El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz de los comunes, Jaume Asens, en el pleno de investidura de Pedro Sánchez, el 22 de julio de 2019 en el Congreso de los Diputados. Foto: EFE/Ballesteros

Podemos pisa el acelerador con Pedro Sánchez

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La formación de Pablo Iglesias quiere aprovechar las semanas de agosto para sellar un acuerdo con el PSOE

Economía Digital

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, y el portavoz de los comunes, Jaume Asens, en el pleno de investidura de Pedro Sánchez, el 22 de julio de 2019 en el Congreso de los Diputados. Foto: EFE/Ballesteros

Barcelona, 04 de agosto de 2019 (11:09 CET)

Unidas Podemos quiere que la negociación con el PSOE se retome a la mayor brevedad. Si tantos sacrificios y esfuerzos supuso para los socialistas llegar hasta el casi acuerdo del 25 de julio, a decir de ellos mismos, y más aún para Unidas Podemos –incluida la jugada de su líder, Pablo Iglesias, de dar un paso al lado–, creen que se dan las condiciones para retomar las conversaciones sin tener que poner el contador a cero. 

Según apunta una información de La Vanguardia, en la formación morada ­creen que la única forma de vencer el mal humor reinante entre ambos tras la votación fallida es respetar los frutos que dieron las negociaciones con el PSOE.

Entre tanto, contemplan en silencio y con cierta satisfacción condescendiente la campaña emprendida por el presidente en funciones para reunirse con entidades de la sociedad civil, sindicatos y otras organizaciones con el objeto de presionar a Podemos para que firme un acuerdo programático progresista.

Sánchez tiene previsto reunirse el próximo 8 de agosto con los líderes sindicales de CCOO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez. Ese mismo día, el presidente en funciones también prevé verse con los presidentes de CEOE, Antonio Garamendi, y Cepyme, Gerardo Cuerva.

Podemos y la vía portuguesa de Sánchez

Los morados se han resistido a hacer cualquier valoración sobre esta repentina iniciativa socialista y sobre la carta que Pedro Sánchez envió a sus militantes anunciando esta campaña como parte de su apuesta por un gobierno a la portuguesa.

Lo único que se ha conocido de parte de Podemos es un tweet irónico del secretario de acción de gobierno, Pablo Echenique, quien subrayaba que la tal fórmula pretendida por el PSOE significaba “un gobierno en el que acaparo el 100% del poder, sin negociar, porque sí, aunque esté lejos de la mayoría absoluta y con la ventaja de tener las manos libres para pactar con la derecha cuando me dé la gana”.

Podemos: la familia numerosa, de guardia en Madrid

El líder de Unidas Podemos, entretanto, permanecerá todo el mes de agosto en su domicilio de Madrid –tras ser padre de nuevo el pasado viernes, pues su pareja y portavoz del grupo parlamentario confederal, Irene Montero, dio a luz a su tercera hija, Aitana– a la espera de que Sánchez decida.

De momento, Unidas Podemos no ha modificado su estrategia y objetivo de negociación, el gobierno de coalición sigue siendo su objetivo, por más que IU haya pedido que se estudie también la posibilidad de un acuerdo meramente programático.

Al contrario que los socialistas, los morados no ven motivo alguno para no aprovechar las semanas de agosto para subsanar el acuerdo nonato de julio, toda vez la premura impuesta por el PSOE en la negociación estuvo en buena medida en la base del desacuerdo final. “No dio tiempo, ahora lo hay”, opinan en la formación morada.

Facilitar la abstención

Precisamente por eso, los de Iglesias están decididos a dirigirse a Pedro Sánchez si este no acelera y pone en marcha la negociación. Así lo anunció esta semana Echenique. Podemos tiene prisa, pero paradójicamente es una prisa prestada. Entre los morados se han tomado muy en serio la advertencia del portavoz de ERCGabriel Rufián, que consideran sincera.

El diputado republicano insistió durante los plenos de la pasada semana en que para su formación era un esfuerzo de generosidad no exento de costes internos el facilitar una abstención para que el PSOE gobierne. Y exhortó a lograr el acuerdo en julio toda vez que en septiembre la agenda catalana puede recalentarse, no ya con un posible adelanto de la sentencia por el 1 de octubre, sino por la tensión creciente entre exconvergentes y republicanos conforme se acerque la celebración de la Diada (11 de septiembre).

Rufián vino a decir que no estaba en condiciones de garantizar otra abstención tras las vacaciones estivales. Por eso preocupa tanto a Podemos el anuncio de una estrategia socialista que pasa de nuevo por apurar los plazos para presionar a todos los demás.

El factor Errejón

El líder de Más Madrid, Íñigo Errejón, avanzó el martes en una entrevista a El País que descarta dar el salto a la política nacional: “No me planteo dar el salto a la política nacional ni que haya elecciones”.

Preguntado por la oferta de una vicepresidencia y tres ministerios que el PSOE planteó a Unidas Podemos a cambio de su voto a favor en la investidura, Errejón fue crítico con la formación de Iglesias y afirmó que podía haber habido gobierno: “Nada debería servir de excusa para que no haya un gobierno progresista. Podíamos tener un Gobierno ya. No entiendo por qué tenemos que esperar a septiembre. El contraste es terrible: las derechas en Madrid sí ponen de acuerdo y las fuerzas progresistas en España no”.

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