El CEO de Alcoa alerta de “serias dificultades” en la planta de alúmina, con un depósito “que se agotará en 2030”

Oplinger indicó en una conferencia su satisfacción por el reinicio de la planta de aluminio primario en San Cibrao, al 80%, y anunció su intención de vender 10 activos industriales cerrados o con operaciones reducidas como centros de datos

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

El CEO de Alcoa, Bill Oplinger, en una entrevista en el Melbourne Mining Club / Melbourne Mining Club

El primer ejecutivo de Alcoa, Bill Oplinger, participó este martes en una conferencia sobre metales y minería organizada por el Banco de Montreal. Después de la misma, la dueña de la planta de San Cibrao rebotó en bolsa casi un 3% por el anuncio del directivo de la intención del grupo de hacer caja en los próximos años con la venta de hasta diez instalaciones cerradas para su conversión en centros de datos, debido a sus accesos eléctricos. Más allá de ese anuncio, que fue acogido como una oportunidad de negocio por el mercado, el consejero delegado del grupo americano habló sobre la situación del último complejo de la compañía en España. Indicó que la reactivación de la factoría de aluminio primario marcha sobre ruedas, ya al 80%, pero insistió en que la refinería de alúmina presenta “serias dificultades”, pese a que la intención es transformarla en un activo “viable”.

En sus últimas comunicaciones ante analistas, Oplinger ha insistido en que la hoja de ruta de Alcoa es que el complejo de San Cibrao alcance la “neutralidad de caja” el próximo 2027. Entonces, el negocio de San Cibrao debería ser capaz, por sí mismo, de generar suficiente efectivo con sus operaciones para cubrir sus gastos sin necesidad de que los americanos tengan que recurrir a más inyecciones. Creen que esto se conseguirá, fundamentalmente, con el impulso de la factoría de aluminio primario, de la fundición, y con las ayudas públicas que esperan conseguir y que compensarían las previsibles pérdidas de la refinería de alúmina que, de momento, continúa con su producción al 50%.

Oplinger volvió a ser preguntado por este objetivo de neutralidad y volvió a evidenciar que, al contrario de lo que pasaba hace unos años, en este momento, la fundición está en mucho mejor situación que la refinería.

Objetivo: dejar de perder dinero

“Me siento cómodo diciendo que nuestro plan, nuestro objetivo, es lograr la neutralidad de efectivo en 2027. Aún no lo hemos logrado. La fundición está acelerando su reactivación y felicito a nuestros trabajadores locales por haber alcanzando aproximadamente el 80% de la capacidad”, explicó, con respecto al avance de la reactivación de las cubas. “El problema más importante en San Cibrao, y creo que todos los saben, es la situación energética en Europa. Históricamente, esta ha sido una planta muy bien administrada pero después de la guerra de Ucrania, los precios de la energía se dispararon en Europa y aún no han bajado por completo”, expuso. Así, reiteró: “Estamos enfocados en la neutralidad de efectivo para 2027 y estamos haciendo todo lo posible para lograrlo”.

Pero, ¿cuáles son los planes a largo plazo para San Cibrao? Es cierto que Alcoa indica que el objetivo más inmediato es enderezar la situación tanto de la planta de aluminio como la de alúmina y que sean activos viables. Pero más allá de eso, también lo es que el pasado octubre, el grupo con sede en Pittsburgh evidenció en un evento ante inversores y analistas que tiene dos hojas de ruta muy distintas que se definirán, precisamente, a partir de 2027: una pasa por continuar con las operaciones y otra abre la puerta a vender la planta de aluminio primario, ahora en plena fase de rearranque, y cerrar la refinería de alúmina.

Preguntado directamente por “los planes a largo plazo” con su activo español Oplinger reiteró: “Los planes a largo plazo son convertirlo en un activo competitivo, un activo viable”. Pero volvió a advertir sobre la situación de la refinería de alúmina.

Las dificultades de la refinería

“Hoy la refinería tiene serias dificultades”, dijo. Aseguró que su estructura de costes es muy superior a los precios medios de la alúmina en la actualidad, de 305 dólares, y recordó que, además, la factoría está pendiente de la situación de su balsa de lodos. “Además, hay que tener en cuenta que hay un área de depósito de residuos que agotará su capacidad a principios de la década de 2030”, argumentó.

Vista área de la balsa de lodos de la factoría de Alcoa en San Cibrao
Vista área de la balsa de lodos de la factoría de Alcoa en San Cibrao, Cervo (Lugo) – ALCOA – Archivo

Por lo tanto, hay más trabajo por hacer estratégicamente para intentar convertirlo en un activo viable a largo plazo”, dijo. El ejecutivo indicó que, por contra, en el caso de la fundición, el handicap no es estructural, sino que, principalmente, depende de que puedan conseguir “un contrato energético” que la haga competitiva.

Preguntado a este respecto por si esperaban ayudas del Gobierno, Oplinger se limitó a indicar en esta ocasión: “Nos centramos en lo que podemos controlar: operar la planta de forma segura y estable, mejorar día a día y seguir probando el mercado energético”.

La oportunidad de los centros de datos

El jefe de Alcoa insistió en que, al menos de momento, el grupo está volcado en que el complejo de A Mariña lucense sea viable, pero, al margen, también indicó que la nueva salida que han encontrado para sus factorías cerradas “o con operaciones reducidas” pasa por su venta para conversión en centros de datos. Aseguró que tiene hasta 10 emplazamientos que podría colocar en el mercado y que cree que la primera venta podría completarse antes de finales de junio.

Los productores de aluminio son grandes consumidores electrointensivos, que necesitan para llevar a cabo sus procesos de fabricación, lo mismo que los nuevos grandes centros de datos, por lo que los americanos creen que sus activos cerrados, con acceso a fuentes de energía, pueden convertirse en buenas operaciones de desinversión.

“Hasta ahora, en lo que se refiere a activos cerrados y restringidos, siempre buscábamos venderlos para maximizar el valor y minimizar los pasivos. Lo que ha cambiado en los últimos dos años, obviamente, es la llegada de la IA y de los centros de datos. Lo que realmente intentamos comprender ahora es el valor de nuestros sitios individuales en el mundo de la Inteligencia Artificial”, declaró. “Actualmente, tenemos 10 sitios que nos centramos en vender en ese espacio. Creemos que tendremos esa primera venta en el primer semestre de este año. Hay dos que podrían seguir rápidamente después. Y la diferencia, como dije, radica en dónde está el valor en esa cadena y cómo nos aseguramos de capturar el valor correcto para el activo que estamos cediendo”, indicó.

“Si observamos algunos de los sitios cerrados y con restricciones, lo que un desarrollador busca es su proximidad a los principales mercados metropolitanos. ¿Cuál es la temperatura, si es una zona fría? ¿Cuánto acceso a megavatios de energía tienen y qué infraestructura tienen actualmente? Todos estos son factores que influyen en la decisión. Y en cada uno de ellos, intentaremos maximizar el valor”, reflexionó.

Reuters recordaba este martes que este mismo febrero uno de los rivales de Alcoa en Estados Unidos, Century Aluminium, vendió una antigua fundición de aluminio cerrada y localizada en Kentucky que será reconvertida a un centro de datos.

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