Ábalos niega haber hablado con Pardo de Vera para “enchufar” a su ex pareja en Ineco

El ex ministro de Transportes señala que hacer este tipo de contactos en el ámbito público es “lo menos procedente” y que “si una persona quiere trabajar, tendrá que pasar por los procesos que tiene que pasar”

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como acusado en el juicio del Tribunal Supremo por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como acusado en el juicio del Tribunal Supremo por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas EUROPA PRESS

El ex ministro de Transportes José Luis Ábalos ha negado este lunes durante su comparecencia en el Tribunal Supremo en el juicio por el caso ‘mascarillas’ haber movido hilos con la entonces presidenta de Adif, la gallega Isabel Pardo de Vera, para su su ex pareja, Jessica Rodríguez, comenzase a trabajar en Ineco. “Nunca hablé con Isabel sobre esta cuestión, jamás”. 

Así lo ha apuntado en respuesta a las preguntas del fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, señalando que en el ámbito público “es lo menos procedente” hacer este tipo de llamadas.«Si una persona quiere trabajar, tendrá que pasar por los procesos que tiene que pasar. Es que me parece de cajón», ha añadido.

Preguntado por si conocía que Jéssica no trabajaba, el exministro ha declarado que «todo lo contrario», que eso es lo que le «sorprende» y que no hizo «el seguimiento hasta el final».

Por su parte, sobre Claudia Montes, otra mujer vinculada a Ábalos y que trabajó en Logirail, una empresa dependiente de Renfe, el acusado ha manifestado que su relación era «igual que con 200.000 afiliados del PSOE».

«Yo a esta mujer la vi una vez que me pidió una foto en la calle, entrando en un acto político. Y luego otra vez, en una ocasión que vino porque está haciendo un curso de formación y quiso venir aquí al ministro a decirle lo contenta que estaba», ha contado, para negar que tuviera con ella una relación: «Ningún roce de nada».

En este sentido, ha lamentado que el caso de Montes ha puesto de manifiesto «toda la miseria de este proceso», y ha indicado que se trata, a su juicio, de «un caso claramente mediático, juzgado hace tiempo con condena clara».

“Coacciones” a su ex pareja 

Asimismo, Ábalos ha declarado como acusado este lunes en el Tribunal Supremo que conoció a su expareja Jéssica Rodríguez a través del empresario acusado, Víctor de Aldama, pese a que ambos lo han negado, motivo por el cual considera que ha habido coacciones: «Ella no dice eso si no se la ha coaccionado».

«Dijo que cobraba sin ir a trabajar, sin que nadie le preguntara por eso, y que había elegido el apartamento. ¿Alguien le preguntó por eso? Lo dijo de ‘motu proprio’. Y dijo que no conocía a Aldama, cuando yo la conocí por él», ha expresado en el Salón de Plenos.

El exministro ha indicado que conoció a su expareja en un piso de la calle de Atocha vinculado a un socio de Aldama en una cena en la que estaban el exministro, el empresario, el exasesor ministerial Koldo García –también acusado–, Jéssica y una amiga de ella.

Después de su ruptura, que ha calificado como «muy brusca», Ábalos ha señalado que no volvieron a hablar: «Ahí descubrí la palabra ‘ghosting’, porque fue efectivamente así».

El exministro ha lamentado que la relación «no podía permanecer porque fue una relación extramarital» y se enfrentaban al «riesgo de un escándalo público», a la par que ha criticado que su intimidad esté «tan reventada»: «Ya soy un personaje, soy carne de meme».

De la misma manera, ha señalado que «nadie dice que no va a trabajar cuando se ha preocupado de fichar todos los días», tanto en «el tiempo que estuvo en Ineco, como el que estuvo en Tragsatec».

Acceso al piso de Plaza de España 

El exministro ha manifestado que conoció a Alberto Escolano, socio de Aldama, a través de Koldo porque este le había ayudado como empresario, «montándole reuniones con la delegación del Gobierno en Aragón o con el Ayuntamiento de Calatayud».

Ábalos ha enmarcado en esta relación el hecho de que el socio de Aldama fuera el que pagase el piso en el que vivía Jéssica en la céntrica Plaza de España en Madrid, algo que le constaba, aunque no así la relación de Escolano con el empresario.

Y ha asegurado que estuvo en el piso «en ocasiones, después de comer», y después volvía al Ministerio porque su agenda era «tremenda». En esta línea, ha dicho que «nunca» tuvo llaves del apartamento y que «nunca» pasó una noche allí.

Además, ha reconocido que recibió un mensaje de Jéssica cuando ya habían dejado la relación para decirle que se había dejado de pagar el piso.

«Yo no tenía ningún compromiso, no era una persona dependiente, fue independiente toda la vida, yo la conocí independiente y por lo tanto yo no tengo ninguna obligación», ha explicado.

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