Mediación empresarial: una alternativa a la resolución de conflictos en tiempos de pandemia

Galicia en Primera Persona explora el mundo de la mediación a través de Enso, una compañía impulsada por seis emprendedoras que previene y soluciona conflictos tanto en el ámbito familiar como en el empresarial

Beatriz Rodríguez, una de las socias y fundadoras de Enso analiza el papel que puede jugar la mediación empresarial en este momento postpandémico

Beatriz Rodríguez, una de las socias y fundadoras de Enso analiza el papel que puede jugar la mediación empresarial en este momento postpandémico

Las previsiones dicen que los conflictos laborales derivados de la pandemia amenazan con desbordar en un futuro no muy lejano los juzgados. Es en este escenario donde emerge, con más presencia que nunca, la mediación. En A Coruña, seis mujeres emprendedoras, procedentes del mundo del Derecho, pero formadas y especializadas en esta materia, pusieron a funcionar hace un año, en plena pandemia, Enso, un espacio de “diálogos productivos para soluciones eficaces”. Aseguran las socias de este proyecto innovador que la mediación tiene mucho que ofrecer en esta etapa postpandémica, no solo a particulares o familias, también a empresas y autónomos.

La mediación es un método alternativo para la gestión de conflictos. Las partes intentan llegar a un acuerdo y lo hacen con la ayuda de un profesional imparcial. El objetivo, siempre, es llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes. Un enunciado tan sencillo como ambicioso. María Martínez, una de las socias de Enso, explica a Economía Digital Galicia que “frente a otros procesos, la mediación tiene unas características que lo hacen diferencial. Una de ellas es el hecho de que todas las partes tienen autonomía y control en todo momento del asunto que están tratando”. “No dejas a un tercero que decida ni delegas la resolución de la controversia, como con un juez o un árbitro. Las partes diseñan y deciden cómo quieren abordar el conflicto”, explica Martínez, quien destaca que el acuerdo pactado “tiene la misma validez que una sentencia judicial”.

Las fundadoras de Enso se conocieron ya hace más de siete años, realizando un máster en Mediación en la Universidad de Santiago de Compostela. Empezaron a trabajar juntas en el punto de encuentro familiar de A Coruña, ayudando a resolver conflictos a nivel personal. Otra de sus socias, Beatriz Rodríguez, recuerda que, en esa época, “la mediación judicial también empezó a evolucionar” en la ciudad herculina debido a que los juzgados comenzaron a derivar asuntos a algunos colegios profesionales a los que ayudaron. Así, fue el verano de 2020, en plena pandemia y con mucha experiencia acumulada, cuando las seis emprendedoras decidieron conformar Enso. Un proyecto que Economía Digital Galicia analizar en su sección Galicia en Primera Persona.

Galicia en Primera Persona analiza la experiencia de Enso Mediación

Galicia en Primera Persona se construye con entrevistas presenciales, grabadas en vídeo y difundidas en todos los canales de ED, a los emprendedores que abren camino con nuevos negocios, y plantean alternativas sólidas y viables que pueden ser una referencia para otros. ED Galicia se propone descubrir a aquellos que son capaces de emprender e innovar a la vez desde Galicia.

¿Disparó los conflictos la pandemia?

Explica Rodríguez que, precisamente, fue durante el confinamiento cuando las impulsoras de Enso se dieron cuenta del papel clave que podían jugar en una etapa postpandémica los servicios de mediación en general y los enfocados al ámbito empresarial en particular. “El cambio tan duro que supuso el confinamiento nos hizo ser conscientes de lo necesario que era llevar la mediación a la sociedad y a las empresas. No solo por el previsible colapso de los juzgados. Estamos hablando de ahorro en tiempos, en costes económicos y en el impacto emocional que supone enfrentarse en un juzgado. Creemos que puede ser una alternativa muy importante para las empresas. Primero por la confidencialidad obligada en los procesos. Segundo, porque son las propias partes las que lideran el proceso. En la mediación sabes el tiempo que va a durar este proceso y sabes si llegas a un acuerdo o no”, explica la también jurista, que añade que, no obstante, el recorrido de los procesos mediadores es más amplio.

“Estamos hablando de una metodología aplicada a la empresa que está siendo muy innovadora. La clave es que nos conozcan. El enfoque mediador pueden influir en la empresa no solo para ayudar a resolver un conflicto, también para formar a empleados o a determinadas personas líderes a desarrollar determinadas habilidades que benefician a los equipos, las denominadas soft skills o habilidades blandas de las que tanto se habla en estos momentos”, explica María.

¿Y si todas las partes ganan?

Las personas pasamos la mayor parte del tiempo trabajando, por lo que es normal que surjan conflictos. Es inherente a las personas. Lo que es importante es tratarlos y prevenirlos. Gestionarlo para evitar que nuestro entorno sea un campo de batalla”, comenta Beatriz, que ve como en el ámbito empresarial surgen conflictos que van desde la mala comunicación a la excesiva competitividad o a directrices poco claras. “La mediación es una oportunidad muy útil en este tiempo”, apunta, a la vez que explica que la misma pandemia que ha disparado esos conflictos laborales o personales también las ha obligado a digitalizarse.

“Al principio parecía complicado, ya que el mediador crea espacios de confianza para que sea más fácil el trabajo con las partes y esto se dificulta a través de una pantalla, pero nos certificamos en mediación digital y la respuesta nos ha sorprendido para bien”, explica.

“Al final, lo que pretendemos, es que todas las partes ganen”, reflexionan desde Enso, un proyecto innovador que, además, está impulsado por mujeres.

“Lo cierto es que durante largo tiempo las mujeres no estaban especialmente visibilizadas en ámbitos como el del emprendimiento. Eso está cambiando. Uno de valores de Enso está en que unimos fortalezas”, destaca Martínez, que pone en valor el papel de entidades como la Fundación Mujeres. “Cada vez hay más mujeres, empresarias y emprendedoras, que son referentes en sus distintos sectores, algo que abre la puerta a que nos sumemos muchas más. Ahora somos más y, estoy segura, seremos más”, dice.