Nadia Calviño y Yolanda Díaz: dos ministras gallegas, opuestas y en ascenso

Habiendo protagonizado ya sonoros choques, Nadia Calviño y Yolanda Díaz, de perfiles distantes y de formaciones diferentes, ascienden tras la crisis de Gobierno de Pedro Sánchez

Nadia Calviño y Yolanda Díaz, ministras de Economía y Trabajo

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

La crisis de Gobierno impulsada por Pedro Sánchez tiene derivadas: una de ellas, que las dos ministras gallegas del Ejecutivo, Nadia Calviño y Yolanda Díaz, se han visto virtualmente ascendidas. La primera será la nueva número dos del presidente. La de Fene pasa a ser vicepresidenta segunda, la cuota más alta que podría obtener en la actual coalición. De perfiles dispares y con evidentes enfrentamientos en temas como la reforma laboral, las dos políticas están llamadas a jugar un papel decisivo. Pero cada una en su lado.

Sánchez anunció este sábado una remodelación del Gobierno de calado con el objetivo de iniciar una nueva etapa, tras la crisis del coronavirus, con el objetivo de la recuperación económica. Llevaba semanas rumoreándose. La ministra de Trabajo indicó en redes sociales, tras el anuncio del presidente, que se abre “un nuevo tiempo que empuja a pensar a lo grande”.

El objetivo, la recuperación (también del PSOE)

Sin embargo, fuentes socialistas asumen que la recuperación que predica Sánchez también abarca a su propia formación. El fracaso electoral en Madrid, el ascenso del PP en las encuestas y el desgaste del propio Ejecutivo debido a temas como los indultos del procés fuerzan un cambio de caras que solo ha afectado al ala socialista del Gobierno. El mandatario español habría pactado con Yolanda Díaz no tocar a los morados (no se descarta, no obstante, que puedan llegar a producirse cambios también en el seno de Unidas Podemos en el caso de un hipotético adelanto de elecciones en Andalucía).

El presidente ha optado por prescindir de 7 de los 17 ministros de la cuota del PSOE, con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, en primer término. A la lista se suma José Luis Ábalos, Arancha González Laya, Juan Carlos Campo, Isabel Celáa, José Manuel Rodríguez Uribes y Pedro Duque. Las incorporaciones al Gobierno han sido justificadas por Sánchez, en una declaración institucional en Moncloa, por la necesidad de dar un impulso a la acción gubernamental en la etapa de la recuperación con personas más jóvenes, con un mayor peso femenino y con la cercanía que supone la experiencia en responsabilidades municipales.

Calviño, el respaldo de Sánchez y las disputas

En este nuevo organigrama emerge con fuerza Nadia Calviño, que se convierte en número dos ocupando la vicepresidencia primera del Gobierno que, hasta ahora, ostentaba Calvo. En los círculos políticos, la apuesta por la coruñesa está clara. El ascenso de la independiente refleja la trascendencia que Sánchez otorga a la cartera de Asuntos Económicos, que seguirá pilotando. Con la mirada puesta en Europa y los fondos de recuperación, Sánchez vuelve a respaldar, una vez más, a una ministra más técnica que política y cuya entrada en el Gobierno prometió ya en el debate entre candidatos de las elecciones de 2019.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, de todos los ministros socialistas, quizás Calviño haya sido la más beligerante con la otra mitad del Gobierno. No ha escondido sus tiranteces con Pablo Iglesias y Yolanda Díaz en temas como la reforma laboral, la moratoria de los alquileres o la subida del salario mínimo.

De un perfil marcadamente técnico, no son pocas las voces que apuntan a que la rígida ortoxia de Calviño no solo le ha granjeado tensiones con la parte morada del Gobierno, también con ministros de la parte socialista del Ejecutivo. No obstante, siempre ha contado con el respaldo del presidente Sánchez, que ahora la aúpa a número dos.

Los retos de Díaz

Con la nueva estructura de Gobierno, las vicepresidencias pasan de cuatro a tres. Calviño asume la primera, pero Yolanda Díaz pasa a ser vicepresidenta segunda y Teresa Ribera, titular del Ministerio de Transición Ecológica, tercera.

El ascenso de Díaz ha sido imparable desde marzo, cuando Pablo Iglesias abandonó el Gobierno de coalición para embarcase en la contienda electoral madrileña y la señaló como sucesora, indicando que estaba llamada a ser la candidata de Unidas Podemos a la presidencia del Gobierno.

Ahora, Díaz, que negoció con Sánchez una crisis de Gobierno que no ha salpicado a los ministros morados, asume la vicepresidencia segunda del Ejecutivo. Su peso es mucho, aunque también el marcaje de una Calviño con más galones.

A diferencia de la coruñesa, la de Fene tiene muchos más retos al margen de los de la propia acción de Gobierno. En el Ejecutivo es la cabeza visible de Unidas Podemos, pero, a nivel de partido, en este momento, no tiene ‘familia‘. No pertenece a Podemos y abandonó Izquierda Unida hace dos años. Distintas fuentes aseguran que, en estos momentos, está más próxima a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que a otros miembros de la parte morada del Gobierno.

En cualquier caso, con el cambio de cromos anunciado este sábado, Sánchez busca encaminar una etapa de «recuperación» en todos los sentidos. Y los datos del CIS aseguran que, a pesar de sus perfiles, casi opuestos, Calviño y Díaz son, junto con Margarita Robles, las ministras mejor valoradas.

Avatar

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp