Xilonor, apuesta de Finsa y Goiriz, tendrá dos competidores en España

Además de la fábrica de Coirós, en España solo hay otras dos empresas que fabriquen CLT, una en el País Vasco y otra en Cataluña

Xilonor es la primera empresa gallega que producirá CLT, madera contralaminada. La puesta en marcha de la fábrica de Coirós, prevista para el próximo enero, pondrá a Galicia en el mapa de la madera estructural para la construcción, un sector donde había tenido hasta no hace tanto un papel secundario, relegada por el hormigón, el acero y su inadecuación para la construcción en altura. Desarrollado desde los años noventa, el CLT soluciona este inconveniente y ofrece algunas ventajas adicionales, pues se fabrica rápido y en seco y se monta de manera ágil.

Que Xilonor nazca en un momento de creciente preocupación por la huella ambiental y de búsqueda de materiales cada vez más sostenibles no es una casualidad. Tampoco lo es que Galicia, una de las grandes exportadoras de madera del Estado, se posicione en este mercado, por más que el sector forestal haya sufrido carencias importantes en su desarrollo, como la falta de aprovechamiento y ordenación de superficie, el minifundio o que el eucalipto acapare el 60% de las cortas, según los últimos datos del Anuario Forestal de la Consellería de Medio Rural.

Precisamente, en 2018 medio centenar de entidades del sector rubricaron en Santiago un pacto por potenciar el pino del país (Pinus pinaster) y el pino insigne (Pinus radiata) tras años perdiendo peso en el monte gallego. Xilonor tomará el pino como materia prima para sus productos.

Los competidores de Xilonor

La de Coirós será una de los pocos centros de producción de CLT en España. Hay uno en el País Vasco, Egoin, con una facturación que ronda los 20 millones y que será, previsiblemente, el competidor más importante de Xilonor. El otro es Fusteria Sebastia, radicada en Lleida, pero con una concepción más artesanal de la producción, frente a la mecanización que propone la empresa gallega. Ninguna de las dos fábricas, ni la vasca ni la catalana, utiliza el pino como madera de referencia.

La Asociación Profusta, fundada por el arquitecto especializado en madera Federico Pesl, incidía en esta idea en un escrito de 2018: “Gracias al Institut Català de la Fusta se ha podido comprobar que nuestros bosques son perfectamente capaces de producir madera de calidad. En particular para la fabricación de madera laminada (CLT) que permiten la construcción de edificios muy altos o la rehabilitación rápida de edificios antiguos. No existe ahora mismo una fabricación industrial importante de CLT al sur de Europa y sería muy positivo que se acaba llevando adelante un proyecto de implantación de una fábrica de estas características en Cataluña”.

El potencial de Xilonor

Los principales centros de producción de madera contralaminada están en Centroeuropa, con Alemania, Suiza y, sobre todo, Austria como territorios de referencia. Sin embargo, tomando como referencia los datos publicados por Holzkurier, será en los países escandinavos donde más crezca el CLT en los próximos años. En Noruega, uno de los referentes europeos en gestión forestal, la demanda pasó de 5.000 m³ a 70. 000 m³ entre 2004 y 2018.

Un artículo reciente publicado por Madera y Construcción con motivo del 30 aniversario del CLT explicaba que la producción mundial en 2012 se situaba en los de 500.000 m³/año. Las previsiones para este 2020 apuntan a que se superarán los dos millones de metros cúbicos, con Centroeuropa produciendo más de la mitad.

Con las cifras en ascenso, está por ver si Xilonor es capaz de crecer y generar un ecosistema productivo a su alrededor aprovechando la fortalecida cadena de valor de la madera gallega. En el arranque del próximo año se sabrá algo más sobre encargos y actividad en la planta de Coirós, que requirió una inversión próxima a los 15 millones y contó con el respaldo de Finsa y Goiriz para su puesta en marcha.