El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), detrás de la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, en una concentración contra la sentencia del 1-O en Barcelona, el 14 de octubre de 2019. Foto: EFE/MP
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Pesos pesados de Esquerra Republicana piden “depurar responsabilidades” porque hay “una policía descontrolada”

Marcos Pardeiro

Economía Digital

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), detrás de la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, en una concentración contra la sentencia del 1-O en Barcelona, el 14 de octubre de 2019. Foto: EFE/MP

Barcelona, 17 de octubre de 2019 (13:40 CET)

Quienes confiaban en que ERC fuera capaz de articular una salida institucional y moderada a la crisis política catalana tienen cada vez menos motivos para la esperanza. Los pesos pesados de Esquerra Republicana de Catalunya no han dudado en colocar a los Mossos d’Esquadra a los pies de los caballos debido a su actuación en las tres últimas jornadas de violentas manifestaciones en Cataluña.

ERC intenta empujar definitivamente al presidente de la Generalitat, Quim Torra, a destituir al conseller de Interior, Miquel Buch –un cese que Quim Torra tiene prácticamente decidido– y, de paso, poner en duda la profesionalidad de los Mossos d’Esquadra a la hora de atajar el vandalismo en las calles.

Mientras que Torra —y también Carles Puigdemont— optaron durante tres días por un clamoroso silencio respecto a los graves disturbios que está sufriendo Cataluña, los dirigentes de ERC optaron, sí, por censurar a los violentos que atentan contra el orden público, pero también por cuestionar en tromba el papel de los Mossos.

Sin llegar a dar el nombre de Buch, ERC sí que ha pedido de forma implícita alguna cabeza en el departamento de Interior.

"Depurar": la exigencia de ERC

“No se pueden permitir abusos y agresiones policiales, que se tienen que perseguir y depurar”, exigió el presidente del Parlament, Roger Torrent, al calor de las cargas policiales y de algunos disparos de proyectiles de foam (espuma).

Depurar también fue el verbo que utilizó el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, también disconforme con lo que, entiende, son excesos. “Alejémonos de todas las actitudes violentas y depuremos las acciones no justificadas”, dijo.

Otro peso pesado que se pronunció en contra de la actuación de los Mossos fue el exportavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, que subrayó que “no hay nada más letal para el independentismo que la combinación entre una acción minoritaria violenta en la calle y una policía descontrolada”.

Todos estos mensajes, sumados a los de Torra, que ni siquiera mencionó a los Mossos en su primera alocución de condena por los disturbios, dejan un panorama desolador para la policía de la Generalitat, cada vez más distanciada del gobierno de la Generalitat.

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