puerto exterior de A Coruña y estaría acompañada de una planta de producción de hidrógeno que se desarrollaría en fases. Inicialmente contaría con 200 MW de potencia instalada que permitirán producir 26.000 toneladas de hidrógeno renovable al año y 145.000 toneladas de amoníaco verde gracias a una inversión aproximada de 380 millones de euros. Posteriormente, el grupo contempla la posibilidad de escalar el proyecto hasta alcanzar los 1.000 MW de potencia.

El hidrógeno producido por Ignis para transportar a su planta portuaria de amoníaco iba a partir, inicialmente, de las antiguas instalaciones de Alcoa en Agrela, actualmente propiedad de Resonac. Sin embargo, el grupo explicó a La Opinión que están explorando distintas ubicaciones para optimizar recursos y minimizar el impacto ambiental, por lo que se alejan del parque empresarial de la ciudad herculina.

En febrero del año pasado, la compañía captó 129,3 millones de las ayudas a los valles del hidrógeno en un proyecto conjunto con Repsol que incluiría estas instalaciones. Posteriormente, la Comisión Europea, a través del Fondo de Innovación, aprobó 100 millones más de financiación para la iniciativa del grupo de Antonio Sieira, así como 97 millones para un desarrollo similar promovido por Ignis en Sevilla, a los que acabó renunciando.

El socio de Alcoa

El primer accionista de Ignis, Trento EQT, llegó a un acuerdo con Alcoa para adquirir el 25% del complejo de San Cibrao, que el grupo con sede en Pitsburgh intenta devolver a la rentabilidad. La alianza, por tanto, no se produce directamente con Ignis, si bien la productora de aluminio puso en valor la experiencia de su nuevo socio en el sector energético para abaratar costes y lograr energía renovable para la factoría lucense, toda vez que los acuerdos de suministro firmados con Endesa carecen todavía de parques eólicos que los materialicen.

El acuerdo entre las dos compañías permitió formar una empresa conjunta e inyectar 100 millones en San Cibrao –75 por parte de Alcoa y 25 de Trento EQT–, a la espera de que la reactivación de la planta de aluminio permita comenzar a generar flujos positivos de efectivo. El dueño de Ignis, en todo caso, se reservó una opción de venta de su participación que le permitiría volver a traspasarla a la multinacional norteamericana.

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