"Le tiré al metro porque me miró mal"

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Historia de película en el suburbano

El Metro de Barcelona

en Barcelona, 11 de marzo de 2015 (22:13 CET)

Los hechos ocurrieron en la estación del metro de plaza de España el pasado miércoles. Faltaban menos de dos minutos para que entrase en la estación el convoy. Un hombre se acercó a otro que esperaba en el andén y, sin mediar palabra, le empujó.

La víctima cayó a la vías y sufrió un fuerte golpe en la cabeza que le dejó inconsciente. El resto de las personas que aguardaban en el andén corrieron alarmadas hacia el jefe de estación para alertar de lo que acababa de suceder. Mientras tanto el agresor huía de la estación siendo captada su imagen por las cámaras de video vigilancia.

 

El metro paró in extremis

El jefe de seguridad de Plaza de España, consiguió, casi in extremis, comunicar con el maquinista del convoy que estaba a punto de llegar. Por suerte, a pocos metros de la boca de entrada a la estación, el convoy se detuvo, y el herido pudo ser rescatado. La circulación en aquella línea se interrumpió durante horas.

Cuando los empleados del suburbano y algunos usuarios atendían a la víctima arremolinados alrededor de ella, llegó al lugar un hombre joven que, dirigiéndose al jefe de estación y a los primeros agentes de policía que acababan de personarse, se identificó como un "testigo presencial directo" de lo acaecido y que estaba "dispuesto a colaborar".

 

Un testigo mentiroso

A todo esto, la víctima, logró, poco a poco, despertar de su inconsciencia y cuando por fin pudo abrir los ojos y vio frente a sí aquel testigo sobrevenido, gritó atemorizado: "¡¡Es él, es él…él es quién me ha empujado!!". Automáticamente, este joven fue detenido y puesto a disposición judicial. Según a muestran las cámaras de video vigilancia, el agresor salió del metro y en algún lugar exterior indeterminado se cambió de chaqueta y regresó al suburbano para declarar que era testigo de aquella agresión.

Nadie se explica a qué obedece esa actuación.

Los responsables de seguridad del metro comentan que nunca antes habían visto nada igual. Califican de insólita, casi de grotesca la actuación del imputado que, cuando fue interrogado por la policía declaró…"lo único que sé es que aquel hombre me miró mal y lo siguiente que recuerdo es que estaba allí tirado en las vías del metro". La víctima declaró que no conocía de nada a su agresor. El detenido padece algún desequilibrio psicológico. 

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