La hermana de Amancio Ortega cierra su sicav tras ganar un millón de euros en su último año

La memoria de Incio, la patrimonial de Josefa Ortega Gaona, revela que la sicav Jogami, cuya junta de accionistas acaba de aprobar su liquidación, ganó algo más de un millón de euros en 2021

La hermana de Amancio Ortega cierra su sicav tras ganar un millón de euros en su último año

Las grandes fortunas del país cierran de forma definitiva la persiana de sus sicavs, las sociedades de inversión de capital variable a través de las que gestionaban parte de su patrimonio. La última en hacerlo ha sido una empresaria tan próspera como desconocida en la comunidad gallega: Josefa Ortega, la hermana del fundador de Inditex, Amancio Ortega.

La veterana ejecutiva figura como consejera de la sicav Jogami de Inversiones, que está presidida por su hija, María José Jove Ortega. El pasado día 22 de julio, y según una comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la junta general de accionistas de este vehículo de inversión acordó la disolución y liquidación de la sociedad. El pasado marzo, la gestora de la misma, UBS, ya había anunciado la decisión de dar este paso.

Los números de Jogami

Pero, ¿cómo abandonan los parientes más discretos de Amancio Ortega su incursión en el terreno de las sociedades de inversión colectiva? Los últimos datos publicados por el supervisor bursátil indican que Jogami cerró el primer trimestre del año con un patrimonio de 9,5 millones de euros y una rentabilidad negativa de un 2,79%. En la línea, al fin y al cabo, de la mayoría de las sociedades de inversión colectiva, afectadas por la caída de los mercados los primeros meses del año por la guerra en Ucrania y el fantasma de la inflación.

Así lo evidenciaba la gestora de la sociedad: “El repunte en la inflación y el consecuente movimiento al alza de las curvas de tipos han provocado caídas considerables en los índices de bonos gubernamentales durante el trimestre (…). Además, en cuanto a renta variable, las acciones cotizadas en mercados desarrollados han tenido una potente tendencia negativa durante todo el año”.

Ganancias en su último año

No obstante, Jogami se despide como sicav tras haber firmado un 2021 en el que logró un beneficio de 1,1 millones de euros. Sus cuentas todavía no están disponibles en los registros de la CNMV, pero el resultado queda expuesto en la memoria que acompaña a las cuentas anuales de Incio, el brazo inversor de Josefa Ortega, Pepita.

Esta sociedad patrimonial finalizó el ejercicio pasado con un beneficio de 1,8 millones de euros, por encima del millón de euros que ganó el año de la pandemia pero lejos de los 10 millones de 2019. Con un patrimonio de 126 millones de euros, de Incio cuelgan distintas participadas como la promotora Riocaldo, de la que retiene un 99% y que cerró 2021 con un beneficio de 856.000 euros, y Jogami, de la que declara un 54% del capital y que finalizó el ejercicio con unas ganancias de 1,14 millones de euros.

La sicav contabilizó unas ganancias netas de 528.000 euros en 2020 y de cerca de 930.000 euros en 2019.

El año del adiós de las sicavs

El fin de las sicavs se precipitó este ejercicio debido a la entrada en vigor de la Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal del Gobierno, una norma que pretende garantizar que todos los accionistas de estos vehículos, que deben ser al menos 100, poseen una inversión mínima de 2.500 euros. Se intentaba, de esta forma, poner cerco a los mariachis, en el argot financiero inversores que no tenían apenas participación en estas sociedades en las que, habitualmente, un solo socio podía acumular más del 90% del capital.

La norma indica que, si cumplen con este requisito, las sicavs pueden continuar tributando a un tipo de 1% en el impuesto de sociedades. Si no, deberán pasar a hacerlo al 25% o darse de baja en el registro de sociedades de inversión de capital variable. Las gestoras de la mayoría de estas sociedades han optado por esta opción. Josefa Ortega sigue con esta disolución el camino que ya han tomado otras fortunas gallegas de relumbrón, como es el caso de su sobrina, Sandra Ortega.