Laia Bonet, la número dos del grupo municipal socialista de Barcelona.

Laia Bonet regresa al PSC tras su fallido paso por ATLL

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Acciona, que controlaba el consorcio Aigües Ter Llobregat, la contrató para mejorar su reputación en Cataluña sin que nada haya cambiado

Barcelona, 15 de marzo de 2019 (04:55 CET)

Laia Bonet regresa a la primera línea política. La que fue secretaria del gobierno de José Montilla concluye su paso por Aigües Ter Llobregat —que, hasta ahora, ha controlado Acciona y que debe volver a manos de la Generalitat tras una adjudicación en 2012 que resultó ser un fiasco—. Bonet retorna a la vida pública de la mano de Jaume Collboni, el alcaldable del PSC de Barcelona. Será su número dos.

La historia de Laia Bonet y Aigües Ter Llobregat (ATLL) —o de Laia Bonet y Acciona— ha durado casi cuatro años. Desde 2015 hasta ahora. Cuentan que la familia Entrecanales, muy bien relacionada en su momento con el gobierno del PSOE, recibió un consejo de destacados dirigentes socialistas para mejorar la imagen de Acciona en Cataluña: contratar a Laia Bonet.

Esta experta en derecho administrativo había trabado buenas relaciones institucionales desde su cargo como secretaria de gobierno en la Generalitat. No estaba particularmente etiquetada dentro del PSC, mantenía contactos con dirigentes de municipios del área metropolitana de Barcelona (a los que ATLL presta servicio) y podía resultar un perfil idóneo para remontar los problemas de imagen que Acciona tuvo desde que ganó la adjudicación de ATLL, sin duda la concesión más bochornosa del historia de la Generalitat.

El tripartito quedó hecho añicos en las urnas y Bonet recibió una generosa propuesta para convertirse en directora adjunta a la presidencia de Aigües Ter-Llobregat. Bonet recibió un regalo envenenado: asumía una gran responsabilidad y también un artefacto muy difícil de manejar. 

El paso de Laia Bonet

Es cierto que la directora adjunta de ATLL, encargada de las relaciones institucionales de la compañía, no tenía de su lado ninguna sentencia de los tribunales para apoyarse. Fallo tras fallo, los tribunales desautorizaron por completo la adjudicación de ATLL a Acciona. Y es igual de cierto que el paso de Laia Bonet no sirvió para modificar la imagen de la compañía.

La ex dirigente del PSC optó por diluir, con el paso del tiempo, su perfil ante los medios de comunicación como responsable de ATLL. Desapareció de escena en este sentido y, progresivamente, fue limitando las explicaciones a los periodistas convencida de que ésa no era su función (y del desgaste que suponía).

Su paso por ATLL concluye cuando la Generalitat está a punto de retomar el control de la empresa pública. Atrás sólo queda un sinfín de recursos judiciales de Acciona que ningún tribunal ha atendido y un largo pleito con la Generalitat, que deberá resarcir al gigante de la construcción.

Ahora, Bonet regresa a la vida municipal. Lo hace, curiosamente, tras una contundente derrota en la primarias del PSC, aquellas de 2014 que venció Collboni (2.399 votos) seguido de Carmen Andrés (1.666), Jordi Martí (1.471) Laia Bonet (1.027) y Rocío Martínez-Sampere (530).

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