Las cofradías ultiman una lluvia de alegaciones contra los dos parques eólicos marinos de Iberdrola en Galicia

Las asociaciones de pescadores se rebelan contra la implantación de estos parques a menos de 13 kilómetros de la costa gallega; “Van a perjudicar a la flota de arrastre, palangre y volanta”, alertan

Loira

Imagen del denominado ‘mejor banco del mundo’ en Loira, ubicado a menos de 15 kilómetros del parque eólico marino San Brandán que proyecta Iberdrola

Las cofradías de pescadores de Galicia se revuelven contra Iberdrola por su plan para instalar dos parques eólicos marinos (bautizados como San Brandán y San Cibrao) a 13 kilómetros de la costa. Los pósitos gallegos ultiman la elaboración de las alegaciones que presentarán ante el proyecto que la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán ha comenzado a tramitar ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

“Van a perjudicar muy seriamente a la flota de arrastre, palangre y volanta”, vaticina Javier Sánchez. El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de San Cibrao, adelanta que tanto su pósito como la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Lugo presentarán alegaciones contra un proyecto que desplegará un total de 70 aerogeneradores en torno a un área de 258 kilómetros cuadrados.

Según Javier Sánchez, la instalación de estos dos parques eólicos marinos de 490 megavatios de potencia impactará de lleno en un caladero de referencia para toda la flota de arrastre “de Ribeira para todo el norte de Galicia”. “Si ya es ruidoso en el monte, pues imagínate esos 70 aerogeneradores en el mar”, sentencia, antes de dar por hecho que este proyecto puede espantar a los bancos de peces presentes en estas aguas, asestando un golpe al sector pesquero del que, a su juicio, solo quedarían al margen las artes menores

Nos están diciendo básicamente que nos vayamos del mar. Es un golpe más para nuestro sector y además solo nos dan 20 días para presentar alegaciones”, censura Javier Sánchez, que teme que este proyecto de Iberdrola deje la “puerta abierta” a la propagación de estos parques eólicos marinos por el litoral gallego.

«Insuficiente» para cubrir la demanda energética

La postura del patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de San Cibrao es compartida por Pachi Lueiro, portavoz de la asociación ecologista Arco Iris. Según el experto, la instalación de estos dos parques eólicos marinos a 12 y 13,5 kilómetros de la costa gallega (entre Cedeira y Cariño en el caso de San Brandán y entre Cabo Ortegal y Cabo Estaca de Bares el proyecto San Cibrao) “alterará las corrientes y la pesca”.

“Estamos hipotecando nuestro medio ambiente para no conseguir nada”, denuncia Lueiro, que recalca que “China y la India siguen generando el 30% de las emisiones contaminantes a nivel global” mientras Europa avanza en su descarbonización. Es por ello que el experto avanza que la apuesta por la eólica marina será insuficiente tanto para rebajar las emisiones contaminantes en el mundo como para “cubrir la demanda” energética, mientras que, por el contrario, sí impactará en el sector pesquero.

Ecologistas en Acción bendice la eólica marina

Frente a estas críticas a la irrupción de la eólica marina en Galicia, desde Ecologistas en Acción, por el contrario, ven en estos proyectos la alternativa más respetuosa con el medio ambiente. “Nuestra postura es de sí a la eólica marina offshore”, apunta su coordinador, Cristóbal López. El experto se muestra partidario de apostar por este tipo de proyectos siempre y cuando se sitúen a una distancia mínima de entre cinco y seis kilómetros de la costa, lo que permite evitar unos procesos de cimentación que sí que tienen que llevarse a cabo cuando se sitúan más próximos a la costa.

A su juicio, proyectos ubicados a más de cinco kilómetros de tierra firme permiten reducir al “mínimo” el impacto visual y, además se evita el perjuicio para las aves. “Sus zonas de paso suele ser bordeando el litoral”, subraya Cristobál López, que destaca que en el caso de los proyectos de eólica marina offshore “los cetáceos pueden esquivar las estructuras como lo hacen con las rocas o los barcos” y, además, los flotadores sobre los que se asientan los aerogeneradores “pueden constituir un ecosistema propio”. “Podría ocurrir lo mismo que con las bateas”, ejemplifica el coordinador de Ecologistas en Acción Galicia.

Estos factores, unidos al hecho de que las corrientes de aire en el litoral permiten que la producción real (efectiva) de estos parques se acerque al nominal, llevan a Cristóbal López a concluir que la eólica marina se erige como “una de las soluciones más sostenibles”, aunque matiza: “Siempre y cuando se haga bien”.