Actualizado
La patronal de Megasa y Celsa lanza un SOS al Gobierno por sobrecostes de 60 millones al mes por la guerra de Irán
Unesid, que agrupa a las grandes siderúrgicas del país, solicita al Ejecutivo reactivar la “excepción ibérica” y eliminar temporalmente el impuesto del 7% sobre la producción eléctrica
Interior de una factoría de Megasa, primer grupo siderúrgico gallego
La patronal de empresas siderúrgicas, Unesid, que engloba a gigantes como la gallega Megasa, Celsa, Acerinox o Arcelor ha lanzado un SOS al Gobierno ante la escalada de los precios energéticos por el conflicto en Oriente Medio. Asegura que se enfrentan a sobrecostes que podrían sobrepasar los 60 millones de euros al mes.
Ante esta situación, Unesid solicita que se activen “medidas urgentes” que permitan aliviar al presión sobre la gran industria electrointensiva, como la reactivación de la “excepción ibérica” para desacoplar el precio del gas del de la electricidad y eliminar temporalmente el impuesto del 7% sobre el valor de la producción eléctrica. En esencia, piden recuperar las medidas excepcionales que se pusieron en marcha tras la escalada de los precios energéticos con la guerra de Ucrania.
Compensaciones de costes indirectos de CO2
Asimismo, la industria siderúrgica considera «prioritario» reforzar las compensaciones por costes indirectos de CO2, incrementar la reducción de peajes eléctricos para los consumidores electrointensivos y acelerar la puesta en marcha de herramientas europeas de defensa comercial.
En un comunicado, la patronal indicó que ha trasladado al Gobierno, durante una reunión con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, esta preocupación, «especialmente por el fuerte incremento de los costes energéticos y logísticos».
Aumentos de costes del transporte
Según la información recabada entre las empresas del sector, el encarecimiento del gas natural y de la electricidad está teniendo «un impacto inmediato sobre la competitividad de la industria electrointensiva».
Unesid señaló que, a este impacto energético, se suman otras presiones sobre los costes operativos, como el aumento del precio del transporte terrestre -con incrementos semanales de hasta el 2,5% por el encarecimiento del gasóleo-, la subida de los fletes marítimos, que ya registran incrementos de entre el 10% y el 20%, y el encarecimiento de materias primas e insumos industriales.
Cadenas de suministro internacionales
Además, subrayó que las empresas del sector están detectando tensiones en las cadenas de suministro internacionales, con cancelaciones o encarecimientos de seguros marítimos en zonas de conflicto, redireccionamiento de rutas hacia puertos considerados seguros y retrasos en las entregas.
La directora general de Unesid, Carola Hermoso, destacó que las empresas siderúrgicas «están afrontando un aumento muy significativo de sus costes en muy poco tiempo, lo que supone una presión enorme sobre la competitividad de una industria que ya opera en mercados globales muy exigentes».
Asimismo, la patronal siderúrgica estimó que el impacto sobre el incremento de los costes variables roza ya el 25%, y puede trasladarse a medio plazo a una contracción de la demanda y al retraso de inversiones.