Los candidatos del PSC en BCN hallan un ariete contra Trias: la desigualdad social

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Los alcaldables se tantean en un primer debate lleno de espacios comunes y pocas aristas

31 de enero de 2014 (01:47 CET)

Los candidatos a las elecciones primarias del PSC en Barcelona han evitado quemar cartuchos en su primer debate. Tal vez haya sido porque sólo estaban tanteando al rival o porque realmente no existen grandes diferencias entre ellos, pero lo cierto es que han mostrado un talante conciliador muy alejado de lo que se vive en su mismo partido a nivel autonómico. Las únicas críticas han llovido hacia un lado: el del actual primer edil Xavier Trias (CiU).

El informe sobre desigualdades de renta entre barrios ha marcado el primer encuentro a seis. Y, sobre todo, el hecho de que el equipo del alcalde haya asegurado que los resultados han mejorado sin tener en cuenta el cambio de sistema de cálculo. "El señor Trias ha hecho lo mismo que Montoro con las balanzas fiscales. Ahora no me gusta el resultado, cambio el sistema", ha sentenciado Jaume Collboni, que rápidamente se ha ubicado en el discurso de los derechos sociales.

Ideas comunes

El debate, celebrado en el Ateneu Barcelonès, estaba organizado en tres bloques: proximidad, capitalidad y futuro. Poco ha importado. Los candidatos han preferido anclarse en lugares comunes, ideas en que todos podían estar más o menos de acuerdo.

El perfil más definido ha sido el del actual presidente del grupo municipal, Jordi Martí. En sus intervenciones, ha pedido autocrítica al PSC al asegurar que las políticas que se realizaban en la década de los 80 y los 90 ya no sirven. También ha introducido en el debate el eje nacionalista al considerar que Barcelona debe ser tratada como una capital. "En el conflicto Catalunya-España, el principal damnificado es esta ciudad", ha asegurado.

Discursos

Rocío Martínez-Sampere, que se ha distinguido por un discurso centrado en la reactivación económica, también ha tocado levemente el debate soberanista. "Por una vez se habla de lo que el PSC puede hacer por los ciudadanos y no del debate interno del partido", ha explicado la también diputada, que en las últimas semanas se ha visto en el ojo el huracán al formar parte del sector crítico de la formación política. Y ha añadido: "Creo que aquí, en Barcelona, todo el PSC vuelve a empezar".

Laia Bonet --también considerada dentro del sector crítico-- no ha entrado en la situación del partido y ha puesto el foco de su discurso en un punto similar al de Collboni, los derechos sociales. Bonet, que ha resbalado en algunas incorrecciones sobre actualidad municipal, ha asegurado que el Ayuntamiento debe superar sus limitaciones legales para atender las necesidades de los ciudadanos.

Por su parte, la concejal Carmen Andrés ha mostrado unas ideas más pragmáticas centradas en combatir el paro. "Hay que recuperar oportunidades para la gente", ha señalado. Por su parte, Manel Fernández ha roto los esquemas del debate, un tanto anodino, con intervenciones que han levantado a veces las risas --su gesticulación le alejaba demasiado el micrófono de la boca-- o a veces la indignación --el candidato ha recordado los casos de corrupción en el PSC-- de la audiencia. Fernández, el candidato menos al uso de los seis, ha dejado una de las frases de la noche: ""No estamos para mejorar las farolas o pintarlas de azul o de verde, estamos para resolver los problemas de los ciudadanos".
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