Sidenor, Mertalcorp, Aludium… El Covid hizo estragos en la mitad de los aspirantes a comprar Alcoa

A los problemas financieros de Liberty se suman las pérdidas de Sidenor, de 39 millones; la caída de beneficios de Metalcorp y el recorte de empleo y producción de Aludium

Barricadas en la A-8 en protesta por el cierre de la planta de aluminio de Alcoa en San Cibrao- Foto de archivo

Barricadas en la A-8 en protesta por el cierre de la planta de aluminio de Alcoa en San Cibrao- Foto de archivo

La venta de la planta de Alcoa en Lugo ha atraído a seis grupos diversos en estructura y modelo de negocio, pero que en su mayoría comparten el haber atravesado dificultades tras el estallido de la crisis sanitaria por el coronavirus. Sidenor o Metalcorp han visto como sus magnitudes retrocedían, mientras que Liberty, el que fue durante muchos meses el único candidato a quedarse la factoría, se enfrentó a una crisis diferente, la de la quiebra de su principal financiador, Greensill, que puso en duda la solvencia del grupo de Sanjeev Gupta para gestionar las instalaciones.

Con las conversaciones con Alcoa iniciadas y el Gobierno presionando a la multinacional sin dejar demasiado claro qué papel jugará la SEPI en la operación, la carta de presentación de los grupos interesados tienen fortalezas y borrones, aunque, como dicen los trabajadores, muestra que la fábrica tiene futuro o, cuando menos, inversores dispuestos a estudiar el mantenimiento de la actividad.

Sidenor: casi 40 millones en pérdidas

Entre los implicados en la puja por el centro de San Cibrao, el español Sidenor es el que, sobre el papel, presenta un peor balance. El grupo de José Antonio Jainaga venía de perder 17 millones en 2019, lastrado por el escaso dinamismo de la automoción, cuando le sobrevino el coronavirus. La memoria que presentó recientemente muestra que las pérdidas se duplicaron hasta situarse en los 39 millones el año pasado.

La cifra de negocio también se deterioró en el ejercicio al caer un 29%, hasta los 493 millones. El número de empleados, según el documento, ascendía a 1.695 en 2019 y cayó a 1.633 al año siguiente.

La resistencia de Metalcorp

También en Metalcorp la vida fue un poco peor durante el Covid, aunque manteniendo un balance más saneado que su compañero de viaje en la pelea por la planta de Alcoa. El grupo con sede en Luxemburgo cerró 2020 con más de 400 millones de ingresos y 34 millones de ebitda. En la comparativa, la facturación retrocedió más de un 30% mientras que los beneficios se quedaron en la la mitad que un año antes, 4,8 millones frente a los 9,5.

La evolución de la división de aluminio, que tiene como epicentro la fábrica de Berlín BAGR Berliner Aluminiumwerk, fue prácticamente la misma, con caída de ingresos y beneficios respecto al ejercicio anterior. Este segmento, que incluye la planta de reciclado de cobre de Bilbao, logró un resultado positivo de 1,6 millones, frente a los 4,7 de un año antes, tres veces más. Pese al retroceso, Metalcorp aguantó sin pérdidas el impacto de la pandemia.

De Trafigura a Aludium

Aludium, las fábricas de Amorebieta, Alicante y Castelsarrasin que en su día pertenecieron a Alcoa, no ha hecho públicos sus resultados, aunque ha desgranado algunos datos en su memoria de sostenibilidad. La empresa de Atlas Holding redujo significativamente la producción, que pasó de las 267.000 toneladas a 223.000. Aludium explica que este descenso se debió al impacto de la crisis económica provocada por el Covid y a los problemas de suministro de lingotes de chapa.

El mismo informe señala que el número de trabajadores del grupo también bajó, pues había 910 a cierre de 2020, 33 menos que en 2019 y casi un centenar menos que dos años antes.

Trafigura ha sido una excepción en esta dinámica y tuvo un año de crecimiento de beneficios, aunque no de los ingresos. La multinacional especializada en el comercio de materias primas cerró el ejercicio en septiembre del año pasado con 147.000 millones de dólares de ingresos, que a pesar de representar un descenso respecto a 2019 le permitieron triplicar el beneficio bruto, hasta los 6.800 millones de dólares; y casi duplicar sus ganancias, que pasaron de 900 millones a 1.600 millones de dólares.