Las grandes ciudades rechazan el 1-O y desnudan al soberanismo. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (c), junto a parte de su equipo municipal, en una imagen de archivo. EFE

El atentado soslaya los enfrentamientos del sector turístico en Barcelona

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Empresarios y Ayuntamiento de Barcelona muestran una imagen de unidad para defender la principal actividad económica de la ciudad

Carles Huguet

Las grandes ciudades rechazan el 1-O y desnudan al soberanismo. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (c), junto a parte de su equipo municipal, en una imagen de archivo. EFE

Barcelona, 22 de agosto de 2017 (17:38 CET)

Confianza en el sector turístico. Es la conclusión a la que empresarios y Ayuntamiento han llegado este martes tras analizar el impacto del atentado del pasado jueves en Las Ramblas de BarcelonaDespués de encadenar meses a la greña, Ada Colau, ejecutivos y patronales mandan por primera vez un mensaje de unidad a la ciudadanía.

Uno de los asistentes a la reunión explica a Economía Digital los objetivos del encuentro convocado de urgencia: analizar el impacto de los ataques y unificar un mensaje de fortaleza de cara al exterior. Las discrepancias subsisten pero quedan aparcadas. Si en un primer momento el golpe ha sido inferior al que sufrieron otras ciudades como París Bruselas tras asaltos parecidos, los análisis definitivos se realizarán durante el mes de septiembre.

No obstante, tanto la edil como los ejecutivos se han felicitado por la fortaleza de la marca Barcelona. “Apenas se han registrado cancelaciones y los turoperadores mantienen la operativa tal y como estaba prevista”, desgrana la misma fuente.

Un ejemplo: tras los primeros atentados en Túnez, los cruceros cancelaron todas las escalas en el país. En el caso catalán no han suspendido ni una excursión por el interior de la capital. “Las navieras seguirán llegando y las agencias internacionales nos expresan su total confianza”, celebra.

Colau agradece la apertura de los hoteles y los taxis gratis para los afectados por el atentado

Tras certificar la buena respuesta de la ciudad, Colau ha aprovechado para agradecer la colaboración del sector a la hora de abrir los hoteles para aquellos turistas que no pudieran acceder a su alojamiento y el ofrecimiento de carreras gratis por parte de los taxistas.

El gesto apacigua, de momento, las tensiones entre el sector público y el privado. Las acusaciones comenzaron con la imposición de la moratoria de licencias hoteleras –a pesar de satisfacer al Gremio de Hoteles— y se prolongaron durante el tiempo a través de Turisme de Barcelona, el órgano encargado de la promoción, y el Consell de Turisme i Ciutat, señalado por los empresarios por su inutilidad

El conflicto subió varios decibelios tras los ataques de organizaciones antisistema contra un bus turístico y varias empresas de alquiler de bicicletas. En una carta enviada a la alcaldesa a comienzos de agosto, las entidades convocadas –los principales gremios y patronales del sector— pedían a Colau “acabar de raíz con los ataques contra el turismo”.

En la misiva, instaban a la edil a “poner los recursos y mecanismos necesarios para erradicar este tipo de manifestaciones”. Así, aseguraban que era necesario “señalar, repudiar y castigar con la ley a aquellas personas que han optado por la violencia”. 

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