Stolt Sea Farm controla desde Bermudas el negocio millonario de acuicultura que dirige desde Galicia

El grupo noruego controla sus negocios de acuicultura, transporte marítimo y almacenamiento de graneles a través de la sociedad Stolt-Nielsen Limited, que está constituida en Bermudas; el país es considerado paraíso fiscal por España pero no por la Unión Europea

Instalaciones de Stolt Sea Farm en Cervo

Instalaciones de Stolt Sea Farm en Cervo

Muxía alberga la sede del líder mundial en rodaballo. El gigante noruego Stolt Nielsen eligió en su día a la ciudad de A Costa da Morte como casa de la filial con la que gestiona su millonario negocio acuícola.

Se trata de Stolt Sea Farm, que en 2004 trasladó su domicilio social a Santiago de Compostela, ciudad en la cual ha gestionado las operaciones en las 14 plantas acuícolas que tiene en España, Francia, Portugal, Islandia y Noruega, de las cuales siete se ubican en Galicia. Es el caso de Cervo, Cabo Vilán (Camariñas), Couso (Ribeira), Lira (Carnota), Merexo (Muxía), Palmeira (Ribeira) y Quilmas (Carnota).

Con sede en Muxía y oficinas en Santiago de Compostela, Stolt Sea Farm completa junto a Stolt Tankers, Stolthaven Terminals o Stolt Tank Containers el abanico de filiales de Stolt Nielsen, un gigante noruego de más de 2.400 millones de euros de facturación casi 1.800 millones de capitalización que hunde sus raíces en Bermudas.

Conexión con Bermudas

«El grupo está controlado por Stolt Sea Farm UK, constituida en Reino Unido, que posee el 100% de las acciones de la sociedad. La dominante última del grupo es Stolt-Nielsen Limited, constituida en Bermudas«, subraya en su memoria anual.

Bermudas integraba en el año 2023 el listado de países que España consideraba paraísos fiscales. En él también figuraban nombres propios como Anguila, Baréin, Barbados, Dominica, Fiji, Gibraltar, Guam, Guernsey, Isla de Man, Islas Caimán, Islas Malvinas, Islas Marianas, Islas Salomón, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Jersey, Palaos, Samoa, Samoa Americana, Seychelles, Trinidad y Tobago y Vanuatu.

Bermudas también tenía la consideración de paraíso fiscal para la Unión Europea hasta el año 2019. Desde entonces, la presión internacional y la aplicación del denominado Pilar 2 de la OCDE han desencadenado una serie de cambios que han propiciado su salida de esta lista. No en vano, el país introdujo en enero de 2025 un tipo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades para aquellas multinacionales que facturen más de 750 millones de euros anuales, como es el caso de la dueña del grupo Stolt-Nielsen.

Los números de Stolt Sea Farm

De esta manera, la multinacional noruega controla desde Bermudas sus negocios de transporte marítimo, almacenamiento de graneles líquidos o de acuicultura. Este último creció un 9,6% en 2025, hasta alcanzar los 118,1 millones de euros de facturación, un repunte que se trasladó con una intensidad cinco veces superior a su beneficio neto.

No en vano, este se disparó un 49,8% y alcanzó los 28,3 millones de euros en plena ola de inversiones. Y es que sus gastos de capital pasaron de 12,4 a 16,9 millones de euros ante los planes para triplicar su capacidad en una comunidad clave en su engranaje productivo, como es Galicia. Stolt Sea Farm recibió el año pasado una ayuda por valor de 13,3 millones de euros procedente de la Xunta de Galicia para la inversión en su nuevo edificio en Cervo. Mediante esta ampliación, Stolt Sea Farm ganará 7.156 metros cuadrados de superficie productiva y sumará la producción de unas 400 toneladas anuales de lenguado. La previsión es generar 20 nuevos empleos con el aumento de tamaño del criadero y la puesta en marcha de nuevos sistemas de recirculación.

Dentro del marco de su plan de expansión denominado Going Further, esta compañía que concentra el 99% de la producción de Rodaballo en España y cuenta con una capacidad de producción anual de 6.500 toneladas de rodaballo y 1.700 toneladas de lenguado, dedicará 300 millones de euros a inversiones como esta en Cervo o como la ampliación en 200.000 metros cuadrados de su granja actual de Couso (Ribeira) para el desarrollo de un nuevo criadero.

Además de estas iniciativas, Stolt Sea Farm arrancó el año pasado los trabajos de construcción de su nueva planta desde la cual centralizará el corte y envasado del pescado que cría en las granjas que tiene repartidas por Europa. Según el primer ejecutivo de la compañía, Jordi Trías, serán «unas instalaciones de última generación» a las que Stolt Sea Farm dedicará una inversión cercana a los 45 millones de euros.

De acuerdo a la hoja de ruta de la empresa, este centro estará plenamente operativo en enero de 2028. El proyecto, que ha sido declarado estratégico por parte de la Xunta de Galicia, se despliega sobre 21.000 metros cuadrados de superficie y permitirá que Stolt Sea Farm gane 14.000 toneladas anuales de capacidad productiva y genere un total de 173 nuevos puestos de trabajo.

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