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El Gobierno aprueba este domingo la destitución de los nombramientos a dedo, a quienes la Generalitat pagaba mejor que a los consejeros

Madrir, 28 de octubre de 2017 (13:45 CET)

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dará luz verde al cese en cascada de 141 cargos de confianza acumulados por las 11 consejerías del antiguo Ejecutivo catalán. Se trata del grueso de los nombramientos a dedo aprobados en la última legislatura, con sueldos de entre 75.000 y 140.000 euros –algunos incluso más que sus propios jefes políticos—.

Los diferentes ministerios, que asumen las competencias de las consejerías hasta las elecciones en Cataluña del 21 de diciembre y mientras no se forme el nuevo Parlament y tome posesión el Govern resultante, propondrán en la próxima reunión de coordinación la destitución de los núcleos duros de los miembros del Govern de Carles Puigdemont.

La sustitución del segundo nivel de la administración autonómica, volcada en el llamado “procés”, pretende garantizar la aplicación efectiva del artículo 155 de la Constitución y facilitar la gestión de los servicios públicos. El precedente está en los Mossos d'Esquadra. Se consideró crítico asegurar el comportamiento del cuerpo de policía autonómica con arreglo a la ley.

Ceses en la Generalitat: en muy pocos casos se nombrará sustituto, y de hacerse, será un técnico

Por ello, el ministro del interior, Juan Ignacio Zoido, no esperó ni diez minutos tras asumir las competencias derivadas por el artículo 155 para destituir al comisario mayor, Josep Lluis Trapero –de la estricta confianza de Puigdemont— y nombrar en su lugar a Ferran López (número dos del cuerpo).

Ni nómina ni poderes

La urgencia extrema sobre los Mossos no aplica al resto de áreas, de modo que la rescisión de los contratos con los 141 cargos de confianza de la Generalitat se aprobará este domingo, en una segunda reunión que Sáenz de Santamaría mantendrá con los secretarios de Estado para dar continuidad a las primeras medidas de coordinación adoptadas este sábado.

Las decisiones aprobadas entrarán en vigor el lunes con su respectiva inclusión en el Boletín Oficial del Estado.  Directores generales, jefes de prensa, asesores “del conseller” y otras posiciones perderán sus nóminas y facultades automáticamente.

En muy pocos casos se nombrará sustituto. De hacerse, la persona elegida sería de perfil eminentemente técnico y ya presente en las actuales estructuras de la Generalitat. Se seguirá, por tanto, el camino abierto en los Mossos por Zoido con López. No habrá desembarco desde Madrid, como esperaba el ámbito secesionista.

En Narnia, mientras tanto…

Mientras tanto, los ex consejeros catalanes se aferran a la realidad imaginada o anhelada (Narnia). Durante el sábado, aunque les consta el desmantelamiento de sus cúpulas, algunos miembros del cesado Ejecutivo de Puigdemont meditan cómo y dónde reunirse. Quieren valorar si responden a la convocatoria electoral del 21 de diciembre con la organización de unas “elecciones constituyentes”. En una comparecencia televisada, el expresidente catalán, se resignó a una "resistencia pacífica al 155".

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