Guerra judicial entre los detectives de Método 3

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El director y dos empleados de la agencia que grabó a Alicia Sánchez-Camacho se cruzan demandas en los tribunales barceloneses

Francisco Marco, ex director de Método 3. / EFE

Barcelona, 28 de octubre de 2016 (06:00 CET)

Francisco Marco se considera víctima de la llamada "Operación Cataluña" contra la familia del ex presidente Jordi Pujol. En declaraciones a este medio, el ex director de Método 3 asegura que la operación se "llevó por delante" a su agencia de detectives privados, ya desaparecida.  

Método 3 grabó la conversación que mantuvieron en julio de 2010 la dirigente popular Alicia Sánchez-Camacho y Vicki Álvarez, la ex amante de Jordi Pujol Ferrusola, en el restaurante La Camarga de Barcelona. La filtración de esta conversación tres años después originó un escándalo político mayúsculo y, también, un alud de demandas judiciales.  

Francisco Marco indica que su conflicto judicial con Alicia Sánchez-Camacho está cerrado. Firmaron un acuerdo extrajudicial que puso fin al procedimiento civil y el juez decretó el archivo de la causa penal. "Todo está archivado", recalca el ex director de Método 3. No obstante, todavía quedan rescoldos de aquel incendio.  

Dos detectives privados se querellan contra Marco

Dos ex detectives de la agencia, Julián Peribáñez y Antonio Tamarit, ex director de la delegación de Método 3 en Madrid, han interpuesto desde el pasado julio tres querellas contra Francisco Marco. Una es por presunta denuncia falsa y las otras dos (una de ellas todavía no ha sido admitida a trámite) por supuestas injurias y calumnias, según informan los querellantes. Añaden que Marco compareció en el Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona el pasado 17 de octubre.

Las supuestas injurias de Marco estarían contenidas en el libro El método confidencial y en su intervención, en abril de 2015, ante la comisión parlamentaria de investigación del caso Pujol.  

Por su parte, Marco interpuso en 2013 otros procedimientos contra Peribáñez y Tamarit por presunta revelación de secretos que se siguen en el Juzgado de Instrucción número 32. Estos detectives siempre han negado cualquier relación con la filtración o sustracción de documentación de la agencia para la que trabajaban. 
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