Los números de Adif tras el AVE a Galicia: menos pérdidas pero más de 18.000 millones de deuda

Las provisiones por reclamaciones de las constructoras bajan hasta los 700 millones, a los que hay que sumar 137 millones más por expropiaciones; la inversión para desplegar nuevas líneas superó los 1.000 millones

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ofrece una rueda de prensa tras el primer viaje en pruebas del AVE a Galicia / Ministerio de Transportes

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ofrece una rueda de prensa tras el primer viaje en pruebas del AVE a Galicia / Ministerio de Transportes

El AVE llegó a Galicia el mismo año que los pasajeros volvieron al tren, después de la fuerte disminución de ingresos que sufrieron Adif y Renfe debido a las restricciones de 2020 por el Covid. A pesar de la pandemia, las inversiones en el despliegue de líneas continuaron y los números de Adif Alta Velocidad, la entidad encargada de la infraestructura AVE, mejoraron ligeramente, aunque siguen afectados por la deuda y las reclamaciones por sobrecostes de las constructoras, que obligan a provisionar cientos de millones.

La entidad pública cerró el pasado ejercicio con 425,4 millones en pérdidas, un 7,6% menos que el año anterior, gracias a un incremento del 22,8% en el tráfico ferroviario, que permitió elevar los ingresos por canon a los operadores de la infraestructura. De esta manera, los ingresos se elevaron un 19,3%, hasta 390,6 millones. Esto no cubre ni los gastos de explotación, que superaron los 900 millones, y apenas llega para el pago de deuda, pues el año pasado afrontó vencimientos de 317 millones. De ahí que acabe en números rojos.

La deuda crece y los activos también

Los activos, eso sí, crecieron hasta casi 50.000 millones, 2.000 millones más que en el ejercicio anterior. Seguirán creciendo, pues a lo largo del curso Adif Alta Velocidad licitó 2.229 millones y superó los 1.000 millones de inversión en la construcción de nuevas líneas.

Frente al engorde de los activos, también crece la deuda. A cierre de ejercicio, la compañía pública tenía un pasivo de 1.921 millones a corto plazo y de 15.569 millones a largo plazo, un incremento de casi 800 millones de euros, a pesar de que Adif tenía autorización para elevar el endeudamiento más, hasta en 1.500 millones.

De los cerca de 18.000 millones de deuda, corresponden a entidades de crédito 10.580 millones, principalmente el Banco Europeo de Inversiones, mientras que el resto son obligaciones y bonos verdes emitidos por la propia entidad.

Reclamaciones de las constructoras del AVE

Adif Alta Velocidad dota importantes provisiones para hacer frente principalmente a las reclamaciones de las constructoras del AVE por sobrecostes derivados de retrasos en la ejecución o por una ampliación de las actuaciones. Son cuantías relevantes, pues alcanzaban los 711 millones, a los que habría que sumar 137,1 millones derivados de las expropiaciones de terrenos para desplegar la vía.

Aunque se trata de una cuantía importante, se ha rebajado en el último ejercicio, ya que a cierre de 2020 las provisiones para afrontar los litigios alcanzaban los 814 millones.