Rueda jura el cargo sobre el Estatuto y carga contra el “localismo y la fragmentación”

El sucesor de Feijóo se reivindica como “hijo de Galicia” y expresa su compromiso con la “estabilidad” y la “moderación”

Alfonso Rueda, Yolanda Díaz y Miguel Santalices

Alfonso Rueda, Yolanda Díaz y Miguel Santalices

Alfonso Rueda ha tomado posesión como sexto presidente de la Xunta de Galicia, en un acto en el que ha jurado el cargo sobre el Estatuto de Autonomía y que ha contado con la presencia del presidente saliente y líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, así como la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz; así como los presidentes de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y Murcia, Fernando López Miras, entre otras autoridades y personalidades del mundo civil.

Rueda ha bajado las escaleras del hemiciclo para llegar al Salón dos Reis del Pazo do Hórreo acompañado por Miguel Santalices y, detrás, de Yolanda Díaz y Feijóo. La Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense ha interpretado del Himno del Antiguo Reino de Galicia. Tras tomar posesión, los invitados han aplaudido al nuevo máximo mandatario gallego.

De Castelao a la «lealtad» a España

En su discurso, el dirigente pontevedrés se ha reivindicado como “un hijo de Galicia” con la determinación de «preservar» a la autonomía de las «tendencias de ruptura» y mantener la «estabilidad» con un gobierno asentado en la «moderación». Rueda ha nombrado a Valentín Paz Andrade y a Castelao, antes de erigirse en defensor de la unidad de España y cargar contra contra la fragmentación. Lo hizo delante de miembros de su partido que mantienen pactos con Vox, formación que está en contra de las autonomías.

«Creo en una comunidad que se mantenga a salvo de la miopía del localismo y la fragmentación, que con el ariete de supuestos agravios carga contra la casa común y que tanto nos ha costado construir», ha añadido, antes de pasarse al castellano –algo que también solía hacer su antecesor– para garantizar que Galicia «va a contribuir con lealtad al fortalecimiento de España y del proyecto común europeo».

«Soy un hijo de Galicia al que Galicia encomienda que mantenga su unidad, su progreso y su bienestar. Intentaré ser digno de este pueblo que demuestra todos los días que es capaz de realizar sus sueños. Lo hace gracias a su esfuerzo propio, dentro de una España constituida en monarquía parlamentaria y en el seno de una Galicia autónoma y libre», ha concluído.

La «normalidad excepcional» de Galicia

Animado por un «galleguismo conciliador e inconformista», ha citado a sus antecesores en el cargo, para subrayar que se dispone a «continuar el camino» e iniciar una etapa más.

También se ha dirigido a los gallegos, «libre de hipotecas», pero «cargado de deudas de gratitud»: con su familia, con su partido (el PPdeG) y con los ciudadanos de la Comunidad, con los aspira a seguir «avanzando juntos» por la senda del progreso «tranquilo» y la «normalidad excepcional» que ve «bandera» de Galicia.